La casa de los Yang parece un templo hecha a la antigua, un lugar grande y muy bien mantenido con algunas obras de arte en barro y otras en cuadros, aunque también tiene cierto lujo como las porcelanas y algunas estatuillas. Tradicional y moderna. Seguro que aquí cabemos todos perfectamente. La señora Yang nos recibe en la entrada también haciendo una reverencia que correspondemos enseguida. - sean bienvenidos todos. Les preparamos la cena para que después descansen del viaje, así que los acompañaré a sus habitaciones y luego nos vemos aquí para la cena - te lo agradecemos mucho Kumiko - dijo mi abuela acercándose a la mujer para abrazarla. - que gusto verte después de tanto tiempo. - caminan juntas y hablan mientras la señora Yang nos acomoda uno a uno en cada cuarto. - confieso

