CAPITULO 8: SALIDA DE AMIGOS PARTE 2

1770 Palabras
– vamos Pastelito, sube – movió su cabeza animándome a subir. Ni drogado subiría a esa bestia infernal de dos ruedas – – no gracias – comencé a alejarme bajo la mirada incrédula de Jason – mi vida es una porquería, pero aun no quiero acabar con ella – Jason me miró confundido. Dios, por qué dije eso – – sube Pastelito, serás el primero en montarte en mi bebé, deberías de estar agradecido – mencionó orgulloso, ignorando mi comentario anterior. Por mi lado lo miré con una ceja levantada si claro eso se lo dirá a todas – – ¿y eso se lo dices a todas? – vi como sonrió y negó colocándose su casco – – si subes te compraré una manzana acaramelada – aquello llamó mi atención. Amo las manzanas de dulce, son mi segunda cosa favorita aparte del brillo, hace tiempo no comía una, la última vez que comí una fue cuando mamá fue a visitarme a la casa de mi tía y todavía vivíamos en Brooklyn, ya han pasado tres meses desde que pasó eso. Eran fáciles de hacer, pero soy un flojo de primera y me daba vergüenza pedirle el favor a mi tía. Aunque aquí la verdadera pregunta es… – – ¿Cómo sabes que me gustan las manzanas de dulce? – pregunté desconfiado, aunque ya sabía la respuesta. Haly y su gran bocota, no podía estar callada cuando se trataba de mí – – tengo mis contactos, Pastelito – sonrió a medio lado viéndose absolutamente sexy. Creo que estoy comenzando a odiar esa sonrisa tan engreída – entonces ¿tenemos un trato? – extendió uno de los cascos en mi dirección esperando a que lo tomara – la seguridad primero – miré fijamente sus ojos buscando algún signo de que me estuviera mintiendo que ojos tan bonitos tiene, me quiero perder en ellos ¡no! Concéntrate Adan, no es hora de un gay panic – – bien – gruñí recibiendo el casco. Jason sonrió triunfal – si me muero será tu culpa. – tu yo callado me caía mejor – bromeó encendiendo la moto. Torcí los ojos fingiendo desinterés. Yo también estoy sorprendido por lo rápido que entré en confianza con él, a su lado no me siento juzgado, puedo ser más… libre – – puedes abrazarme de la cintura si quieres – dijo en un tono atrevido que no pasé por alto ¿y este qué se cree con esas confianzas? – solo decía, después no te andes quejando – prendió la moto, presumiendo un poco antes de arrancar. Abrí los ojos como platos cuando arrancó y me aferré de inmediato a su cintura sintiendo su espalda y barriga vibrar cuando rió gritando un “te lo dije” – Hundí mi rostro en la espalda de Jason respirando un poco de su rico olor, huele realmente bien, es una mezcla de tierra mojada, menta y ¿esa otra cosa era tabaco? Bueno no importa, su olor era realmente adicto ¿Cómo será olerlo directamente de su piel? Je je je seguro este olor mojaba muchas bragas, si fuera mujer también me dejaría engatusar por él. – Pastelito, llegamos – me avisó cuando llegamos a un restaurante llamado “Queen Eli” que nombre tan… vintage, su fundador debe de ser de la generación que usa los fondos de pantalla de Mickey Mouse – Jason me ayudó a bajar de la moto, aunque no era necesario, a pesar de ser pequeño alcanzaba perfectamente el suelo. – este es uno de mis restaurantes favoritos – comentó mientras caminábamos hacia adentro – tienen una de las mejores hamburguesas que probarás en toda tu vida y no hablemos de los batidos. Joder son una delicia – sonreí al ver lo emocionado que estaba por mostrarme algo que le gusta. Debo de admitir que eso me hace sentir especial – fuera del nombre todo es realmente bueno – antes de poder evitarlo me estaba riendo a carcajadas con mi risa de foca histérica, hace mucho que no reía de esta forma – que sonrisa tan bonita tienes, Pastelito – mi semblante cambio de uno feliz a uno avergonzado en cuestión de segundos ¿Por qué decía esas cosas tan de repente? – – gra-gracias – sonrió una última vez antes de abrir la puerta del restaurante e invitarme a pasar – podía hacer eso ¿sabes? También soy un hombre, no necesito que abras la puerta por mí – abrí la boca sorprendido al ver lo bonito que era todo por dentro, tenía una decoración primaveral sencilla con colores pasteles muy bonitos, definitivamente no le cambiaría ni agregaría nada, claro a excepción de unos cuantos brillos. No había ningún cliente a esta hora, gracias a los dioses – – claro que lo eres – dijo en tono burlón. Voltee a mirarlo ofendido, antes de poder insultarlo una señora con una sonrisa amable se acercó a nosotros saludando a Jason con un abrazo muy cariñoso. Vaya Jason hasta las abuelitas te aman ¿Quién eres? ¿Superman? – Noni, te presento a Adan, él es hijo de Haly – la señora me abrazó de la misma forma. Al principio me sorprendí un poco, pero