Capitulo 3

3053 Palabras
Ashton POV'S   Una semana después   - Disculpe Señor Allen, pero es que lo buscan dos oficiales - me dice susana la encargada de la casa.   - Le dijeron para que querían verme? - le pregunté algo en pánico.   -Es del caso de la denuncia que usted realizó - me dijo y en ese momento volví a respirar.   -Hágalos pasar por favor - le dije más seguro.   Hacia una semana que tenía a Ángela conmigo y unos tres días de haber hecho la denuncia.   Unos segundos después entraron dos oficiales, a los mismos que yo les había reportado la denuncia.   -Buenas tardes, señor Allen. Disculpe la visita imprevista - me dijo el coronel tendiéndome su mano. Cual estreché cortés.   -No sé preocupe. Son bienvenidos - le contesté - Tomen asiento por favor - les invité   -Algo de tomar? ¿Agua? ¿Cafetería? ¿Jugo? - les pregunté ya sentados   -No, muchas gracias. Estamos bien así. No le traemos buenas noticias señor - me dijo el otro oficial   Me tenso por un momento.   -Jonas Martínez ha escapado. No está en su casa y sospechamos que salió del país o tal vez de la ciudad. Revisamos su departamento y no hay casi nada. Se llevó las cosas de valor y su auto no está. Creo que sospecho de que su novia podía denunciarlo al ella marcharse de la casa. Lo siento mucho, pero le prometo que lo buscaremos. Es un abusador - me dijo el coronel afligido.   Suspiré pasando mis manos por mi cabello desesperadamente.   - Creo que es algo que debe hacerse rápido coronel. Ese maldito no puede andar por ahí suelto. ¿No son suficientes las pruebas que le llevé, no vio a la víctima? ¿Qué quiere? ¿Dinero? Haga todo lo posible Créame - le dije algo amenazante.   Zorro Cálmate. ¡Estás delante de la policía!   -Cálmese señor Allen. Confíe en nosotros. Lo encontraremos - me dijeron levantándose.   -Ya Confíe. No confío dos veces. Pero esperare por ustedes - dije poniéndome de pie junto a ellos.   Asintieron despidiéndose. Al salir de mi despacho me serví un trago de licor, sentí el ardor por mi garganta, debe tener la cabeza fría o sino yo mismo lo iba a matar.   Sus ojos. Esos ojos no salían de mi cabeza. Entonces allí fue donde salí de mi despacho, subí las escaleras y caminé hacia su habitación. Toqué la puerta escuchando su casi inaudible pase. Ahí entré.   Sus ojos de una vez me miraron. Las cosas cambiadas un poquito. La tenía trabajando con las finanzas de la empresa desde su habitación en su escritorio. No nos llevábamos como yo queríamos eso era obvio, pero no nos llevábamos tan mal, aunque ella me preocupaba.   -Hola Ángela - dije entrando mis manos en mi bolsillo viéndola como tecleaba en el ordenador y luego anotaba en un papel.   -Hola Ashton - me dijo sin mirarme.   -Necesito que me escuches. Es sobre Jonas - le dije mirándola.   -Lo atraparon? ¿Le hicieron algo? - me preguntó mirándome y soltando todo.   -No. Escapó de la ciudad y tal vez del país - le contesté cortante.   -Te preocupa demasiado lo que le llegue a pasar sin pensar en todo lo que él te hizo a ti. Eso me enfurece Ángela. No sé cómo me temes más a mí que nunca te he puesto un dedo que alguien que toda la vida te ha golpeado. ¿Sabes que quiere decir todo esto? ¿Que ahora estamos peor que antes sabes por qué? Por qué ahora corres peligro de que te mate. De que nos persiga, para esconderse no hay que ser un Dios Ángela. Si antes corrías peligro ahora es peor. Hubiese sido mejor todo si yo hubiera tomado la justicia en mi manos - le dije mirándola a los ojos.   Sentía su mirada sobre mí.   -Si insinúas que todo esto es mi culpa ... - quiso hablar, pero no la dejé.   -No me digas que esto pasa por que te secuestre! No me pongas esa excusa que si yo hubiera sido otro hombre te hubiera mandado a vender con las demás chicas sin importarme que ya nos habíamos visto. ¡Te estoy salvando de tu muerte! ¿¡Quieres morir !? ¡¿Dime si no le tienes amor a la vida ?! ¡Porque hay muchos con cáncer terminal! ¡Con los días contados queriendo vivir! ¿¡Y a esta altura de juego te preocupa que le pase a ese infeliz!? A ese mal nacido ?! ¡Me das furia! ¡Me das coraje! ¡Nunca tuve una madre, pero me enseñaron que la mujer no se toca! ¿Si tú no te valoras nadie lo hará, entiendes? ¡Por qué no te das tu lugar! ¡Me había importado una mierda mandarte a prostituir, pero no lo hice! ¡Por qué vi en ti lo que no vi en otra y me parte saber que aun sueñas por ese Idiota! - le grite al ver su comportamiento.   