10. Incredulidad.

3201 Palabras
Nani se quedó conmigo hasta que mi llanto me venció, no había pasado la mejor noche de mi vida y me sentía bastante deprimida y desde luego no tenía ganas de ir a la universidad, en realidad no tenía ganas de nada, era increíble el estado en el que estaba, parecía que algo se había roto dentro de mí. Sin embargo Nani insistió en que bajara a desayunar y muy a mi pesar lo hice topandome con Evan en el comedor y como era habitual ignoró mi presencia, en ese momento sentí la urgente necesidad de explicar lo ocurrido la noche anterior pero a él probablemente no le importaba porque a pesar de que sabía que estaba ahí de pie a su lado no parecía inquietarlo. No tuve más remedio que irme a sentar al otro lado de la mesa entendí que no era prudente hacerlo a su lado, pero no podía dejar de mirarlo, esperando un gesto amable, anhelaba ver esa sonrisa de nuevo y en un impulso hable. - Qué sorpresa nos preparo Nani hoy?-pregunte nerviosa, pero él no respondió nada solo siguió con su vista fija. Obviamente cualquier intento de entablar una conversación seria en vano, solo me quedó encogerme de hombros y aguantar el llanto que amenazaba con regresar, para mi fortuna Nani entró con mi desayuno, ella conocía a la perfección el estado anímico en el que me encontraba. - Mi niña.....que bueno que decidiste bajar a desayunar, te preparé tu favorito, pan francés, debes comer bien anoche no acabaste de cenar por lo rápido que se fue tu amigo- comentó Nani con toda la intención y yo le agradecí en silencio que pudiera hacer esa aclaración que no paso desapercibida para Evan, quien hizo una leve pausa al tomar de su taza de café pero para mi desgracia siguió impacible hasta que terminó de desayunar. - Me retiro Martha, gracias por el delicioso desayuno- le dió un pequeño beso en la frente y salió del comedor, esto era peor que cuando me mude aquí, antes al menos me dirigía una que otra frase por cortesía pero ahora parecía invisible ante sus ojos. Ya no pude contener más mi llanto y de nuevo las lágrimas inundaron mis ojos, esta fría actitud me estaba matando y lo peor no podía escapar, no tenía a dónde ir, realmente no podía irme de aquí, iba a tener que vivir así por otros 10 meses más. - No te des por vencida.....no todo está perdido- comentó Nani, en un intento por consolarme- solo esta enojado y eso significa que todavía le importas, de otro modo no estaría actuando de ese modo. - Esta bien Nani, no me importa- dije con fingida calma. - De acuerdo, como tú digas mi niña- Nani me dió un dulce abrazo y se fue a la cocina. Era algo tarde y yo de verdad no quería ir a la universidad, solo era otro sitio donde recordar mi miserable vida, pero mis opciones eran reducidas, si me quedaba o me iba no había diferencia, simplemente no podía escapar de mí, así que decidí ir a la universidad al menos ahí podría distraerme. Tomé el camino habitual pero sabía que no estaba en las mejores condiciones, en realidad estaba bastante distraída que ni siquiera me percate que el semáforo cambió de color mientras seguía avanzando, todo lo siguiente que supe fue escuchar un fuerte golpe. - Davana..... Davana......dios mío..... Davana, no me hagas esto.....por favor- escuché una voz familiar a lo lejos que me llamaba con desesperación, estaba algo aturdida- por favor despierta..... necesito que despiertes.....no me hagas esto.....- esa voz seguía llamándome y con mucho esfuerzo desperté. - Ev.... Evan.....?- era él, estaba aquí conmigo y si, estaba preocupado- dónde estoy? - Gracias a dios.....tuviste un accidente- me dijó acariciando mi mejilla, cómo un simple gesto como ese podía llenar mi alma y mi corazón de ese modo? - Pero....no recuerdo..... qué ocurrió?- pregunté intentando recordar. - Solo te desmayaste es todo, el paramédico dijo que fue por la impresión- me miraba de una forma tan, tan....no podía describirla pero me hizo estremecer totalmente- pero afortunadamente estás bien- llevó su mano hasta mi nuca y suavemente acerco mi rostro a su pecho, soltando un hondo suspiro de alivio, en ese momento no voy a negar quería abrazarlo pero tenía miedo de su rechazo. Evan insistió en que fuéramos al hospital a pesar de que el paramédico indicó que no era necesario pero él parecía bastante decidido, francamente era un hombre muy imponente cuando se molestaba y el pobre paramédico no tuvo más opción que llevarnos al hospital más cercano, pasamos prácticamente toda la tarde ahí entre estudios y exámenes innecesarios pero estaba decidido y su atención no era algo que quería despreciar. Finalmente llegamos a casa un poco tarde, Nani estaba genuinamente preocupada y me recibió con lágrimas en los ojos. - Pero mi niña, cómo estás?, qué ocurrió?