El psicópata Piero, se activa de nuevo, dispara contra todo ser humano que se le atraviesa en el camino, hiere a varias personas inocentes cuando, este individuo se acerca a la plaza San Marcos, allí es visto por unos patrulleros ciclistas, los cuales hacen un llamado por radio todos los efectivos lléguense a este lugar. Los funcionarios, le hacen un llamado por megáfono, ciudadano Piero Salvatori —Por favor suelte su arma, salga con las manos arriba, entréguese, ya usted ha salido de los límites, entréguese recuerde hay personas inocentes muy mal heridas por su mal proceder. Este asesino expresa—nunca me entregaré, empieza de nuevo a disparar contra los efectivos policiales, estos a su vez le responden se forma un juego cruzado. Llega el teniente Tomás, con su arma en la mano der

