Llegó el día de la graduación de Christopher, la verdad no se encontraba tan entusiasmado, ya que le era un día normal como cualquier otro, a comparación de su madre y su chica que estaban muy ansiosas preparando un gran día para él luego del gran evento. Lo único que sabía que le iba a tener emocionado era el día en que Jilliane ya no fuera su hermana de forma legal, básicamente, contaba los días para que llegase el gran momento. Todos en casa se levantaron y comenzaron a alistarse para asistir a la graduación, el protagonista del día vistió un traje nuevo que su madre, en compañía de su hija, le había regalado hacía dos días, pues él no había tenido el tiempo de ir por un traje debido al trabajo, incluso se había resignado en usar un traje habitual de los que usaba para ir a la embajada