- preguntó asustada. - Bien solo fue un accidente sin importancia- respondí intentando no parecer mimada. - Si fue un choque debe ser algo serio, qué te dijo el médico? - Todo esta en orden Martha, el médico dijó que no había nada de que preocuparse. - Estas seguro?, no deberías creerle a cualquier estudiante inepto. - Muy seguro.....me encargue personalmente de que le hicieran todos los exámenes necesarios- Evan se veía mucho más tranquilo. - Pero Davy.... qué ocurrió?- preguntó Nani mientras caminamos a la sala, Evan me sujetó del brazo y la cintura a pesar de que sabía que podía caminar por mi cuenta, y eso me hizo tan feliz. - Solo me pasé un alto Nani, iba distraída pero para mi fortuna reaccioné cuando el claxon de la camioneta me alerto y pude volantear, solo fue un pequeño golpe al carro y creó que solo me desmaye. - Gracias a Dios mi niña, sabía que no era buena idea que fueras a la universidad en esas condiciones. - Qué condiciones?- cuestióno Evan. - Davy estaba- volteé mi rostro hacia Nani para hacerle señas y evitar que dijera algo inapropiado- algo..... algo cansada- afortunadamente esta mujer fue prudente. - No debiste manejar, hubiera sido mejor que te fueras en un Uber, debes ser menos impulsiva, pudiste herirte de gravedad y también a otros- aunque me estaba regañando lo hacía dulcemente, qué me estaba provocando este hombre? - Lo sé..... lamento haberlos preocupado, pero estoy bien. - Ahora deberías descansar, esos accidentes suelen traer consecuencias a futuro, deberás quedarte un par de días en cama Davy, y no pienso discutir- sentenció Nani muy seria. - No es necesario pero si eso te hace sentir mejor, lo haré, pero solo porque es fin de semana ehhhh. Conducir hoy no fue la mejor idea pero un rayo de esperanza iluminó mi camino, al menos eso creí hasta que Nani me llevó a mi recámara, desgraciadamente Evan volvió a su estado anterior, ya estaba sana y salva y al parecer su preocupación había menguado al saberme en casa y con ella a mí lado, solo dejó que me fuera y salió del departamento sin despedirse, me empezaba a sentir desesperada por su atención y no quería entender por qué. Pasé el resto de la tarde y parte de la noche preguntándome dónde estaba Evan y el por qué me abandonó después de parecer tan preocupado, quería saber muchas cosas sobre el accidente y cómo es que le avisaron a él, no es como si fuera el contacto con mayor número de llamadas, es más ni siquiera estaba programado en mis marcados rápidos, sin embargo al parecer mis dudas no iban a ser resultas, Nani subió cerca de las 10 de la noche para revisarme una última vez, estuvo viniendo cada hora para cerciorarse de mi estado de salud y si alguien sabía de Evan era ella, y mi incertidumbre no pudo contenerse más. - Davy, todo en orden?- preguntó apenas entró y esa pregunta no cambió con respecto a sus visitas anteriores. - Siii Nani todo bien- respondí con un poco de fastidio. - Que bueno, necesitas algo?, no te duele nada?- otra pregunta que me sabía de memoria, parecíamos dos actrices ensayando un guión. - No, solo.....- no sabía como preguntar sin sonar desesperada, aunque lo estuviera era mejor disimular- ya es un poco tarde, y parece un poco silencioso el departamento. - En serio?, siempre esta igual. - No, siento que esta muy solo. - Nada fuera de lo normal- dios, como podía abordar el tema de Evan y su paradero. - A lo mejor solo es mi impresión....y ya cenaste? - Ya mi niña, ya hasta recogí la cocina. - Tan pronto. - Fue bastante tarde. - Y......- estaba pensando mi siguiente pregunta y note la sonrisa burlona en Nani. - Por qué no solo me preguntas si ya llegó o dónde esta?, tanto te cuesta admitir que lo extrañas. - De qué hablas?