Elizabeth ha estado demasiado deprimida estos días, eso me tiene preocupado, porque no puede ser bueno para su bebé. Por una extraña razón, algo me tira a protegerlo, a querer que su madre y este mundo sean mejores para cuando llegue. No dejo de pensar en cómo sería un hijo de ella, si tendrá sus bellos ojos o los de su padre… Cierro los ojos para no dejar salir el dolor que siento, porque aún no supero el que vaya a ser madre y que yo no sea ese compañero que la vida debió darle. Aun así, vivo con el miedo de que le suceda algo o que alguien se acerque para dañarla y termine perdiendo a su bebé. La conozco lo suficiente para saber que ama a ese niño con todo su corazón y que, si algo malo le pasara, ella no lo resistiría. Y la verdad es que yo tampoco, aunque no entiendo el porqué. S

