Capítulo 42

1706 Palabras
Me intriga saber de quién es, a lo mejor es de Rex o de mi papá, aunque no creo, ellos no escribirían que recibieron un regalo “bonito”, no es muy masculino de su parte. Mmm, mejor lo dejo donde estaba, pero… ¡Uy! ¡No aguanto la curiosidad! Me senté en la silla que esta frente al escritorio y volví a leer la primera hoja: “ Veintitrés de mayo Esta es la primera vez que recibo un regalo tan bonito, un cuadernillo de viaje, me lo envió el joven Alejandro…“ ¡¿Este diario es de mi mamá?! “… Me estaba sintiendo muy sola desde que mi madre me dijo que el patrón me enviaba a estudiar a Concepción con mi tía, pero el regalo que recibí y la carta del joven patroncito, me dan fuerza para salir adelante, me convertiré en una enfermera, me esfuerzo mucho en estudiar y trabajar, gracias a Dios, el Doctor Ugarte me tiene en alta estima, eso me ha ayudado a ganar algo de plata para comprar algunos implementos y ayudar a mi tía, no es mucho lo que gano, pero es suficiente para sobrevivir.” ¡Qué raro! Por lo que mi mamá me dice, ella no estudió, solo terminó el colegio ¿Acaso no es mi mamá la dueña de este diario? Tengo que saber más, debe salir el nombre de la dueña. “Veinticuatro de mayo Me acabo de enterar, por mi tía, que mi mami pagó parte de mis estudios, pensé que había sido el patrón, por lo que pasó con él, creí que quería deshacerse de mí, pero la verdad es que mi mamá me mandó lejos y gastó una platita que estaba ahorrando para volver al sur ¡Estoy tan triste! ¿Por qué no me dijo la verdad? Si no fuera porque me puse a discutir con mi tía, jamás me hubiera enterado de esto. Nunca pensé que podía sentirme tan sola ¿Ahora qué hago? ¿No puedo continuar estudiando?” ¿Quién es esta persona? Mi mamá no es del sur, no tiene familiares en Concepción, estoy confundida ¿Acaso mí papá tuvo otra mujer? “Uno de junio Hace una semana le mandé una carta al joven Alejandro, le conté lo sucedido con mi mamá y que dejaré de estudiar enfermería, pero él me mandó su respuesta muy rápido, diciéndome que no sería la gran mujer que conoce si me rindo, me prometió que vendrá a visitarme lo antes posible para animarme ¡Ay! ¡Alejandro! Desearía ser tuya, pero eso es imposible” Sentí una pena muy grande al leer este diario ¿Acaso mi papá tuvo una amante? ¿Estuvo engañando a mí mamá todo este tiempo? “Dos de junio ¡Este hombre es un loco! ¿Por qué no me mandó solo una carta para decirme todo? ¡Es tan tierno! Me escribió para decir cuánto me extraña, que le hace falta mi sonrisa y nuestras conversaciones al lado del canal, no puedo entender porque es tan bueno conmigo, aún recuerdo las veces que el patrón me trataba mal, en especial la vez que de una cachetada me botó al suelo, tenía trece años y Alejandro solo diez, aun así fue capaz de enfrentarse a su padre, recibió un fuerte puñetazo por defenderme, la patrona me insultó y me culpó de todo lo que le estaba pasando a su hijo, creo que solo le causo problemas al joven. Mi mami también me escribió, respondió a la carta que mandé hace una semana, dijo que no importaba si su plata era ocupada en mis estudios, mientras me convirtiera en una gran enfermera y le demostrara a toda la parcela que yo valgo mucho para estar con un montón de pelagatos, que no necesito convertirme en la mujer del patrón para ser alguien. No sé si es verdad lo que me dice mi mami, pero hay algo de lo que estoy segura, que ella quería alejarme del joven Alejandro.” No puede ser ¡Mi papá coqueteaba con la empleada! ¿Necesito saber hasta dónde llegó mi papá con esta mujer? “ Quince de junio ¡Por fin tengo un descanso! Las pruebas han sido agotadoras, apenas pude escribirle a mi mami, solo le puede decir que me compré unas telas, quería pagarle a una modista unos vestidos, pero mi tía se ofreció a hacerlos, le quedaron muy bonitos. También traté de escribirle algunas palabras a Alejandro, todos los días, me ha escrito, es tan amoroso, no puedo creer que él sea hijo del patrón o tenga de hermano al señor Guillermo que es muy mujeriego, bueno, supongo que él es diferente a su familia” “Dos de julio ¡Estoy muy enojada! Pasé mi primer semestre con buenas notas, trabajo muy duro para tener mi plata y mi madre me prohíbe ir a visitarla a la parcela, supuestamente, la patrona no me dejará entrar por haberme ido sin su permiso, por ser malagradecida y causar alboroto entre los demás empleados, pero eso no es verdad y no me sorprende de la patrona, ella