- obvio no iba dar mi brazo a torcer. - De nada, estoy loca, si no necesitas nada más me retiro- de verdad me estaba haciendo sufrir esta mujer- que descanses, no deberías desvelarte esperando algo, esta noche solo seremos nosotras- dijó y se retiró. Otra noche en la que Evan no llegaría a la casa, me quedé inquieta por su ausencia y solo me dedique a dar vueltas por mi cuarto, me senté un rato en el balcón, admirando esta vista pero ni eso me ayudo a despejar mi mente, solo pensaba en él, así que mejor me fuí a revisar mi tablet, tontear por las r************* esperando encontrar algo divertido y así fue, al menos por un rato, hasta que por alguna extraña razón me tope con publicaciones acerca de Evan, en un evento, esta noche, con Madison, todos y cada uno de los post hablaban de ellos, de lo perfecto que ella lucía en ese hermoso vestido blanco, lo guapo que él era y lo bien que se veían juntos. Algunos se preguntaban cuánto tiempo tenían de pareja y por qué no lo habían anunciado, mencionaban lo obvio que era su relación y eso no podía negarlo, solo faltaba ver una foto, una simple foto y te darías cuenta de ello, se sonreían, se abrazaban y se cuchicheban al oído, la pareja perfecta, los llamaron, y de perfecta no tenía nada, al menos para mi, los comentarios no se hicieron esperar y algunos no eran muy alentadores, en su mayoría expresaban su apoyo, el constante "Llévalo a la luna por nosotras", otras expresaron su inconformidad y tristeza por perder al "Príncipe de Nueva York", era su sueño, y lo perdían ante una "Cenicienta trepadora" era como la llamaba la élite neoyorquina, Madison no era de la alta sociedad, a diferencia de mí, ella se forjó su patrimonio a base de esfuerzo y trabajo, su familia había vivido en el lado pobre de New Jersey y fue su relación de trabajo y amistad con Evan desde muy joven, lo que la trajo aquí. Esto era una locura, fueron tendencia en Twitter y me enloquecía ver esas fotografías, ellos parecían muy cómodos con las insinuaciones de los reporteros y ante la constante pregunta no negaban la relación solo reían de manera cómplice y eso no hacía más que alentar el rumor, no quise saber más al respecto y apagué el maldito aparato y me acosté furiosa por las imágenes que se repetían una y otra vez en mi mente, estaba decidida a enfrentarlo a primera hora mañana, esto ya era una total desvergüenza y una falta de respeto hacia mí. Bajé muy temprano para ser sábado y las voces en el comedor me indicaron que él ya estaba ahí y efectivamente estaba muy entretenido platicando con Nani sobre la fiesta y los rumores de su relación con Madison, a Evan parecía no importarle que los relacionaran es más, podría jurar, que le fascinaba. Y eso solo logró aumentar mi furia, quería gritarle y exigirle una explicación y a ella en cuanto la viera le arrancaría el pelo a ver si le quedaban ganas de seguir coqueteando con Evan, así que entré intempestivamente, sobresaltandolos, caminé directo hasta él y estaba a punto de liberar mi furia cuando sono el timbre, tal vez mí explicación debía esperar. Kyle llegó de improviso, al parecer se enteró de mi accidente y estába preocupado por mí, algo bastante absurdo ya que no se había dignado en hablar conmigo luego de nuestra discusión y lo único que hizo fue enviar un pequeño mensaje pero algo en mí ya no se sentía satisfecha con eso, quería más y empecé a comparar a los hermanos, me preguntaba constantemente que hubiera hecho Evan en tal o cual situación o como Kyle hubiera reaccionado, pequeños detalles que se hicieron más evidentes y significativos para mí a partir de la convivencia con Evan, pero por alguna estúpida razón mi orgullo y ego decidieron provocar a mi esposo con su hermano, yo nunca pensaba muy bien cuando estaba molesta y tal vez esta no iba ser la excepción. Aquí estábamos fingiendo ser buenos anfitriones, en realidad solo mi esposo yo aún no descubría como me sentía al respecto, pero ahora solo me preocupaba desquitarme. Nani obviamente no disimuló su molestia cuando le pedí que preparará un refrigerio y Kyle, bueno no tardo en ser el mismo. - Cuando sea tu jefe vas a tener cuidado con esas muecas Martha- sentenció muy seguro. - No creo que usted llegué a ser mi jefe, alguien más ya le lleva la delantera pero......- los tres volteamos a ver a Nani con asombro, de qué carajos hablaba esta mujer?