Preambulo
Ha pasado una semana desde la desastrosa comida, mis suegros me han acosado cada día para que busque a su pequeña hija, según ellos, Andrea tiene un compromiso y no lo puede deshacer, pero ya lo harán, cuando Alejandro lea la sección de negocios del diario y vea la compra de acciones del bufete de abogados que está a mi nombre, se llevará una gran sorpresa, tal vez me odie más al saberlo, estoy logrando obtener gran poder adquisitivo y eso tiene emputecido al gran señor Dossmar, en todo caso, me da igual, él no dejará de despreciarme aunque sea dueño del mundo.
Es viernes y mis planes son terminar luego mi pega para salir a recorrer las calles y volver a la casa temprano, pero, al parecer, eso no va a pasar, mi suegro llegó a las diez de la mañana a la oficina casi echando fuego por la boca, al parecer ya leyó el diario financiero y se enteró de mi compra. Apenas cerró la puerta detrás de él, Alejandro comenzó a gritarme, por lo rojo que se ve su rostro, presumo que esperó mucho tiempo para desahogarse.
- ¡¿Cómo pudiste, mierda?! ¡El futuro de mi conchito estaba en ese matrimonio!
- ¿Ah? ¿Sí? No lo noté.
- ¡Por qué odias tanto a mi familia! ¡Guacho de mierda! - Se nota lo cabreado que está, pero eso me importa bien poco.
- No odio a su familia, al contrario, usted me dio lo que más aprecio de ella, a mi mujer, Alejandra.
- ¡También le hiciste mierda la vida! Ella tuvo que conformarse contigo. - Supongo que puede ser cierto, aunque jamás he escuchado a mi mujer quejarse de mí.
- A ver ¿solo quería gritarme o tiene algo más que decirme? - su cara cambió de color, creo que está como morado.
- ¿Por qué tuviste que adueñarte del bufete de abogados? ¿Por qué se lo quitaste?
- No es mi culpa que Carlos Bustamante sea un hueón que no sabe cómo manejar su negocio, tampoco que no pudiera pagar sus deudas, yo solo hice una inversión, la cual solo traerá beneficios. - Aunque eso es la punta del iceberg, la verdad, me tuvo que vender el bufete porque el muy mierda es un pedófilo y tengo las pruebas que lo incriminan, ¡Es una pena que esas pruebas hayan ido a parar a la PDI! ¡Un ciudadano anónimo dejó unas fotos muy comprometedoras dentro de un sobre, justo en la sección de crímenes contra menores! Me pregunto ¿cómo llegaron ahí?
- ¡Estás loco! ¡Esa familia puede pagar dos vidas si quiere! Su patrimonio solo está un par de millones por debajo de nosotros! - se me salió la risa entre los dientes, no sé si mi suegro es solo hueón o no se informa bien.
- Alejandro, ellos están en la miseria hace dos años, el matrimonio de Andrea con el hijo mayor de los Bustamante les haría recuperar un poco de su prestigio para levantar su nombre, invertir utilizando el apellido de la familia Dossmar y proteger el único patrimonio que le estaba generando ganancia era su plan. - no pensé que mis palabras causaría tanto impacto, Alejandro tiene los ojos como platos de lo abiertos que están.
- ¿Co... cómo sabes eso? ¿es imposible?
- No, no es imposible, revisé su historia crediticia y le pedí a mis informáticos que revisaran la renta de sus últimos años, según sus declaraciones, sus ganancias han ido a la baja, vendió todas sus empresas de manera muy discreta, para que nadie notara la pérdida, a pesar de que salió en el diario oficial, este cambio de propietario casi ni se notó, el hombre fue cuidadoso, eligió un día perfecto para hacer el trámite, lo realizó en una época festiva, fue justo un jueves de semana santa y nadie prestaría mucha atención, ya que la preocupación de la mayoría era viajar, ¿No te llamó la atención que las acciones de las empresas manufactureras de Bustamante tuvieran un patrimonio tan grande este año? - Alejandro comenzó a ponerse pálido, espero que no haya hecho alguna hueá mientras yo, trataba de proteger su negocio.
