El bar estaba lleno de gente, que se encontraba feliz por el show dado, pero Minerva e Irene estaban preocupadas por la situación, pese a eso Irene caminó intrigada por saber de qué se trataba todo. Se había prometido a sí misma mantenerse en pie para recuperar a su hija, pero temía de lo que pudiera encontrarse De nuevo era él, como era posible que no se rindiera que siguiera insistiendo, lo acababa de correr y aun así había tenido el descaro de volver. Minerva que vio la situación incómoda se dirigió a la entrada del bar para controlar a la multitud de gente aglutinada ahí. Cuando Irene se acercó más a él sus ojos brillaron y ambos sintieron una conexión instantánea. Sin embargo, Irene recordó su situación actual y se esforzó por mantenerse firme. — ¿Qué haces de nuevo aquí? —preguntó

