XIOMARA
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Resuena su nombre en el cubículo dispuesto de comedor para nosotros, no sé si reírme, llorar o levantarme y retirarme.
—¿Es en serio?
Suena algo cansado Mou, además blanquea los ojos. Ya está por comenzar otra guerra y nadie está dispuesto a dejar que suceda, yo menos porque esta vez lo mato.
—¡A ver, esto ya se está volviendo pesado, amigo! —habla Choi frustrado.
—Hyung, lo hablamos. ¡Ya no más! —dice Daek apuntando su dedo hacia el acusado.
Todos están hablando casi al mismo momento regañando a Minjim y yo, por mí parte, me dedico a mirar a mi "agresor" de manera entre intimidante y preocupada, porque sé cuál va a ser mi reacción si recibo un insulto más de su parte.
—¡YA! —grita Minjim golpeando la mesa con su puño cerrado—. ¿¡Qué carajo pasa con ustedes!? No me dejan terminar, no la iba a atacar, quería ser parte de la conversación. Basta de pensar que soy una mala persona, ¿sí? Me equivoqué con ella, ok, pero ya está, ya lo hablamos y ustedes saben que estoy arrepentido por mi arrebato. ¡¡Mi intención era solo acoplarme a la charla!!
—Ok, discúlpanos, hyung, pero estamos todos tensos y creo que eso es todo lo que paso aquí —habla Suk, mirándonos a todos con una expresión nerviosa—. Comamos que se enfría y esta mujer nos va a dejar con hambre. —Sonríe, mira la comida y se relame los labios varias veces.
—Tampoco es que mi estómago sea un agujero n***o, ya me cohibieron, no comeré más. —Me hago la graciosa demostrando que bajo la guardia y está todo bien.
Al ver que nos estábamos equivocando, intento hacer algún chiste más sobre la comida para relajarnos un poco. Tampoco es que quiera que terminen peleando por mi existencia, así que decidí dejar pasar todo. Tal vez tenían razón y fui su saco de box verborrágico solo por un rato, o eso espero, porque no lo voy a permitir más. Si se diera el caso, hasta daría mi queja con el jefe, aunque eso causara mi despido.
—Vamos, coman que se nos termina el recreo y todavía no comí mi postre, además hay que volver a trabajar.
Gano las risas de todos, por fin puedo ver cómo son, por fin se muestran amables y sonrientes, cosa que me agrada bastante. Siento que podría surgir una linda amistad con ellos, me defendieron sin conocerme, nunca me había pasado esto, nunca alguien dio la cara por mí, nunca nadie había enfrentado a un hermano por mi causa.
Así pasamos un rato más hasta que todos terminamos de comer, algunos pedimos postre, otros no querían nada más, pero me puse feliz al ver que Minjim, sin darse cuenta, estaba comiendo bastante más de la cuenta. Él se está divirtiendo con nosotros, olvidando todo tipo de malos ratos.
Fue excelente la hora del almuerzo, pero hay que volver a trabajar, así que en este momento nos dirigimos en las camionetas hacia la agencia.
Una vez que llegamos, ellos fueron a la sala de ensayos, y yo fui llamada por el jefe.
—Permiso, señor Bang JiHu.
—Adelante, y por favor, ese nombre no es necesario, mucho menos que me llames de señor. —Me mira juntando sus cejas con una forma de súplica en el rostro.
—Lo siento, la educación primero, pero si le parece será solo, ¿JiHu? —Trato de sonar divertida, pero de verdad me cuesta dejar las formalidades con mis mayores.
—Mucho mejor. Bueno, te llamé para saber cómo van las cosas con el grupo. Por ahí, un pajarito me estuvo comentando que hubo algunos inconvenientes de los cuales me habría gustado saber inmediatamente que comenzaron para frenarlos.
—No se preocupe, su pajarito Namhyun debió callar porque yo misma puedo con mis problemas. Sino, no sería capaz de llevar el trabajo acabo.
—Estamos de acuerdo, sé que eres capaz, no tengo la menor duda, pero la falta de respeto no me agrada y eso es lo que ha estado pasando con ustedes dos; por lo que vi hoy. —Me mira levantando una de sus cejas un tanto serio—. Llegaron a sus límites y aunque no me gustó para nada, lo dejé pasar por que vi que el resto actuó rápido. También vi que se fueron todos juntos en el almuerzo, exceptuando a Nam y es comprensible.
—Sí, y le pido mil disculpas por mi comportamiento. —Me desesperé, fui imprudente y acá viene mi regaño o, en el peor de los casos, mi despido—. Sé que no debí, sé que estuve mal.
—¡Mjm! Estás en lo correcto, pero no tú sola, supongo que él terminó con tu paciencia. Cálmate y cuéntame a dónde fueron. No te voy a despedir, si es que es eso lo que está pasando por tu cabecita.
