Meses después. Wanda se halla en la playa situada a las afueras de la ciudad. Allí, posa para la cámara bajo los intensos rayos del sol, que brillan con fuerza sobre su piel. De vez en cuando, se toma unos momentos para reaplicar protector solar, asegurándose de cuidar su piel mientras protege su vientre abultado, que ya tiene siete meses de gestación. Con ternura, acaricia su abdomen, disfrutando de la conexión con la vida que lleva dentro. A pesar del calor, Wanda sonríe con alegría, manteniendo una postura erguida. Su rodilla se eleva, resaltando la elegancia de su figura, mientras los pliegues de su vestido caen de manera espléndida alrededor de ella, creando un hermoso contraste con el paisaje marino. Actualmente, se encuentra realizando una campaña publicitaria para una empresa

