Narra Roberto Estamos a finales de mayo, tuvimos pruebas acumulativas, disertaciones y trabajos grupales, eso me tiene cansado, con sueño y me ha quitado tiempo con mi reina, así que aproveché la hora del almuerzo para estar con mi cuica. Fui al casino, allí estaba mi reina con la Pancha y dos minas más que no me acuerdo cómo se llaman. Me acerqué a ella sin que se diera cuenta y la abracé por la espalda. - ¡Princesa! ¡Te estaba buscando! – No sé cómo controlar las ganas de abrazarla con fuerza, quiero entregarle todo el amor que siento por ella, de todas las formas posibles. - ¡Ay! ¡Roberto! ¡Me aprietas muy fuerte - ¡Es que te amo tanto! – mi cuica hermosa se giró, se colgó de mi cuello y me besó. - Yo también te amo mucho. – de pronto escuchó que una de las amigas de mi reina dice

