—¡Arlett! —exclamó Félix acercándose al borde. El pelinegro llegó medio segundo tarde para poder evitarlo, su mano no alcanzó a atraparla. Klithbo fue quien ésta vez curvó sus labios en un gesto de burla y sin esperar a más también lo empujó. —Acompáñala… El sarcasmo de Silver no logró completar la frase debido a que Félix fue lo suficientemente veloz para halarlo de un brazo antes de que sus pies y el resto de su cuerpo estuviera sobre el vacío que amenazaba con golpearlos contra el suelo cubierto de césped. —¡¿Qué… pero qué estás haciendo?! ¡Hijo de pu… Silver dejó el insulto a mitad, al ver en los ojos las intenciones del joven que le sostenía de un brazo mientras la gravedad los sacudía hacia abajo. —Acompáñanos —pronunció Félix más bien c