- soy una persona con educación y sé mi trabajo así que con permiso- y salió de la sala dejándonos descolocados. - Ricura, me preocupe demasiado con tu accidente y supe que me necesitabas y aquí me tienes, yo voy a ser quien te cuide para que estés muy buena- mencionó en doble sentido y sin importarle que Evan estuviera presente y mucho menos mi evidente incomodidad, aunque intentaba fingir alegría por su llegada, sus palabras ya me parecían asquerosas. - Gracias pero como veras estoy bien, y no creo que sea necesario que tengas que cuidar de mi, tengo toda la atención que necesito aquí, aunque me alegra que te preocupes por mí, siempre tan lindo- fingir me estaba causando náuseas. - Lo sé y no importa ricura- en serio me estaba molestando que usara ese sobrenombre en frente de Evan, y por sus gestos entendí que él no la estába pasando bien, esto era realmente lo que quería?, ya no me sentía tan segura de mi idea- tengo que cuidar a mi mujer- noté como Evan tenso la mandíbula ante el comentario y excesivo acercamiento de su hermano para conmigo- sé que a mi hermano no le va a disgustar, después de todo él sabe que nos amamos. - Descuida en serio, no será necesario- Kyle hizo una mueca por mi respuesta sabía que esto no se trataba de mí solo quería fastidiar a Evan- pero gracias por preocuparte por mí- dije con un tono muy meloso, por qué seguía con esto? - Aún así mi cosita rica- esto ya era demasiado- quiero cuidarte, tengo que aprender a ser un buen esposo y a mi hermano no le importa, digo, Ev sabes que Davi y yo nos hemos dado unos ricos e intensos besos, te lo he contado antes, al fin de cuentas eres mi hermano mayor, y bueno que te digo, esta boquita de aquí- dijo tomando mi barbilla- hace delicias y es una experta jugando con esa lengüita, y Ev es consciente que la única relación verdadera que hay aquí es la nuestra, no debemos preocuparnos por una "infidelidad", no es así bro? - si algo caracterizaba a Kyle era lo directo que solia ser y lo poco que le importaban los demás, si esto era lo que buscaba, por qué me sentía una desgraciada? Si bueno me había enterado de muchas cosas sobre Kayle, no era posible que yo no lo conociera pero esto ya era demasiado, ahora todo tenía sentido para mí, Evan sabía que su hermano y yo nos habíamos besado un par de ocasiones, lo que me parecía increíble era que fuera capaz de contárselo como si estuviera hablando de cualquier chica, yo era la esposa de su hermano, sentí asco y repulsión hacia este hombre y también hacia mi. - Bueno mientras no te sea infiel a ti, todo esta bien- dijó Evan de una forma tan, tan, fría que no podía creerlo, sus palabras me estaban quemando el alma, no le importaba en lo absoluto lo que había ocurrido, nada parecía importarle. - Eso jamás va a pasar hermanito, soy su hombre- dijo con total orgullo, yo solo podía ver a Evan y sus gestos, supe entonces lo que estaba pasando por su cabeza, seguramente se estaba imaginando que Kyle y yo habíamos tenido relaciones sexuales, si es cierto que quería provocarlo pero esto era ir demasiado lejos, de pronto la urgente necesidad de aclararle la situación se hizo presente, él tenía que saber que yo no me había acostado con nadie en mi vida y si debía hacerlo enfrente de Kyle, bien así sería, si a él no le importaba dejarme en vergüenza con Evan yo tampoco iba a tener consideración. - No eres mi hombre Kyle, yo nunca he tenido un hombre- dije tajante, Evan volteó a verme de inmediato y a Kyle se le borró la estúpida sonrisa del rostro. - Eso....eso....solo es un tecnicismo. - Un tecnicismo que me hace parecer una puta- dije ya completamente molesta, le había permitido demasiado a Kyle pero que provocará que Evan me odiará era algo que no pensaba permitir, no quería esa imagen mía ante él. - No es para tanto y si lo fueras yo no tendría problema- refuto con su estúpida actitud de cabrón. - Kyle- repuso un muy calmado Evan- ten cuidado de como le hablas a Davana, aunque ustedes planeen un futuro juntos aún es mi esposa y no voy a permitir que le faltes al respeto, además deberías aprender a tratar a tu futura esposa- Kyle lo miró de un modo muy extraño pero Evan no le desvío la mirada, estaba siendo un momento muy incómodo. - Vamos bro..... sé que es tu esposa de papel pero todos aquí sabemos a quien ama realmente y ella y yo así somos, no es para tanto..... nos gusta lo intenso en nuestro amor.....- escuchar eso me hizo sentir agobiada porque en realidad nunca existió un nosotros verdadero y nuestro amor..... bueno yo no lo llamaría de ese modo. Yo ya me había perdido en mis pensamientos cuando Kyle empezó a contarle nuestros planes, mejor dicho sus planes a futuro, de nuestra boda, nuestra luna de miel, el hogar, el trabajo, nuestra vida matrimonial, los lujos y viajes que haríamos, a mi en realidad no me interesaba nada de eso y solo fingí algún gesto o una sonrisa de vez en cuando aunque francamente no entendía nada de lo que decía, yo solo podía pensar en el hombre enfrente de mí y lo que podía estar pensando.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR