Paulo comenzó a caminar por su salón, observando cada una de las personas que había en el lugar. Se sentía el ambiente tenso por todo lo que estaba sucediendo, y era el segundo día que pasaba revisión de sus trabajadores. No había encontrado absolutamente nada y comenzó a barajar distintas posibilidades. Una de ellas, era que tal vez había sido un malentendido y nadie les había avisado, sino que, por el contrario, se habían dado cuenta de que ellos estaban allí por algún error de alguien. También sus trabajadores le habían dicho que ellos habían estado haciendo lo que ellos le habían ordenado y, que ninguno había hecho nada fuera de lugar o hubiesen avisado para que la operación se cancelara y nadie hubiese resultado herido, como había sido su caso. Por cierto, su cabeza se encontraba m

