- ¡hola! –
-otra vez tú, ¿no te cansas? –
- ¿de qué? –
-de seguirme-
-no te estoy siguiendo-
- ¿entonces por qué me molestas hasta en el almuerzo? –
- ¿estabas almorzando? –
-no, solo estaba observando la empanada que tengo en las manos- rueda los ojos - ¿Qué quieres ahora? –
-solo vine a devolverte tu camisa, está como nueva-
-gracias- muerde un poco de esa “empanada” y se me hace agua la boca - ¿quieres? – asiento algo curiosa -anda y cómprate una, déjame en paz-
-no me trates así, eres muy grosero, ¿lo sabias? –
- ¿y? mejor vete- rodeo la mesa y me siento frente a él - ¿Qué haces? –
-me dio hambre- sonrío - ¿alguna recomendación? –
- ¿vas a comer aquí, delante de mí? –
- ¿hay algún problema? –
-si, eres muy rara y si me ven contigo me empezaran a molestar-
- ¿y eso que tiene de malo? –
-que no somos nada, aparte de rara eres fea, mejor consíguete a otro y moléstalo-
-oye, no soy fea- me inclino un poco y le quito la empanada -esto sabe delicioso-
- ¡que te pasa! –
- ¿Qué? –
- ¡es mi almuerzo! – se levanta furioso -mejor olvídalo, el que se va soy yo-
- ¡oye! –
- ¿Qué quieres? –
Un chico se acerca a nosotros y le golpea el hombro a Nayan -valla, valla, pero miren a quien tenemos aquí-
- ¿Por qué me golpeas? ¿Qué hice ahora? –
- ¿ahora te vas a ser el que no sabes? –
- ¿de que hablas? –
-tu fuiste que el abrió la boca y le dijo al decano lo de mi prueba evaluativa-
- ¿Qué yo que? –
-sabes muy bien lo que les pasa a las personas que se meten conmigo-
-oyes, cálmate, yo no dije nada- el chico lo mira directamente a los ojos y estampa su puño en la mejilla de Nayan haciéndolo caer.
-vas a saber lo que les pasa a los que se meten conmigo- el intenta golpearlo de nuevo, pero yo lo interrumpo - ¡quítate! –
-mira, esa chica te está llamando- gira su rostro y aprovecho para agarrar a Nayan de la muñeca y empezar a correr - ¡vamos, corre más rápido! – el golpe lo puso algo anonadado.
Llegamos hasta el final de la universidad y lo suelto para respirar y darme aire con mis manos - ¿Por qué lo hiciste? –
- ¿hacer qué? –
-ayudarme- pone sus manos sobre sus rodillas semi inclinadas -no te pedí que lo hicieras-
-lo hice porque estabas en problemas-
-siempre lo estoy, no te entrometas-
-solo te ayudé, ¿acaso eso es un delito? –
-mejor aléjate de mí- se para derecho y empieza a caminar -que no me persigas-
-te vez mal, al menos déjame ayudarte a curar esa herida-
-solo déjame y aléjate-
Voy y yo jalo de la muñeca -eres muy testarudo- caminamos y llegamos hasta donde me estoy quedando -te ayudaré, deja de hacerte el fuerte que eso duele-
- ¿Qué harás? –
-curarte-
-solo es un raspón-
-si, un raspón el cual bota sangre- paso uno de mis dedos y le enseño la mancha rosa que cogí de su mejilla -tienes la piel muy sensible, siéntate-
Obedece y me siento a su lado tratando de adivinar que ponerle -alcohol ni de broma- sonrío y tomo un frasco color café el cual abro y huelo -no tiene olor, y no arde-
- ¿sientes dolor? –
-no, solo arde un poco- termino de ponerle muy despacio el liquido extraño y le extiendo la mano - ¿Qué? –
- ¿amigos? –
- ¿para qué? –
-para ayudarnos mutuamente, puedo ser muy útil- sonrío y el me da una mirada fría.
-dije que te alejes de mí, esta será la ultima vez que me ayudarás o hablaras-
- ¿Por qué? –
-no soy alguien bueno, aparte ni te conozco- se levanta y me queda viendo de pies a cabezas -eres rara, pareciera que no fueras de aquí, o al menos es lo que aparentas-
-soy una humana común y corriente- me encojo de hombros.
-como sea, me voy-
- ¡espera! – me mira y me doy cuenta que el color de sus ojos es el mismo que el de la reina Evanora - ¿conoces a tu familia? – ¿Por qué pregunté eso?
-esa pregunta es extraña, pero a ti no te incumbe mi vida personal-
-hay vamos, solo quiero ser amistosa-
-hazlo alejándote de mí, empiezas a desagradarme-
-esta bien, pero no prometo nada- rueda los ojos y se aleja de mi para irse.
¿tan fea o desagradable soy? Hay no, definitivamente los del planeta tierra se fijan en la belleza física y no en la interna, no saben lo que realmente es ser hermosa. Que estupidez es saber que te juzgan por tu físico.