Su rostro estaba lleno de lágrimas. Se puso de pie y me miró. Se acercó a mi sin pensarlo dos veces. Estaba tan cerca de mí.   -Le tengo pena, es un enfermo mental. ¡Está enfermo y no puedo controlarme! ¡De verdad que quisiera odiarlo con todas mis fuerzas! Y lo hago, pero a la vez me da pena. Me da pena ver como se refugiaba en mí y ... - empezó a hablar.   -Él no se refugiaba en ti! ¡Él te maltrataba! ¡Descargaba su vida de mierda en ti! Admítelo. Él nunca te quiso. Alguien que te quiere Jamás en la vida abusa de ti en la forma en que él lo hizo contigo - Le dije esta vez un poco más directo.   -Tal vez todo eso pasó por lo que soy! Por qué tal vez no soy suficiente o no doy lo suficiente o quería alguien mejor, más linda, con mejor cuerpo. - dijo ahogándose entre sus lágrimas y derrumbándose al suelo con dolor en sí misma halando su cabello hacia atrás tapando su cara, pero no la dejé terminar hablar.   Esta situación se me estaba saliendo de las manos muy rápido.   Ya yo no sabía qué hacer. No estaba acostumbrado a estas situaciones. Empezaba a desesperarme, pero la interrumpí.   -¡Cállate! No sigas diciendo estupideces Ángela. ¡Mas estupideces no digas! -   -Creo que necesitas ayuda urgentemente! Necesitas que te vea un doctor, necesitas desahogarte, pero no de esta forma. Te vas a hacer daño. Te vas a lastimar Ángela. No quiero volver a escucharte nunca más en la vida repitiendo aquellas palabras de hace unos segundos. Eres demasiado para una basura como él - le dije arrodillándome en el suelo colocándome junto a ella.   -Lo que él hizo no tiene nombre ni apellido. Te ha destrozado, te ha vuelto nada. ¿Pero todo va a cambiar sabes?   Eres alguien realmente de admiración.  ¡Eres un Ángel! ¡Aun pasando por un infierno tenías la sonrisa más bella! ¡Quisiste estar presente en la empresa!  Eres un verdadero ángel porque das ejemplo, me sirves de ejemplo, pero ya no te hagas más la fuerte.  Sé que lo que has vivido no ha sido fácil, pero te prometo que por más difícil que esto parezca y sea pasará rápido - Dije sosteniendo sus manos entre las mías.   Me miró, llevaba sus ojos rojos y su rostro por igual.   -Quién eres? ¿Quién en verdad eres?  Gracias por todo lo que estás haciendo por mí. ¿Qué hago yo por ti? - me dijo secando sus lágrimas.   -Por mí ya estás haciendo algo Créeme - le dije cambiando mi rostro de afligido por su llanto a serio levantándola del suelo y sentándola en la cama.   -Escúchame bien. Las cosas se pondrán feas, pero eso no quiere decir que serás una prisionera. No podemos dar sospechas.  Trabajarás conmigo en otra empresa que tengo. Contrataré a alguien que te reemplace en donde estabas antes y escribirás tu renuncia para no hacer sospechas. Trabajarás conmigo en la misma oficina que yo. Tendrás dos guardaespaldas y solo saldrás conmigo. ¿Entiendes? Otra cosa. No dejaré esto en manos de la policía.  Todos solo quieren dinero y buscan su bien, yo tomaré el caso a mi manera.  Empezaré a buscar desde hoy - dije dándole vueltas alrededor de la habitación explicándole como seria todo. Me miraba como asimilando todo sin decir nada.   -Puedes expresarte.  Eres libre. No te voy a pegar por lo que no estés de acuerdo - le dije mirándola, transmitiéndole confianza.   -Podemos esperar un mes por lo menos.  Un mes en el que dejarías que la policía se encargará de buscan a Jonas, ¿un mes donde no sé, me darías tiempo de acostumbrarme a todo esto? ¿Es si quieres? Iniciar a una nueva empresa con ... - la interrumpí   -Me gusta la idea.  Un mes donde tendrás terapia con un psicólogo.  Todas las semanas, donde te prepararas para iniciar en una nueva empresa, un mes para que empieces a desarrollar nuevamente tu confianza en ti misma, tu seguridad.  Eso sí.  Si el mes pasa y la policía no da con su paradero cuenta como que Jonas es mío - le dije acercándome a ella hablándole seriamente.    Esta asintió con la cabeza mirándome con sus ojos grandes verdes.   - Esto se tratará de confianza Ángela.  Tu vida corre peligro, pero primero necesito que me digas algo. ¿Quieres tu vida? - le pregunté con una mirada amenazante.   -La quiero cambiar - me contestó   Asentí mirándola.   