--Tadeo--
La reunión entre los representantes de Peña y Valencia ha llegado, por fin es el día que comenzarán formalmente con el proyecto, se construirá una nueva carretera qué conectará dos importantes ciudades de la zona, la obra es tan grande que el gobierno del estado contrató dos empresas para realizarla, así que los representantes estarán trabajando de la mano por varios meses.
—Solo espero que Fausto Peña no esté involucrado en lo que pasó en el hotel, mi papá y tú estan sufriendo por lo ocurrido — se queja Tadeo con su madre.
—Tu papá tiene parte de la culpa, decidió no escucharme y mucho menos creerme — rebate Paola.
—Trata de entenderlo, cualquiera se hubiera enfurecido de encontrar a su esposa de esa manera.
—Lo sé, pero fui engañada, en ese momento sentí miedo cuando vi a otro hombre en lugar de tu padre y encima, tu papá se desquitó conmigo cuando la realidad es que alguien intenta hacernos daño.
—Eso me tiene preocupado, hasta no saber quien y porque hicieron ese número, no podremos estar tranquilos.
—Además, Pedro y los que se suponen eran mis padres salieron hace tiempo de la cárcel, sé que no tienen poder ni dinero pero aún así me preocupa que intenten hacer algo.
—Debemos estar alerta, si mi padre biológico y los que decían ser mis abuelos se atrevieron a secuestrarme cuando era apenas un niño, no sé de que mas sean capaz por dinero.
—¿Crees que tengan algo que ver con lo del hotel?
–No lo creo, fui al hotel y pedí que revisaran la reservación de la habitación, fue hecha a tu nombre para que pudieras entran sin inconveniente, pagué a uno de los guariadias de seguridad para que me mostrará los videos y fue un joven quien hizo la reservación, también verifiqué quien entregó la nota que tu recibiste y es otro joven, eso quiere decir que debieron gastar bastante dinero en contratar gente para hacer todo eso y Pedro y esas personas no tienen recursos, por eso no creo que hayan sido ellos.
—Tienes razón, quien lo hizo debe tener dinero y ser muy listo. Lo que no sé es como tu padre me encontró ahí —indaga mi mamá que no ha tenido oportunidad de hablar con papá al respecto.
—Recibió un mensaje en su celular diciéndole que estabas con tu amante, al principio no lo creyó y te llamó, pero como no contestaste se preocupó por tu seguridad así que fue al hotel — le respondo contando la versión de papá.
—Supongo que con la esposa de Fausto pasó lo mismo — infiere mamá.
Mientras sigo conversando con mamá, la secretaria toca a la puerta.
—Todo está listo para la reunión, las personas que esperaba ya están en la sala de juntas — avisa mi secretaria.
—Gracias, voy enseguida — contesto poniéndome de pie para ir a la esperada reunión.
—Mamá, una última cosa, papá no quiere que te involucres en este proyecto — le digo resignado por que sé que papá no estará tranquilo hasta que yo le diga que mantuve a mamá alejada.
—No tengo intención de intervenir, ya hay demasiado trabajo en esta oficina sin tu padre, qué por cierto ¿cuándo piensa venir a trabajar? — pregunta irritada por la actitud de papá.
—Espero que pronto, ha estado bebiendo demasiado, sin ti está perdido.
—Fue él quien decidió alejarse, no puedo hacer nada — contesta fingiendo ser dura, la conozco, sé que está preocupada por él, ella también lo necesita.
—Te veo después mamá — me despido dejándole un beso en la frente para dirigirme a la sala de juntas.
En cuanto entro, noto la presencia de una hermosa joven, su cabello castaño claro como el de mi madre, sus ojos color azul y unos labios seductores con labial café, todo en ella luce radiante, aparto la mirada y busco al hombre con el que se supone debo reunirme.
—Buen día señor Valencia, soy el abogado de la familia Peña y ella es Ofelia Peña, quien se encargará del proyecto representando a la empresa de su familia — presenta el hombre junto a la guapa jovencita.
—Crei qué Fausto Peña se encargaría de este asunto — contesto con seriedad, no soy un tipo simpático y menos en el trabajo, además, la familia Peña no es de mi agrado.
—Mi padre me puso al mando de este proyecto, supongo que antes de empezar la reunión esperaremos a Armando Valencia — rebate la hija de Peña, se nota que es una niña mimada qué se cree importante.
—Aun no me presento, soy Tadeo Valencia y seré quien dirija la obra en representación de la empresa Valencia — hablo y me expreso con orgullo, desde que Armando me dio su apellido cuando yo era un niño, lo presumo con orgullo, no podría tener un mejor padre, fui demasiado afortunado de que él se haya casado con mamá, además, fue su idea quitarme el apellido de Pedro y darme el suyo, por lo cual estoy muy agradecido.
—Entonces seremos los hijos de ambos quienes nos encarguemos del proyecto — infiere Ofelia con petulancia, al parecer esta niña tiene carácter.
—Podemos comenzar con los contratos, después de revisar las cláusulas podremos proceder a firmar — interviene mi abogado quien debió haber notado la tensión entre Ofelia y yo.
Después de más de dos horas leyendo, modificando y aumentando cláusulas, los contratos están listos.
—De nuestra parte es todo, la siguiente reunión será en la empresa Peña — anuncia el abogado de Ofelia.
—Será un placer — responde mi abogado y los tres hombres nos ponemos de pie cuando Ofelia lo hace, mi abogado extiende la mano a la mujer y ella la acepta, estando junto a ellos, no tengo más remedio que hacer lo mismo y despedirme dándole la mano, levanta una ceja y me da su mano, no puedo evitar sentir la suavidad, estrecho su delicada piel antes de soltarla.
—Hasta luego — responde con rapidez y se da la vuelta para salir de la oficina seguida por su abogado.