- Estuve a punto de invertir en un nuevo negocio con Carlos. - Me lo imaginé. Mientras mi suegro se sienta para tragar todo lo que he dicho, continuó hablando. - pero aun así su nombre es muy poderoso en nuestro círculo, Andrea tendrá...
Este hombre es hueón porque quiere.
- Alejandro ¿no cree qué es bastante duro para Andrea cargar con una violación y a parte con un hombre en quiebra? - espero no causarle un derrame cerebral por tanta hueá que le he dicho para que reaccione. - Recuerde que el casamiento era para mejorar su situación, no para empeorarla, puede quedar como una mujer yeta, ya que, cada hombre que ha estado con ella cae en desgracia ¿No sería mejor que su hija entre a la universidad y se codee con gente de su clase? Es más probable que encuentre a un hombre de gran poder adquisitivo, con una familia de renombre y una profesión de alto valor que deje en una gran posición a su hija.
- Es que ella...- me es difícil convencer a este viejo hueón.
- Alejandro, déjela buscar su futuro, ella elegirá a un hombre que cumpla con sus expectativas, pero si no la dejan conocer gente será muy difícil que lo encuentre.
- Lo... lo hablaré con mi señora. - se quedó pensativo un momento y me dice casi sin fuerzas. - me voy, tengo cosas que pensar.
Se levantó de su asiento y salió cabizbajo de la oficina, me tomó una hora esta conversación y ahora debo...
- ¡Por favor! ¡Espere un momento! Déjeme anunciar su llegada. - los gritos de mi secretaria ya me avisan que alguien más viene a molestarme hoy.
La puerta se abre de golpe y otra persona emputecida me viene a gritar a mi oficina.
- ¡¡¿Dónde está?!! ¡¡Dime dónde está o voy a dejar la cagá en este puto lugar!!
- Ya te dije que no sé
- ¡¡Maricón culiao!! ¡¿Dónde está mi princesa?! ¡Quiero verla! - esta no es la primera vez que Rob viene a exigirme la ubicación de Andrea, he sido ambiguo cada vez que me habla de lugares, así lo mantengo entretenido.
- Rob, no tengo idea, te lo he dicho varias veces.
- ¡Dame un lugar exacto! ¿Está con una amiga? Me dijiste que era alguien cercano, ya fui donde Gabriel y se espantó cuando se enteró de que Andrea había desaparecido. – sonreí al imaginar al hueón de Gabriel alterado, suele sobre actuar sus reacciones. – ¡Dime! ¿está con un hombre o una mujer?
- Tal vez está con una pareja. - Roberto se quedó pensativo por unos segundos y me dijo cambiando su rostro a uno lleno de ira:
- ¡¡POR LA RECHUCHA!! ¡ME QUIERES VOLVER LOCO! ¡Dime un lugar exacto! ¡No me digas hueás como esa! - Suspiré y le dije:
- ¿Qué quieres que te diga? Ya te dije que no tengo ni puta idea dónde está, puede estar a dos calles de aquí, en la periferia de la ciudad o hasta en otra región. - No sé en qué está pensando mi hermano, pero ya sé le ocurrió alguna hueá que seguramente me la va a achacar a mí.
- ¡Sí! ¡Sí! A lo mejor se fue a Zapallar, voy a ver cómo me consigo los números de algunos hoteles caros, a lo mejor se está alojando en alguno.
- Sí, claro, es muy lógico escaparse a Zapallar, nadie pensaría encontrarla ahí.
- ¡Ah ja! ¡Lo sabía! ¡Sabía que la escondías! ¡La traeré para la casa! ¡Y pobre de ti si se te ocurre pararme! - Rob está tan cegado con la idea de encontrar a Andrea que no se da cuenta que estoy siendo sarcástico.
- Ah jam, sí, pues veremos si la encuentras. - Rob salió de la oficina dando grandes zancadas, bueno, por lo menos tiene algo con que entretenerse por un par de horas.
