—¡Lola!— Demian corre hacía ella con una sonrisa de oreja oreja. Su hermana deja lo que está haciendo, mientras que le hace un pequeño movimiento de manos a Aiden, para que la pueda esperar y se ocupe de los pedidos que estaba facturando. Quiere acercarse hacia la mamá del compañero de Demian, y poder agradecerle de esta manera la amable gentileza que tuvo de invitar a su hermanito a compartir un momento para con su amigo en su hogar. Además de demostrar lo agradecida que se encontraba para con ella respecto a que se había tomado la molestia de traerlo hacia el bar a estas altas horas de la noche. Y a pesar de que tan solo eran las veintidós horas pasadas, para Lola ya eso era tarde, respecto a la rutina que tenía Demian, y no podía dejar de sentirse preocupada por no querer molestar

