—¿Bueno o malo? Su pregunta me bloquea mentalmente y tengo que parpadear un par de veces—. ¿Eh? —Que si es bueno o malo —le veo respirar profundo. Todo su bello rostro chispea de alegría pero no sonríe. Es divinamente sexy—. Tengo por entendido que cuando pasa algo bueno, las malas noticias no se tardan en llegar. Suelto su chaqueta por un breve momento. Su pregunta me pone a dudar. ¿Es verdaderamente bueno o estrepitosamente malo? «Es bueno. ¡Es buenísimo!» Rashid me observa entre expectante y preocupado por mi respuesta y por los segundos que me estoy tardando en contestarle. —Gitana, ¿qué tienes para decirme? —su voz se torna ronca y baja. Ya su algarabía se esfuma y ahora sólo manifiesta inquietud. «Es bueno. Es la mejor noticia del mundo» Abro la boca... «Díselo! ¡

