CAPÍTULO 33 MINJIM . . —Bebita del tío, debo irme, ¿me envías un besito volador? —Sí, MUAK. —Wow, sí lo sentí, bebita. Te amo, princesa, igual que a tus hermanitos; nos vemos pronto, cuiden a la tía Xio por mí. Hablo con Mi, mi gorda hermosa que cada día está más enorme, bella e inteligente. Los tres lo son. Vicky, su nana, se nota que es una mujer muy dulce y tierna porque los tres bebés la quieren mucho y adoran pasar tiempo con ella. Me despido agradeciendo por la llamada y le informo que Nam también lo hará en unos minutos. Él sigue con la misma actitud desde todo lo sucedido con Vi, siempre con esa cara de tristeza, sus ojos apagados y muchas veces en sumo silencio. Sus hijos son unos angelitos, no reclaman atención y son muy bien portados; se han acostumbrado tanto a estar e

