Narra Andrea Roberto me trajo a un lugar muy parecido al que me llevo Manu en el paseo de curso, aunque creo que es mucho más incómodo, ya que en vez de mesas usan una barra pegada a la pared o mirando hacia donde cocinan, ninguna de las dos posiciones me parece agradable. Mi pololo le dio un suave tirón a mi mano, para guiarme a nuestros asientos que parecen butacas roñosas ¡Uy! ¿Por qué a Roberto le tiene que gustar este tipo de lugares? Cuando ya nos acomodamos frente a la barra que miraba hacia la cocina, mi pololo me pregunta con emoción. - ¡Reina! ¿Qué te gustaría comer? - Roberto me mira expectante. - Amh... No sé, ¿Qué cosas preparan aquí? - Roberto cada vez se ve más emocionado. - Bueno, yo voy a comer un chacarero, pero hay completos, churrascos, barros luco, barros Jarpa