De pronto suena el intercomunicador que está encima de mi mesa, la línea que marca es la seis, esa pertenece a conserjería, ¿Qué raro?
- ¿Qué pasa?
- jefe, otra vez está esa mujer aquí. - ¡Agh! al parecer hoy es el día que me hueveen por puras hueás.
- Ella sabe que no tiene permitido entrar aquí.
- Dice que hará un escándalo mucho más grande que la última vez. - ¡Hacher! ¿Por qué me dejaste de cacho a esta mina? Podía empezar a escuchar los lamentos de esa puta, así que tuve que ceder.
- Déjala pasar.
- Sí, jefe. - terminé de firmar algunos documentos cuando mi intercomunicador vuelve a sonar.
- ¿Sí? -
- Don Rex, la Señorita Bárbara Cheverria lo está esperando. - Bien, aquí empieza mi pesadilla.
- ¡Agh! Sí, por favor, déjela pasar. - Mi secretaria terminó la llamada y dejó pasar a esta mina.
No voy a negar que está mujer es como sacada de una película porno, tetona, culona y bien acinturada, le favorece mucho el vestido que lleva puesto, tiene un bonito rostro de mujer fatal y es tan alta que cuando lleva tacones puede alcanzar hasta mi estatura, también sus gustos son bien especiales, ya que le atraen los niños entre doce y diecisiete años, le encanta iniciar a los cabros del Refugio, no le importa estar cerca de los cuarenta, tampoco es que se le note la edad, pero han pasado más de diez años que está con este puto juego y ya no quiero que siga quitándole la castidad a los nuevos. Ahora no tengo idea cuál es la razón por la que esté aquí.
- ¡Oh! ¡Mon Dieu! ¡Mira lo guapo que estás! Tan grandote y sexy. - Rodea el escritorio y se sienta provocativamente en la esquina izquierda de este, mientras la miro sentado desde mi posición. - No me molestaría desordenar este escritorio con un hombre como tú.
Su coqueteo me es absurdo, ella en vez de atraerme me da asco.
- ¿Por qué estás aquí de nuevo? ¿Cómo mierda te escapas de Francia?
- Mon amour, no me cambies de tema, nos hace falta un encuentro para recordar el pasado, cuando tenías trece y ni siquiera conocías lo que era amar a una mujer, recuerda que yo te enseñé gran parte de lo que sabes…– Que siempre hablé de lo mismo me hincha las pelotas.
- Bárbara, soy un hombre ocupado, si no quieres nada, le pediré a uno de los guardias que te saque de aquí. - ella se inclina hacia mí y me dice muy cerca de la boca.
- Te gusta ver como otros me maltratan ¿Verdad? Te encanta ejercer tu poder en mí, lo haces cada vez que puedes, ¿Eso te excita, Cher? - empujé mi silla hacia atrás, para alejarme de ella, me levanté, caminé hacia un ventanal, miré hacia la calle y me quedé absorto pensando en la nada. - ¡Vamos, Cher! Por lo que sé, tu esposa no ha podido complacerte, ven y hagamos un desastre en este bonito escritorio.
Lo último que dijo me saco de quicio, puede decirme mil hueás, pero meter a mi señora en sus mierdas enfermas, eso sí que no lo aguanto ¿Quieres jugar Bárbara? Pues, te haré sufrir con lo único que te importa.
- Bueno, supongo que vienes por más plata, tendré que llamar a Andrée para que te dé lo que quieres. – Caminé hasta mi asiento dispuesto a llamar a las empresas Cheverria, esto provocó que Bárbara dejara de molestarme y se puso a reír.- ¡Ah! Pero espera un momento ¿Recuerdas que te puse una orden de alejamiento?
Bárbara pasó de la sonrisa a una lúgubre mirada.
- ¿Y eso qué? - Hice una llamada y la puse en altavoz.
- ¿German?
- Jefe ¿Qué necesita?
- ¿Llegaron los Carabineros? - Bárbara palideció.
- Sí, están esperando que la señorita baje, apenas salga se la llevarán, a menos que usted cambié las órdenes, jefe.
