- ¡Freya !-
-dígame, padre- hago una reverencia ante él.
-tienes una misión, tu primera misión después de veintiún años- sonríe.
- ¡enserio, padre! – sonrío entusiasmada.
-la gran reina Evanora te lo otorgo especialmente a ti, sabe que eres una hechicera muy bien preparada, tienes todo lo que ella buscaba para poder llevar a cabo esto-
-oh padre, sería un honor servirle a la reina-
-vamos, la reina te espera, ella te explicara todo con más detalle- asiento y juntos caminamos hasta llegar a la entrada del gran salón -entra, no tengas miedo- sonrío y toco dos veces antes de entrar.
- ¿su majestad me mando a llamar? –
-Freya, hija de Arion Saturno, yo “Reina de la Luna” quiero que tú cumplas una misión-
-por supuesto reina, es un honor para mí-
-quiero que vallas al mundo mortal-
- ¡AL MUNDO MORTAL! –
-eres y serás una de las pocas hechiceras de tu edad que irán allá, quiero que protejas a mi hijo, su nombre es Nayan Dimitriou-
-disculpe su majestad, pero ¿su hijo está vivo? –
-los rumores sobre mi hijo son falsos, el nunca murió, es por eso que quiero que lo protejas de todo mal que puedan hacerle, sé que estas muy bien preparada para esto, tu padre me ha comentado sobre tu gran avance con los hechizos, tú, Freya Saturno ¿aceptas estar a cargo de esta misión? –
-acepto, su majestad-
-sabes las reglas, si las sigues al pie de la letra, nada malo te pasará, sabes que en el planeta tierra hay humanos con una cultura diferente a la nuestra, por ende, tendrás que cambiar tu vestimenta, tu forma de hablar y olvidarte de los hechizos mientras que estés allá-
-prometo no incumplir ninguna regla y hacer todo lo que me pidan-
-mi hijo tiene veinte años, te enviaremos al mismo lugar donde está, no tendrás que buscarlo, cuando pongas un pie en el mundo mortal serás una simple humana, no se te arrebatará nada si ocultas todo rastro que implique a tu especie, que la madre “Luna” te acompañe- ella asiente y yo hago una reverencia antes de salir de ahí.
Una misión en el mundo mortal, esto es una locura, nunca imaginé poder ir allá, son muy pocas las personas que van, se dice que los hechiceros no son bienvenidos ahí, por eso vivimos alejados de ellos, pocos mortales dicen que los hechiceros viven en “La Luna”, pero no es verdad, nosotros vivimos en otro habitad al que llamamos “Luna” pero no es la luna en sí.
Aprendí hechicería cuando tenía diez años con ayuda de mi padre, dicen que nací de una gota de “La madre Luna” y que soy especial, por eso es que estoy más avanzada y mis habilidades no se comparan a las hechiceras de mi edad, soy muy afortunada de ser lo que soy.
- ¡padre! –
-mi querida hija, ¿todo está bien? –
-la reina me pidió ir al mundo mortal-
- ¡Qué! –
-sí, estoy muy emocionada-
-Freya, el planeta tierra es muy peligroso-
-pero padre, la gran reina me dijo que estoy lista-
-lo sé, tienes que cuidarte muy bien, antes de irte tienes que entrenar, allá solo serás una simple humana-
-claro padre, con tu ayuda podré estar muy bien preparada-
-vamos, te ayudaré- caminamos hasta su cuarto -aquí ensayaras tu vocabulario y las cosas que no deberás hacer-
-si padre- sonrío y me siento en su cama esperando a que él inicie.
-no podrás hacerles reverencia a las personas mayores, allá eso no es normal- asiento -utiliza un vocabulario diferente hacia los de tu edad, como “amigo o amiga”- asiento -tu ropa va a ser diferente, utilizaras zapatos negros, blancos, o de otros colores, todos cerrados-
- ¿no usaré zapatillas o sandalias? –
-sí, pero no las que tenemos aquí, allá las zapatillas son diferentes y las sandalias también- asiento curiosa -si alguien se te acerca a abrazarte o a preguntarte algo, no hagas hechizos, es normal que la gente de muestras de afecto, si te abrazan es porque son amigables, no como aquí que un abrazo solo das cuando estas en un compromiso-
-eso quiere decir que, aunque no esté comprometida ¿me pueden abrazar? –
-sí, te repito, eso en el planeta tierra o mundo mortal es completamente normal, pero los besos en los labios solo se dan cuando tienes a alguien especial, no tendrás que pasar por eso, sabes las reglas y tampoco será necesario-
-claro padre, prometo ser educada-
-muy bien mi niña, eso es todo, anda hacer tu equipaje-
-pero solo tengo vestidos blancos, celestes y rosados-
-tranquila- sonríe -hay ropa especial para este tipo de misiones, vamos, te llevare a empacar donde está la ropa adecuada para ir a la tierra- asiento y juntos salimos de su habitación.