Tenía y quería decirle muchas cosas, pero mejor me las guardé para otro momento. Solo me marché de aquella habitación donde siempre la salida se me hacía difícil.   Bajé las escaleras y caminé hasta fuera cerrando la puerta de la entrada mirando que ya estaba por oscurecer.   Me recosté de mi auto y saqué un cigarro de la cajetilla y un encendedor que llevaba en los bolsillos. Al inhalarlo sentí como un alivio y al exhalar el humo no sentí más que vacío.  El auto de Dylan apareció entrando por las grandes puertas de la mansión estacionándolo detrás del mío.  Bajó de su auto mirándome con su mirada de idiota que se había clavado ya unas cuantas mujeres o trae noticias.   -Que ocurrió?  - me pregunta saludándonos como de costumbre.   -Porque preguntas eso? - le dije dándole una calada al cigarro.   -Estas fumando Ashton. Cuando fumas quieres olvidar algo o pensar en algo.  Te conozco bien brother - me dijo palmeando mi espalda.   -Es ella. Todo esto ha puesto mi mundo de cabezas - le dije sin mirarlo.   -Sabes que puedes salir de ella cuando quieras Ashton. Esto lo escogiste tu.  Eres libre, puedes tener las mujeres que quieras, eres rico, tienes poder, te ves bien y la escoges a ella. Lo sé, esa chica es hermosa pero tal vez no es para ti hermano. Mira su vida ... - me dijo tratando de hacerme entrar en razón.   -Ella no es hermosa, Ella es malditamente hermosa, de que me vale ser todo eso sí al final las mujeres me quieren por lo que tengo!  Métete algo en tu cabeza Dylan, Las mujeres no nos quieren por si nos vemos bien, en el mundo de nosotros, de la mafia, nos quieren por lo que tenemos.  Y de eso es que estoy cansado.  De la misma mierda, de clavarme una puta ahora y luego mañana clavarme otra y luego que una de las dos me llame para repetir la acción solo porque quieren dinero.  Entiende que no somos nada sin el dinero, sin el poder, sin los lujos, sin los autos - le dije esta vez mirándolo.   Se quedó pensando unos segundos.   -Entonces?  ¿Qué estás haciendo?  ¿Qué piensas hacer? insinúas que puedes tener algo con ella? - me preguntó   -Ni siquiera sé que estoy haciendo.  Si miraras como tiembla si la toco, si me acerco a ella, si intento levantarle la voz. Si vieras como teme que le haga algo a su ex. Es tan frágil, tan sencilla, tan ... - dije sin poder terminar suspirando, pasando mis manos por mi cabello.   -Debes tener paciencia.  Recuerda que lo que ella vivió no fue fácil.  Para que ella se dé cuenta que en realidad no quieres hacerle daño tendrá que acostumbrarse a ti. Tendrás que conquistarla a tu manera, tendrás que inventar excusas. Mientras la policía busca, eso te ahorra tiempo. Haz de ella lo que le quieres hacer saber que eres. Pero solo te digo algo brother, Si en verdad sientes algo y si quieres lograr algo con ella, Hazlo, no te detengas. Demuéstrale que nosotros los mafiosos también nos enamoramos.  No sé mucho de romanticismo, pero bueno. Nos tocará aprender - me dijo al final con una sonrisa.   Sonreí   -Gracias hermano. Enserio Gracias. ¡¿Quién diría que si piensas ?! - dije bromeando, riendo los dos juntos.   -Vamos a alistarnos.  Tenemos un encargo que hacer y bastante peligroso - me dijo colocándome su brazo en mi hombro y haciéndome caminar.   -No seas nena. Acabaremos con ellos - dije egocéntrico.   ¡Maldito Steve!  ¡Él me contagio con eso del amor! Mi hermano tuvo la culpa de todo esto.  Lo sé.  Ahora no puedo salir sin antes no verla. No puedo dormir sin antes no verla, no me puedo marchar sin antes no verla. Debería considerarse un delito que una mujer sea tan bella.   Una Ángel malditamente Hermosa.   (…)   Ángela POV'S   Hola.  Creo que han escuchado mucho de mí, ¿no? Me imagino que ya saben quién soy. Pero les refrescarse la memoria y les contaré quien soy en verdad.   Mi nombre es Ángela Blaserd, Tengo 23 años.  Soy de tez blanca, ojos verdes, cabello castaño largo ondulado, labios finos, con pecas en el rostro y con un cuerpo no tan hermoso como el de muchas.  Mi vida no ha sido nada fácil.  Por lo menos los últimos cuatro años al lado de un hombre que me golpea y abusa de mi cada vez que le parecía.  Que me juzguen por la muchacha de mirada triste, golpes en su cara, sonrisa quebrantada, eso no me sirve.  Así que finjo una vida que no tengo.  Mirada siempre alta, sonrisa radiante, rostro maquillado.  