- Sí, diles a los oficiales que suban, la señorita se ha vuelto hostil, se la pueden llevar.
- Como diga, jefe. – Bárbara se bajó del escritorio y comenzó a gritar furiosa.
- ¡¿Estás loco?! ¡¿Cómo te atreves a burlarte de mí?! ¡¿Cómo eres capaz de humillarme de esta forma?!
- Te lo advertí varias veces, te dije que si te volvías a acercar a este lugar te mandaría presa.
- ¡Maldito Desgraciado! ¡Te arrepentirás de lo que me estás haciendo!
- Ya que lo pones así. - Me puse muy cerca de ella, la arrinconé contra una pared para que no escapara y con mis dedos levanté bruscamente su mentón, obligándola a qué me viera directo a la cara. - Pasarás está noche detenida, la única forma en la que puedes salir mañana es aceptando un pasaje de avión a Francia, te lo entregará mi abogado y él mismo te escoltará al aeropuerto, tú mejor que nadie sabe que si no te subes a ese avión te cazaré como la zorra que eres, ¿oíste?
La solté, ella no respondió, pero tampoco estaba esperando que me contestara, aun así, puso una voz muy dulce y preguntó:
- ¿Esteban es el abogado que irá por mí? - ¡Mierda! ¡Lo olvidé! Eban no quiere ver a esta mujer ni en pintura, lo ha acosado hasta el cansancio, él es el único que no ha estado con Bárbara.
- Tengo más de un abogado, no creas que Esteban es el único que me asesora. - de nuevo me volvió a mirar con odio, eso me hizo recordar el por qué actué de una forma tan despreciable. - También quiero que te quede algo muy grabado en la cabeza, que hayas sido la primera no te hace la única, a diferencia de otros, imaginar el sexo contigo me da asco.
Bárbara está roja de rabia y es por eso por lo que me vuelve a amenazar y con desprecio me dice:
- ¿Crees que puedes tratarme así y salirte con la tuya? Recuerda, Rex, yo sé cosas que también pueden llevarte a la cárcel. - Le sonreí, si ella cree que está tratando con el pendejo de trece años al que le embolinaba la perdiz, está muy equivocada.
- Di una sola palabra y los videos donde sales teniendo sexo con niños irán a parar extrañamente a la comisaría donde pasarás la noche, ¿estás dispuesta pasar el resto de tus días en la cárcel?
- ¡Maldito enfermo! ¡Me grabaste!
- Te advertí que dejaras de aprovecharte de los cabros del Refugio, no hiciste caso, ahora, te irás a Francia y no volverás más, ya que estos lindos videos irán a parar sí o sí a la PDI, por lo cual no podrás volver a Chile.
Golpearon la puerta, me alejé de Bárbara y autoricé que pasarán.
- Don Rex, los Carabineros están aquí.
- Déjelos pasar, tienen que llevarse a esta mujer de aquí.
- ¡No sé atrevan a tocarme! - los oficiales poco caso le hicieron a Bárbara, la esposaron y se la llevaron.
Podría decir que esto es un alivio para mí, pero solo me crea otro problema, tal vez ella no pueda volver a este país por los métodos convencionales, pero tiene accesos a otros lugares y entrar de forma ilegal no es tan difícil, me tendré que preparar para cuando a ella se le ocurra volver.
Me senté en mi silla agotado, llamé a mi secretaria para que viniera por los papeles que firmé. Un suave golpeteo de la puerta rompe el corto silencio que se formó, mi secretaria, la señorita Marcela entra sin esperar respuesta.
- Don Rex. - me nombró de manera muy profesional, le acerqué los papeles y le dije:
- Dígale al junior que lleve los contratos a notaría hoy, lo estarán esperando por la tarde para ser firmados por la contraparte.
- Sí ¿Necesita algo más o esto es todo?
- Quería hacerle una pregunta. - La señorita Marcela se quedó mirándome, esperando que hablara, tomé aire y con una sonrisa de alivio le dije: - ¿Cómo se encuentra Andrea? ¿No le ha causado problemas en su casa?