No Escuches a Abbel

2098 Palabras
La vida de Sofía paso de ser mala a buena de forma radical, ella por medio de un ritual obtuvo la posibilidad de cambiar de cuerpo con Abbel, una chica popular que tenia una familia y amigos que la amaban por completo, todo lo contrario a ella misma. El cambio de cuerpo resulto estupendo, ella finalmente pudo obtener todo lo que deseaba y eso la hacia sentir totalmente dichosa.   El desmoronamiento de la nueva vida de Sofía llego el día en que Abbel no soporto la situación y acabo suicidándose. La muerte de la chica afecto enormemente la vida de Sofía. Todo comenzó cuando Sofía se levanto esa mañana como si la tarde anterior no le hubiera dicho a Abbel, que se quedaría con su cuerpo y que ella no podría hacer nada para evitarlo. Se vistió, desayuno y se despidió de sus amorosos padre, ignorando por completo a su hermano quien ya estaba comenzando a sospechar de las diferencias de su hermana.   Fue a clases llamando la atención como siempre y se encontró con Ana Maria, la mejor amiga de Abbel. Nadie era conciente de la noticia que pronto la adscripta le daría a todo el curso, ni siquiera Sofía. A esta le resulto bastante raro no ver a Abbel por ningún lado y eso la dejo algo preocupada, sabia que no había faltado, era imposible hacerlo o su padre la golpearía hasta el amanecer. El no toleraba que ella estuviera en casa y eso era algo que sabia mejor que nadie.   —Buenos días estudiantes —Se escucho la voz de la adscripta mientras entraba en el salón lleno de alumnos.   —¿Qué la trae por acá señora adscripta? —Pregunto la profesora viéndola con amabilidad, son pocas las veces en que la señora aparece por los salones.   —Vengo a dar terribles noticias acerca de una compañera —Explico la adscripta y todos se veían entre ellos tratando de descifrar de que compañera se trataba.   —¿Qué ocurrió? —Pregunto la profesora con algo de preocupación en la voz, se imagino que se trataba de su segunda alumna estrella, la cual había faltado a clases.   —Sofía falleció —Soltó de golpe, todos se quedaron totalmente sorprendidos y sobre todo la verdadera Sofía. No podía creer que Abbel hubiera muerto.   —¿Qué ocurrió adscripta Jennifer? —Pregunto de repente Ana Maria quien tenia una sensación de culpabilidad, pensaba que a lo mejor todo era su culpa.   —Ayer en la tarde salto de la terraza y murió tras el impacto —La adscripta Jennifer intento ser lo mas sencilla posible, pero los rostros de sus alumnos les dejo en claro que no lo esperaban— Chicos, a mi también me resulta extraño que Sofía se haya suicidado, pero paso. Si alguien sabe alguna razón por la que pudo haber cometido tal acto, dígamelo de inmediato, su familia esta tratando de encontrar una explicación —Termino de decir, tenia la intención de irse pronto pero uno de sus alumnos la detuvo.   —¿No dejo nota s*****a? —Pregunto el muchacho que se sentaba detrás de ella.   —No, no lo hizo —Contesto la mujer— La velaran en una hora y los que quieran despedirse de ella pueden hacerlo. No se les pondrá falta, es importante darle a ella nuestro apoyo y que sepa que no estuvo nunca sola. Lo mismo para su familia, están muy afectados por esta situación —Dijo finalmente y se fue del salón dejando solos a los conmocionados alumnos.   —¿Alguno interesado en ir al velatorio de su compañera Sofía? —Pregunto la profesora pero ninguno estaba con la intención.   —Quiero ir a darle mis respetos a su familia —Dijo de repente Ana Maria poniéndose de pie— Ella y yo nunca nos llevamos bien y me siento culpable por no haber notado que estaba mal, quiero disculparme con su familia y darles consuelo —Musito antes de dejar el salón bajo la mirada atenta de todos.   —Yo también quiero ir —Dijo de repente Sofía y se fue con su mochila tras Ana Maria.   —Ana Maria, espérame —comenzó a decir Sofía alias la falsa Abbel.   —No lo entiendo, ¿Por qué se mato? ¿Fue mi culpa? ¿En que me convierte eso? —comenzó a preguntar desesperadamente e incluso lloraba.   —No fue tu culpa amiga, tal vez no la pasaba bien en casa y no encontró otra solución —Intento excusar la situación, Sofía quería mucho a Ana Maria, en esta convivencia de días, ya la sentía una hermana. No quería que se culpara por la muerte de Abbel, ella era la única culpable.   Llegaron bastante rápido al velatorio y Sofía pudo ver a la distancia a su madre, su padre y su hermana, todos sentados en primera fila llorando y enfrente un ataúd abierto donde pudo ver su cuerpo. Quedo totalmente impactada al ver su cuerpo inerte sobre esa caja de madera. Se acerco de inmediato, el cuerpo que toda su vida había visto frente al espejo y del cual jamás se había avergonzado, se encontraba totalmente pálido, frío e inerte en una caja. Era demasiado para ella, no podía con eso.   —Hola, ¿Ustedes son amigas de mi Sofía? —Pregunto la madre de la fallecida, Sofía pudo ver a su madre por primera vez en años y no podía creer que realmente estaba ahí, en su funeral. Aunque ella seguía viva, para Sofía era su funeral, su cuerpo de vida había fallecido y el alma de su idola, murió con el.   —No en realidad, somos compañeras de clase —Contesto Ana Maria y yo solo asentí con la cabeza.   —¿Saben que pudo ocasionar su s******o? —Pregunto Sofía y su madre solo la observo detenidamente durante varios minutos.   —La verdad no sabemos, pero debimos tener algo que ver en todo esto. Siempre fui una madre ausente, me lleve a mi hija pequeña a otra ciudad y me quede ahí con mi esposo, la deje sola con su padre borracho y golpeador. Entiendo que haya pensado en suicidarse, todo esto es y siempre será mi culpa —Contesto la mujer a la pregunta de su hija, lastima que no sabia que era su hija.   El entierro del cuerpo de Sofía paso bastante rápido y acabo eventualmente, luego de eso, Sofía regreso a su casa en el cuerpo de Abbel y se despidió de los padres de esta para subirse a dormir. En eso es seguida por su hermano mayor, el cierra la puerta y la mira de forma desafiante.   —¿Qué quieres? —Pregunto Sofía repleta de ira, como odiaba a ese hombre.   —Tu no eres Abbel —Fue lo único que dijo, los ojos de Sofía se abrieron de par en par.   —¿Qué estas diciendo imbecil? —Volvió a preguntar con miedo, la voz le temblaba mas que nunca.   —¿Ves? Mi hermana jamás me hablaría de esa forma, ¿Quién eres y donde esta Abbel? —Pregunto ya muy molesto, el sentía en el fondo de su corazón que esa chica frente a el no era su hermana.   —¿Qué locuras estas diciendo? —Siguió con sus preguntas tratando de evadir la situación.   —No se quien eres y no me importa, pero descubriré donde esta Abbel aunque sea lo ultimo que haga —Espeto furioso antes de abandonar la habitación de su falsa hermana.   Sofía sintió envidia, odiaba a ese chico porque desde el comienzo sospecho de ella. El nunca estuvo convencido de que ella era Abbel, algo le hacia sentir que esa mujer no era su gemela. Era imposible que fuera ella, jamás lo trataría de esa manera, primero muerta antes que herir sus sentimientos. Ambos son uno y están totalmente conectados, puede sentir perfectamente que el espíritu de su cuerpo actual, no es el mismo de hace un mes y planeaba demostrarlo, además de encontrar a su verdadera hermana.   Sofía se fue a dormir pero algo perturbo su noche, no podía dormir. Tenia pesadillas donde Abbel le rogaba que le devolviera su cuerpo, luego la veía caer al vacío y morir, finalmente al ver que no podía conciliar el sueño se levanto, pero los fuertes ruidos eran constantes. Tan fuertes que en variadas ocasiones tuvo que taparse los oídos y gritar para callarlos.   