—Bueno, es que no quiero perder mi trabajo. —Recibo una media sonrisa de su parte y sigo hablando, tal vez el saber que comimos y pasamos un lindo momento me salve, así que rasco mi cabeza y digo—: Luego de... Usted ya sabe, no lo quiero repetir. Los muchachos me invitaron a almorzar con ellos, así que fuimos al mismo restaurante que usted me llevó…
—¡Niña, quita el usted! —Refunfuña.
—Ok. Ahí comimos los 7 entre risas y burlas por lo mucho que como, pero, ¿sabe la mejor parte? Es que Minjim comió demasiado, de todo lo que pedimos, hasta postre y se lo veía bien, sonriente, ¡no sé! Quedé en paz con eso. —No me doy cuenta a tiempo, pero esto último lo estoy hablando con entusiasmo y alegría, parece… como si todo lo malo nunca hubiera existido.
—Bueno, después de todo fue un gol... Un golpe sanador el que le diste —habla entre carcajadas mi jefe, la cual me contagia.
—Ay, ¡qué mal que actúe! —digo tapándome la cara con mis manos.
—Tranquila, todos tenemos nuestro propio límite. Esperemos a ver qué pasa, pero eso sí, no me ocultes nada de ahora en más. Y a la próxima, por favor, en la cara no, que eso es lo que nos da dinero y tienes una muy buena derecha. —Sigue riendo—. No, en verdad espero que no suceda más.
—Una vez más lo lamento, no volverá a ocurrir, lo prometo. Aunque de no ser por Daek, le habría dado su merecido.
—No me queda la menor duda. Bien, cambiando de tema, necesito que vallan a una prueba de vestuario mañana, así que mantente activa y preparada. Te voy a pasar la agenda de ellos, debes dejarme tu correo así se lo paso a mi secretaria y ella se encargará de eso... Espera, ¿tienes tablet, computadora o lo que necesites?
Me siento apenada, pero debo decir la verdad, ya que hasta mi celular es de lo peor.
—No, no tengo nada de eso, disculpe.
—¡Ay, Dios! ¿Qué haremos contigo y tus formalidades? Bien, déjame tu correo anotado y luego pasa por aquí, ¿ok? Puedes ir con los chicos, en una hora vuelvo.
—Ok. —Escribo mi e-mail en el papel y me dispongo a retirarme—. Gracias por tu comprensión, JiHu.
Supongo que mandará a imprimir todo el itinerario del grupo para que, al menos, mientras no pueda comprarme algún aparato de los que necesito, tenga donde fijarme.
Camino por el pasillo que me lleva directo a la sala de baile, a esta hora siempre están ahí, pero freno en seco al escuchar mi nombre un par de puertas antes y me quedo a escuchar.
—No sé qué se cree.
—No sean así, siempre que aparece alguien nuevo ustedes se dedican a hablar mal de esa persona y sin conocerla.
—No me equivoqué con la perra de Hyejin. —Esta y otra más, se ríen con mala intención.
—Es mejor que ni la nombres, si Minjim te escucha serás despedida. No quiero correr con la misma suerte de la estúpida de Shini. Terminó perdiendo el cargo de asistente por defender a la loca esa.
—¿No les da pena? El pobre Namhyun sufriendo por la latina esa que no tuvo la mejor idea que clavarlo con tres niños.
—Eres tan irrespetuosa. —La única que no quiere meterse en problemas suena enojada—. Es su pareja, está prácticamente muerta y tu hablando despectivamente de ella. No es la latina esa o la ex gorda, como te he escuchado nombrarla antes. Es una persona de carne y hueso igual que nosotras, ten más respeto.
—La verdad es que no entiendo qué les ven. Seomun, JungSuk, Namhyun y ahora tenemos a esta otra que, por cómo actúa, debe estar caliente con Minjim. No me extrañaría que en poco tiempo veamos a la octava enana de Blanca nieves revolcándose con él. —Vuelven a reir las mismas dos y a mí me hierve la sangre—. Eso si ya no lo hace con el jefe como se rumorea.
—Se nota que lo único que les ven son sus culos y tetas enormes porque por belleza seguro no es, y por amor, menos.
Son tan envidiosas. La tercera creo que no aguanta más y abre la puerta para salir, encontrándome de brazos cruzados. No logro decir ni media palabra, no he sido la única espectadora o, más bien, oyente. Veo que las dos víboras estúpidas abren los ojos preocupadas y giro sobre mis talones encontrándome con el ceño fruncido de Hye.
—Ambas a mi oficina y ustedes dos, a sus trabajos.
Hola nenas y nenes!!
porque sí, me leen hombres y me encanta eso!!
Les quiero comentar, que van a sufrir un poco más con el tema de la muerte de Ví porque hay cosas que han quedado inconclusas en Perfectamente imperfecta. La cosa es que también pasa que Xio apareció en la vida de LUCKY7 6 meses después del coma de Victoria. Ya saben, las incoherencias no van conmigo.
En fin, espero disfruten de esta historia y las que se vienen!!! se las quiere?