luego le devolví el gesto con un poco más de timidez – – hola cariño – saludó una vez que se separó de mí – mi nombre es Elizabeth Fox, soy la abuela paterna de este cabeza hueca de aquí – Jason sonrió en grande con orgullo, definitivamente era un cabeza hueca – – Adan Hope – hice una reverencia de respeto como mi mamá me había enseñado desde niño – – qué chico tan guapo y educado, Jason ¿lo trajiste a una cita? – preguntó sonriendo con picardía. Las mejillas de Jason se sonrojaron mientras rascaba su cuello con incomodidad – – somos amigos – respondí de inmediato – Jason, me está enseñando el pueblo. – ya veo, ya veo – respondió sonriendo – ¿y cuando piensas invitarlo a una cita, Jason? – ¡abuela! – exclamó Jason avergonzado. Mis mejillas de tiñeron de rojo al igual que las de Jason, la señora debe de ser fan del yaoi – – ya, ya – rió apretando su mejilla con fuerza haciendo que se quejara – vayan a sentarse, prepararé el especial de casa solo para esta ternurita de aquí – apretó mi mejilla a diferencia que con Jason lo hizo con cariño. Sonreí avergonzado – – lo siento – dijo avergonzado, sus mejillas tenían un suave color rosa, es la segunda vez que lo veo tan tímido – mi abuela, ella… está loca – reí un poco y me encogí de hombros – – me pareció adorable – escuché un bufido de su parte y me pidió seguirlo a una de las mesas de la esquina – No había detallado la ropa que traía puesta Jason hasta ahora y la verdad me arrepiento de no haberla notado, llevaba una camisa blanca lisa, pantalones negros que le apretaban justo en los lugares adecuados, unas botas timberlands y su típica chaqueta de cuero negra. Debo de admitir que se ve muy sexy. Nos sentamos en la mesa, yo todavía estaba un poco apenado por las palabras de la señora ¿Por qué pensaría que estamos en una cita? ¿no debería de estar escandalizada con la idea de que su nieto sea gay? Si mi padrastro me viera salir con Jason eso era una golpiza segura, ese tipo… se me revolvía el estómago de solo pensar en él. Volviendo al tema principal, no conozco los gustos de Jason y ni si le gustan los hombres, además si le gustaran claramente no se fijaría en mí ¿Quién lo haría? Un chico enano y flacucho que apenas y sale de su casa, no, no, no, ni de broma se fijaría en mí. – conozcámonos un poco mejor, pastelito – habló sacándome de mi burbuja de pensamientos – quiero conocer todo lo que te gusta. – ¿lo que me gusta? – pregunté inseguro. Él asintió con una sonrisa calmada – – claro, cuáles son tus hobbies, que genero de música te gusta, que es lo que trae como loco a veces. Quiero saberlo todo – dijo de forma segura. Ya eso es avaricia quererlo saber todo ¿no? – – es-este… no tengo nada interesante, soy muy flojo para hacer hobbies, mi genero de música favorito es pop… no creo que haya nada que me vuelva loco – repondí con simpleza – – ¿en serio? – preguntó sorprendido – todos tenermos algo que nos vuelve loco, por ejemplo, a mí me vuelves loco tú – lo último lo dijo en un susurro que no alcancé a escuchar bien – – ¿Qué dijiste? No escuché. – que a mí me vuelve loco el baloncesto – abrí la boca asintiendo. Vi que rió nervioso, seguro estoy imaginando cosas - – hola mis amores – saludó la abuela de Jason una vez que se acercó a nuestra mesa con una bandeja entre sus manos – mi especial hamburguesa a la Noni con batido de fresa y dulce de leche – miré el plato sorprendido, era mucha comida no creo poder comerlo todo – sé que parece mucha comida, pero después de primer bocado no querrás parar. – ej’ cie’to sawe muy dico – habló con la boca llena. La señora Elizabeth hizo una mueca de asco y golpeó su cabeza – – no hables con la boca llena – Jason asintió sobando el lugar del golpe – – muchas gracias, señora Elizabeth – dije con una sonrisa – – no me digas señora me haces sentir vieja, mejor dime Noni, de igual te veré seguido por aquí ¿cierto Jason? – asintió con la boca llena – – mmmm bueno, señ… Noni – corregí de inmediato. Ella sonrió y sobó mi cabeza con cariño antes de caminar lejos de nosotros – Miré a Jason, él parecía muy entretenido comiendo como un puerquito y luego miré mi plato. Debo de admitir que huele muy rico, tomé la hamburguesa algo inseguro y le di un mordisco sintiendo el sabor estallar en mis papilas gustativas ¡que rico! Le di otro mordisco y luego otro, y otro más degustando el rico sabor de la carne bien sazonada y el rico queso derretido, era una obra de arte culinaria. – rico ¿no? – asentí con la boca llena. Él sonrió y siguió comiendo su comida con las mismas ganas que yo – Regla número uno; creerle siempre a Jason cuando dice que algo sabe delicioso.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR