Capítulo 6

1171 Palabras
Se metió en la cama y no pudo pegar ojo pensando que en cualquier momento se abriría la puerta y su padre le daría la paliza de su vida. Alguna vez la había pegado, nunca por sus actos, sino por esa lengua suya que siempre decía lo que pensaba, sin medir si era correcto o no. No entendía quién hacía las leyes de lo que debía decirse o lo que no. Ella era sincera y el párroco decía que eso era una virtud, uno de los mandamientos era: No dirás falso testimonio ni mentiras. No es que ella respetara mucho la religión, más bien lo justo. Aun así, su padre no debía castigarla por cumplir uno de los mandamientos de Dios. Se despertó sobresaltada por los golpes en la puerta, su corazón se desbocó al pensar que la habían pillado, que no iba a librarse de esa. ―Karla ―gritó su padre abriendo la puerta―, levántate. ―Lo miró asustada, solo la llamaba por su nombre completo cuando estaba enfadado, la habían pillado―. No voy a permitir que vivas bajo mi techo holgazaneando. No quisiste ir a la universidad, así que tendrás que ponerte a trabajar ―puso los ojos en blanco y volvió a cerrarlos, estaba muy cansada, apenas había dormido, se preguntó cuándo entendería su padre que quería ser actriz―. La señora Rocio necesita una camarera, le he dicho que empezarías hoy. ―¿Por qué? ―exclamó enfadada abriendo los ojos de nuevo. ―Porque estoy cansado de ver que no haces otra cosa que adorarte delante de un espejo. Eres muy guapa, sí, pero eso no te dará de comer ―apretó los labios molesta―, ningún hombre decente querrá casarse con una mujer que no sabe hacer nada. David Montes se marchó enfadado, su hijo siempre fue un hijo modélico, pero era obvio que con ella se habían equivocado, como no espabilara acabaría siendo una inútil total. Michell despidió a su marido en la puerta de casa y corrió a la habitación de su hija. ―¿Qué has hecho en mi cama? ―preguntó cruzando la puerta de la habitación. ―¿Qué he hecho? ―se encogió de hombros como si no supiera de qué le hablaba. Michell miró a su hija, no era buena actriz, soñaba con serlo, pero sabía que nunca lo sería, al menos no como ella soñaba. No bastaba con tener una cara bonita, era tan machacadamente sincera que no sabía mentir, ni siquiera cuando se jugaba que su padre la moliera a palos. ―¿Que qué has hecho? ―le preguntó gritando, al borde de un ataque de nervios. Cogió a su hija del brazo y, aunque ella intentaba zafarse de su agarre, la llevo hasta su habitación. La empujó sobre la enorme mancha que había encontrado en su cama. ―¿Con quién ha sido? ―preguntó ignorando la falsa inocencia de su hija. La noche anterior había olido la lejía, no quiso decir nada, su marido estaba resfriado y no lo había notado pero ella sí―. ¿Con quién? ¿Con Eduardo? ―restregó la cara de su hija por la mancha. ―¡Mamá! ―se quejó Karla luchando por liberarse―. ¡Mi cara! Lo único que le preocupaba a su hija: su cara, su cuerpo y su aspecto. Era una malcriada. ―¿Tu cara? ―le gritó y la soltó―. ¿Qué pasará si te quedas embarazada? ―No puedo quedarme embarazada, yo no quiero ser madre, quiero ser actriz. La madre enarcó las cejas mirando a su hija, la miraba con inocencia, con las mejillas sonrojadas a causa del ajetreo. Lo peor es que era sincera, creía lo que estaba diciendo. ―¿Acaso piensas que eso puede elegirse? ―Karla se encogió de hombros. ¿Qué sabía ella, si nadie se lo explicaba?―. Como estés embarazada, tu padre te mata y después acaba con él. Nosotros no te hemos educado así, Karla ―se sentó en la cama, destrozada, mientras se preguntaba qué iba a hacer con ella. ―No voy a volver a hacerlo, mamá ―le aseguró sentándose junto a ella.―¿Cuántas veces lo habéis hecho? ―Una, solo una y no pienso hacerlo más ―se sinceró con su madre―, no me gustó, me hizo mucho daño ―se sentía un poco herida después del desastre, nada había sido como ella esperaba―, yo no valgo para esto. ¿Por una vez no puedo quedarme embarazada, no? ―Sí, por una vez puedes quedarte embarazada ―los ojos grises y almendrados de su hija se abrieron llenos de terror―. No estás casada, ni siquiera estás prometida con ese chico ―se lamentó―, tú no eres una cualquiera, nosotros no te hemos educado así. Su madre negó con la cabeza y ella tragó saliva mirándola. No quería tener hijos, los hijos te deformaban, como a aquella chica que trabajaba en la tienda de Felipe. Antes de estar embarazada tenía una cintura estrecha, unas caderas generosas y después, toda ella era ovalada. Además, no estaba casada, su padre la mataría, realmente la mataría.Voy a casarme con él ―le contestó desesperada, conteniendo las ganas de llorar por el miedo que crecía en su interior―, cuando él acabe la universidad, nos casaremos. ―Ese chico no te respeta, Karla ―suspiró su madre derrotada. Su hija no la entendía, era de otra generación. El mundo cambiaba muy deprisa, las mujeres llevaban pantalones y sus trajes de baño cada vez eran más pequeños, igual que sus vestidos y faldas. La gente se separaba, hombres y mujeres abandonados por sus parejas después de haber hecho un juramento ante Dios. Michell no comprendía esos cambios, su inocente e ingenua hija estaba en medio de aquel mundo que tampoco entendía, ni le preocupaba, a Karla no le preocupaba nada que no fuera su aspecto. Tarde o temprano debería salir y no quería que la realidad la golpeara, necesitaba madurar y rápido. ―Si ese chico te respetara y pensara casarse contigo ―le cogió la mano y se la acarició, no quería herirla, pero debía ser sincera con ella―, hubiera venido a pedirle la mano a tu padre, como él hizo con el mío. No te respeta, Karla. Karla pensó que las cosas ya no funcionaban así, quizás sí en su casa, pero no fuera. ―Lo hará ―le aseguró a su madre cogiéndole la mano con la que ella sostenía su otra mano―, cuando acabe la universidad lo hará, nos casaremos, ya lo verás, mamá. Rachel no opinaba lo mismo que su hija, y esperaba que ella acabara dándose cuenta. Karla vivía en su propio mundo de fantasía, el día que callera en la tierra el golpe iba a ser terrible, solo le rogaba a Dios que no fuera porque estuviera embarazada.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR