Hanna les esperaba ansiosa en casa, sabía que esa noche su hijo le pediría matrimonio a la chica, por lo que su entusiasmo por saber cada detalle era enorme, aunque ya sabía que Jilliane no se negaría, pero ver el rostro de emoción de su hija era lo que ella más deseaba apreciar. Igual su hijo, estuvo nervioso durante todo el día, cambiando una y otra vez las palabras que quería decirle. Él no le había pedido ayuda, aunque igual le observó de lejos arrojando a la basura pequeñas notas que iba arrugando. Al momento en que escuchó el auto llegar, tomó la cámara y les esperó en la entrada, escuchó las voces acercarse a la puerta, pequeñas risas que parecían nerviosas y susurros que no lograba entender del todo. Ignoró aquello y esperó a que entraran para tomar la fotografía. Christopher abr

