CAPÍTULO 9 BRIAN Eran las siete de la tarde pertenecientes a un tranquilo sábado. Un agradable día de descanso, por lo que yacía en mi casa, literalmente descansando. Todo marchaba normal, plácido. Hasta que Camile apareció en mis pensamientos, ¿Qué has sido de ella y su novio imaginario? Reí tan solo pensarlo. Decidí mandarle un texto a Tina, preguntándole por su paradero. Decidí hacer una aparición en dicho lugar, al asegurarme de que Camile estudia sola y sin pareja. Yo no estaba dispuesto a hacer el ridículo, como justo ella lo hizo en ese momento. Debo admitirlo, me dio lástima la escena que habría tenido que causar. Ella en serio me agradaba. Al hacer mi entrada triunfal en el salón, todas las sorprendidas miradas de su familia e incluso de ella misma, se concentraron sobre mí.