Yo siempre tenía una sonrisa para brindar. Siempre.  Sin importar que la noche anterior estuvieran a punto de matarme a golpes.   A las personas se les resulta fácil hablar de tu vida, de que sólo necesito terminar la relación y todo acabará, pero nadie piensa en que él está loco. En que se obsesionó conmigo, en que ya no es amor lo que le tengo, ni odio, es pena.  En el daño que le pueda causar a mi familia. ¿Nadie piensa eso?   Pero entonces. Todo me da un giro, un giro inesperado, no malo, pero tampoco bueno. Él. Él llega a mi vida poniéndome entre mi realidad y la realidad del mundo. Enseñándome que nadie es lo que aparenta ser. ¿Saben algo?  Me siento impotente al ver como un desconocido llegó a mi vida y me la cambio por completo, me dijo las cosas en mi cara y me trata como si en realidad le importara lo que me está sucediendo.  Alguien de físico para babear. Fuerte, elegante, sofisticado, inteligente.  Eso fue lo que pensé la primera vez que lo vi sentando en la mesa de reuniones de la empresa. Lo vi tan lleno de seguridad, de calma, elegancia, porte. Ante él me sentía nada y ahora me siento peor ante él.   Todos mis pensamientos cambiaron al verlo a él al lado del hombre que me había secuestrado en aquel banco. ¿Quién diablos iba a pensar que aquel hombre empresario iba a ser un maldito mafioso? Un hombre que podía ponerte a temblar y podía llevarte al cielo al mismo tiempo, era un maldito Dios. Ver como se portó conmigo el primer día que nos conocimos en el aspecto a mi salud me enseñó mucho de él, pero ahora me deja bastante al ver como se empeña en cambiar mi vida. ¿Y saben algo? Siento pena por mí misma. No le voy a mentir, quisiera decirles que no le tengo miedo. Que no le temo aquel mafioso malditamente guapo.  Pero no puedo. Ese hombre me pone los pelos de punta. Aunque algo no cuadre en todo esto.  ¿Porque me escogió a mi entre tantas mujeres? Eso me hace pensar que él es diferente, pero también que es un asesino.   La forma en que se empeña en ayudarme, en que se empeñó en quedarse conmigo, la forma en que me cuida, el deseo de ayudarme, de verme sonriendo.  Me deja tantas preguntas.  Él me deja tan confusa.   Si lo vieran.... Tiene una mirada oscura, muy oscura. Como llena de tinieblas, tiene unos ojos azules que pocas veces miro por miedo, pero puedo sentir como él mira los míos.  Puedo sentir como me estudia, puedo sentir su penetrante mirada sobre mí.  He estado cerca de él varias veces, he podido tocar sus brazos, su pecho al abrazarme. He sentido que lo que él quiere es verdadero, pero yo no sé qué él quiere en realidad. Quisiera tener una conversación con él, pero mi miedo no me deja.  La frustración que tengo con que otro hombre pueda lastimarme es reciente en mí.  A veces se acerca a mí y quiere transmitirme seguridad, lo siento, lo noto. Lo que hace conmigo, lo que está haciendo me está dejando sin palabras. Me está curando poco a poco, pero sé que él también necesita una cura de algo.   ¿Me he preguntado, le he preguntado a Dios noche tras noche que si su propósito con Ashton es este?  Que si Dios quiere cambiar mi vida de esta forma él tiene el poder de hacerlo. Les diré algo. Estoy en un punto de mi vida donde dejaré que sea una persona en sí que me lleve.  Ya he sufrido bastante para estar de manos en manos y juegos en juegos.  Así que no me opondré a nada. Estoy cansada de ser la débil, la frustrada. Sí él me quiere ayudar me dejaré guiar.  ¿Qué más puedo perder?   Temí de tantas cosas. Pero esta vez temo algo grande. ¿Saben que es?   Que la razón por la cual mi corazón lata rápido tiemble a su lado, me de vergüenza mirarlo a los ojos, me tense al sentir su tacto y me sienta como nunca me han hecho sentir jamás en la vida sea porque de todo esto me termine enamorando de él y lo peor es que siempre estuve equivocada.  Los amores correctos se encuentran en los momentos incorrectos, en los imperfectos.  Nunca en los mejores momentos de tu vida.   Empiezo a pensar que este secuestro no fue culpa de él, ni mía.  Fue gracia del destino.  No todo fue malo. Quien me está salvando de la muerte ha sido alguien que lo catalogan de lo peor. Así que a veces lo que creas como lo peor puede ser lo mejor de tu vida.
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