diría que soy una delincuente si pudiera. “Veintidós de julio No puedo creerlo ¡Alejandro vino a verme! Me trajo algunos encargos de mi mami y de mis amigas de la parcela, también salimos a recorrer Concepción, fue un día muy frio, pero al lado de él, me pareció soleado y caluroso, el joven es el hombre que quiero en mi vida, pero eso no va a suceder, no puedo ilusionarme con él, por mucho que me trate bonito, Alejandro es unos cuantos años más joven que yo, sigue siendo el patrón y lo que pasó no me dejaría estar con él.” “Veintisiete de julio Hoy estuve fantaseando con la idea de ser la esposa de Alejandro, no pude evitarlo, una señora en el sanatorio hablaba de su esposo de una manera muy elegante y mi cabeza se perdió en esa romántica idea, sería tan lindo llamarme Teresa Díaz de Dossmar o la mujer del señor Alejandro Dossmar, suena tan bien decirlo, pero no me corresponde.” ¿Teresa? No conozco a ninguna Teresa. Adelantaré algunas hojas. “Veintitrés de diciembre Por fin vuelvo a la parcela, después de dos años, me convertí en enfermera y mi mamá me recibió con los brazos abiertos, nadie lo sabe, pero Alejandro fue a verme a escondidas a Concepción, la última vez que lo vi, fue hace seis meses, pero verlo en la parcela es muy diferente, está hecho todo un hombre y se nota que se maneja con poder en la parcela, apenas pude saludarlo, porque su padre lo acompañaba y él me ignoró. Pasé una linda tarde con algunas de mis amigas y mi mamá, fue ahí que me enteré de que Alejandro está cortejando a la hija de un hacendado del lugar, era lógico que se enamoraría de alguien de su clase, pero esperaba que él me lo hubiera dicho antes de que otros me lo contaran” “Veinticinco de diciembre Pase las fiestas de fin de año en la parcela, fueron unas muy bellas fiestas. Mientras festejaba con los empleados y varios hombres me coquetearon, Alejandro me tomó por la muñeca y me llevó a la oficina de su padre, en ese lugar me arrinconó contra la puerta y me beso apasionadamente, me dijo que me ama, que está enamorado hasta las patas de mí y que no haya la hora para que sea suya. Sentí que mi cabeza dio vueltas, estaba tan feliz y dolida al mismo tiempo, ya que si el patrón se entera de lo que siente su hijo, le dirá una horrible mentira de mí, por eso, antes de que ese malvado hombre le contaran la razón de mi partida, se la conté yo. Con el dolor de mi alma, le dije a Alejandro que su padre me tomó a la fuerza y que por eso mi madre me mando lejos, fingí que nada pasó, traté de olvidarlo, pero cada vez que veía a Alejandro, una melancolía me gobernaba, porque estaba sucia, así que el amor que le siento a este hombre se manchaba con el recuerdo de una horrible experiencia con el patrón. Alejandro se alejó de mí, sabía que estaba luchando con sus sentimientos y me odiaría, estaba segura de que ya no me querría más. Tenía intenciones de salir corriendo, pero Alejandro no me dejo ir, me estrechó entre sus brazos y me dijo que me ama tanto, que jamás me abandonaría, intente convencerlo que estaba sucia, que podía ser hasta su hermana y no quería hacerle daño, pero Alejandro no dio su brazo a torcer, dijo que ese tipo de secretos se saben, son secretos a voces, como lo de Guillermo. Me acurruqué en su pecho y él me besó la frente, también me dijo que yo sería su mujer y con estas palabras salimos de la oficina y cada uno tomó su propio camino.” “Veintisiete de diciembre Hablé con mi mami de un tema muy antiguo, de algo que me comentó cuando tenía doce años, de mi padre; recuerdo que ella solía decir que el hombre que la preñó era la desgracia de la familia Dossmar, le rogué a mi mami que me dijera que Alejandro no era mi hermano, le insistí tanto que me dijo casi gritando que mi hermano es Guillermo, que este joven no es hijo del patrón, es su sobrino y que apenas ella parió al niño, el señor Dossmar se lo quitó para dárselo a su primera esposa, que no podía tener hijos, estaba seca, ella murió de cólera un par de años después y el patrón se casó al poco tiempo con la señora Camelia que le dio dos hijos, Alejandro y Liliana. Aun no sé quién era mi padre y mi mami casi llorando, me dijo que era un tío político del patrón, pero no me dijo su nombre, solo confirmó que Guillermo y yo somos hermanos del mismo papá.” ¡Ay no! Este no es el diario de la amante de mi papá, esta es una empleada que conoció a mi abuelo Alejandro.
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