72

1361 Palabras

—¿Y tú buen humor es por qué te estuviste besando con la rubia en la cocina?— Erick aparece por su derecha. Llamando por demás la atención del mayor, quién se encuentra en el salón principal observando cómo las celebridades disfrutan de los tatuajes gratuitos qué está brindando en el primer piso del club. —Ver las cámaras de seguridad no califica cómo porno, Erick, creí que habías aprendido sobre eso.— Finge un puchero al observarlo con los ojos fastidiosos. Su hermano menor suelta una carcajada que llama la atención de más de uno de los invitados. Y pone, al mismo tiempo, con un semblante un poco más serio a Eros. —Solo estaba haciendo un pequeño paseo por tu oficina buscándote, y me encontré con que estabas ocupado para con la rubia.— Sube sus hombros. No siendo ninguna mentira,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR