Siete

933 Palabras
Marco No regrese al antro desde la noche que conocí a Charly, la insistencia de Orlando es cada vez más insoportable. — Deja de ser orgulloso, solo tienes que pedirlo y te conseguiré su número. Por más que lo quiero, no lo haría, no se lo pediría a Orlando, no dejaría de recordarmelo por el resto de mi vida. — ¿No tienes trabajo que hacer en tu oficina? — Orlando es abogado, trabaja en el departamento legal de la empresa. — Ya se están encargando de eso. — ¿Entonces para que te pagamos? — Bien ya entendí, me voy — Salió de mi oficina fingiendo una falsa tristeza. No pude evitar sonreír al recordar a Charly, yo ni siquiera estoy seguro que ese sea realmente su nombre, sacudí la cabeza alejando su recuerdo y me concentre en mi trabajo. Presione el puente de mi nariz con los dedos, tenía la vista cansada y la cabeza comenzaba a doler, había pasado toda la mañana, revisando documentos, estamos próximos a sacar un nuevo modelo de auto al mercado, pero el proceso antes de eso realmente minucioso, no puede salir a la venta hasta asegurarse de que cumple todas las pruebas de seguridad. — Sr. De Luca, su padre lo espera en la sala de reuniones, es urgente — Avisa mi secretaria por el intercomunicador. — Gracias Emma. Me dirijo a la sala de reuniones como me indico Emma. — ¿Me estabas buscando? — Pregunto mientras cierro la puerta detrás de mi. Mi padre está sentado al frente de la enorme mesa, el resto de las sillas están vacías. — Si hijo, toma asiento por favor. — Pide con seriedad. Todas las sillas están disponibles pero decido acercarme un poco más para poder hablar, tomo la segunda silla a su derecha, está lo suficientemente cerca y me permite verlo de frente. Su rostro tiene una expresion de molestia, parece incómodo, cómo si algo le molestará en su silla. — En unos años espero que tomes la presidencia de la empresa al igual que lo hice yo en su momento. — Cuando llegue el momento lo haré con gusto, pero ¿A qué viene todo esto? — Sabes que uno de los requisitos del contrato es que tienes que estar casado y permanecer así por lo menos durante un año. — Lo se papá, conozco bien todas las cláusulas del contrato. — Espero que entiendas que tal responsabilidad también conlleva sacrificios, es por eso que te pedí que vinieras, necesito que hagas algo por la empresa, por la familia. — Sabes que si, pero no me has dicho de que se trata. — Tienes que casarte. Casi rei cuando lo dijo, le costó tanto trabajo hacerlo, casi como si me pidiera lanzarme de un precipicio, L-Tec es una empresa familiar y ha pasado de generación en generación, pero para poder tomar la presidencia tiene que cumplir ciertas cláusulas, cómo haber trabajado mínimo un año en otro puesto dentro de la empresa, ser mayor de veintisiete años y a lo que mi padre se refiere, estar casado por lo menos durante un año. — Lo se papá, en su momento espero poder cumplir con todas las cláusulas que estipula el contrato pero ¿No crees que es un poco precipitado hablar de eso? Dió un gran suspiro y continuo hablando. — Cierta información de la empresa se encuentra en manos de alguien más, y para no ser revelada el pidió entre otras cosas que te casarás con su hija. — Es ridículo ¿No aceptaste eso verdad? — Dije incrédulo. — Es lo mejor para la empresa. Me levanté enfurecido, mi padre aceptando ese tipo de chantajes, es una maldita broma. — No pienso casarme, no seré parte de esto. — Marco — Grito mi padre — Tienes que hacerlo, por el bien de la empresa. — ¿Que clase de información tiene? ¿porque es tan importante? Su semblante antes molesto palideció con mi pregunta, se ajusto la corbata antes de seguir hablando. — En su momento lo sabrás, solo seran algunos años, después de que tomes la presidencia puedes solicitar el divorcio y seguir con tu vida, podemos beneficiarnos de esto. — No puedes pedirme que haga eso.— Me negaba a ser padre de ese chantaje. — No lo haría de no ser necesario, pero es una de las condiciones que este hombre impuso. — ¿Quien es este hombre? ¿Que quiere de nosotros? — Quiere que te cases con su hija, para asegurarse de que paguemos su carrera Universitaria, podemos aprovechar la situación a nuestro favor, después de que tomes la presidencia, cuando la empresa no esté en riesgo, solicitaras el divorcio y pondremos fin a todo. Tiene razón, si ese bimbre cree que puede aprovecharse de nosotros está muy equivocado, sufrirá por cada peso. — Está bien, lo haré — Acepte, decidido a no dejar que ganarán. — Laura, por favor dile a Jasper que entre — pidió a su secretaria por el intercomunicador. — Jasper, por favor entrega a Marco los documentos que tiene que firmar. Colocó frente a mi una carpeta, que a simple vista parecía estar vacía, era tan ligera y delgada. — Es el acta de matrimonio como puedes ver solo falta tu firma — Dijo señalando el espacio en blanco bajo mi nombre. Todos los espacios ya habían sido llenados, Charlotte Evans, ese es el nombre de mi supuesta esposa, claro que ella ya había firmado, no perdería la oportunidad de recibir dinero. Tomé el bolígrafo y llene el último espacio, oficialmente estaba casado.
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