Dos días pasaron y era exactamente lo mismo, los mismos ruidos atormentándola, las pesadillas constantes y Sofía al final acabo arrepintiéndose de haberle quitado el cuerpo a Abbel. Le partía el alma, en cientos de pedazos pensar en todo esto. Se sentía muy culpable, Abbel era una alma pura y bondosa que había muerto porque ella le había arrebatado sus ganas de vivir, se odiaba tanto. Al final termino acudiendo al cuarto del hermano de Abbel para decirle la verdad, ya no podía vivir con eso.   —¿Estas diciendo que no eres Abbel sino Sofía y que cambiaste de cuerpo con mi hermana porque envidiabas su vida y que ella no lo soporto y se suicido en tu cuerpo? —Resumió todo como pregunta, eso le causo algo de gracia a Sofía.   —Si, eso es exactamente lo que estoy diciendo —Contesto ella a lo que el quedo totalmente impactado.   —Eso es demasiado para procesar —Soltó sin poder creerlo.   —¿Me crees? —Pregunto Sofía sin entender, se supone que en este momento debería estar llamando a un psiquiátrico.   —Claro que te creo, siempre sentí que no eras mi hermana. Puedo sentir a mi gemela sin importar que, claramente no eres ella —Le explico, eso Sofía lo entendió y le encanto. A ella le hubiera gustado tener un hermano con ese tipo de conexión.   Las cosas se volvieron mas sencillas ahora que tenia a su hermano de su lado, los días iban pasando y ambos chicos se iban encariñando el uno con el otro hasta que algo mas estaba surgiendo. Sofía se estaba enamorando y el le confeso que ella le gustaba, pero no ahora sino antes, cuando aun estaba en su propio cuerpo. Eso la impacto y la hizo desear volver el tiempo atrás, nunca debió cambiar cuerpos con Abbel, debió haber esperado a que su suerte cambiara.   Los ruidos seguían atormentando a Sofía y acompañado por Adam, fueron a ver una médium quien les explico lo que estaba pasando. Les dijo que esos ruidos estaban siendo provocados por el alma de Abbel quien quería recuperar su cuerpo. Si lograba que voluntariamente Sofía se lo cediera, ella podía recuperar su cuerpo y Sofía moriría. Pero Adam no parecía nada contento con la idea.   —¿No quieres recuperar a tu hermana? —Pregunto Sofía y Adam asintió con la cabeza pero algo lo atormentaba.   —Ella decidió matarse, matar tu cuerpo, no es justo que tengas que morir. Yo se que hiciste esto y arruinaste su vida, pero ella debió acudir a mi y yo le habría creído —Contesto Adam algo angustiado, el no quería perder a su hermana pero sabia que esto había sido su decisión y en la realidad no es así, la gente que muere simplemente muere.   —Yo quiero devolverle su cuerpo, no quiero vivir así, me siento tan atormentada. Se que ella decidió morir, pero fue mi culpa, yo la orille a matarse. Tiene que volver —Dijo angustiada Sofía y se marcho corriendo del lugar.   Fue lo mas rápido que pudo al tejado donde Abbel se había quitado la vida y se paro en la barandilla sobre este. Se sentía totalmente eufórica, pero ya había tomado una decisión y solo deseaba cumplirla, sin importar nada era momento de poner las cosas en orden y regresar todo a como siempre debió ser.   —Mírame Abbel, te regreso tu cuerpo —Fue lo ultimo que dijo antes de saltar del tejado.   días después   Adam se encontraba frente a la cama de su hermana, solo esperaba que abriera los ojos. Le daba igual si se trataba de Abbel o Sofía, solo quería que ese cuerpo abriera sus preciosos ojos miel y nunca mas volver a verlos cerrarse. Se sentía tan deprimido que casi no podía respirar. Los ojos de la muchacha se abrieron lentamente y Adam se preparo para la verdad.   —¿Abbel o Sofía? —Su pregunta a otro nivel podía parecer graciosa, pero para el era fundamental.   —Soy Abbel hermanito —Dijo ella llorando incansablemente, Adam la abrazo y en ese momento lo sintió.   ¡Su hermana había vuelto!
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