No eres mi tipo

1241 Palabras
Sophia miraba todo con cierta aprehensión no solo no le gustaba nada las actividades de la cocina sino que acostumbrada a ir a un mercado y comprar los artículos que necesitaba, allí era claro que debían empezar de cero para hacer cualquier cosa. — Qué lejos estoy de California— , expresó en tono bajo pero su compañera le escuchó. — No tienes idea y eso que ahora es que estás comenzando a ver la realidad. — Entonces, ¿por qué decidiste quedarte aquí?, si puedes comentarlo claro. — Todos aquí te darán puntos de vista distintos, pero al final del día la mayoría sentimos que tenemos una vida más real aquí. — Mi puedo entenderlo. — Yo soy contador público, mis jornadas laborales comenzaban muy temprano y culminaban muy tarde aún en los fines de semana me llevaba trabajo a casa, siempre estresada y presionada no disfrutaba de la familia ni me daba espacio para el amor. — Eso nos pasa a todos los que deseamos el éxito, ser estrellas. — Si, pero el punto es que no hay equilibrio, si mueres en medio del camino al éxito no disfrutaste de otras cosas que son importantes, descansar, sentir paz, estar seguros, amistad verdadera, yo vivía en Nueva York y mis padres fueron asesinados por drogadictos. — Pero no crees que es una utopía, siempre dónde están los humanos existirán problemas, el ser egoístas está ligado a nuestra naturaleza. — En eso tienes razón, de hecho por eso nos separamos de los blancos, el líder comenzó a ejercer un control autoritario sobre todos hasta que todo se volvió extremo. — ¿Los blancos? — Creo que de nuevo me excedí, en fin mejor paremos de hablar y pongamos manos a la obra que deben estar por llegar los comensales. Era claro que había mucho por revelar pero no presionaría, apenas era el primer día que hablaban, así que debía ser paciente. — ¿Qué opinas de Hades? — Es un hombre increíble, el mejor en esta isla, eres afortunada que te escogiera es atractivo y el típico macho alfa, hasta ahora parecía ser fiel a un amor del pasado así que debe considerarte especial. — Sí tu lo dices…, ahora respecto a la comida en que puedo ayudarte. — Necesito que me ayudes a desplumar y picar aquellos pollos— , dijo señalando una jaula improvisada. — Pero si están vivos. — Sí claro, hay que matarlos para poder comerlos— , a Sophia se le subieron los colores al rostro, si le daba asco hasta el olor del pollo ¿como iba a hacer para matarlos? — No puedo. — Sí puedes, todos pasamos por eso, en un principio yo me sentía fuera de lugar, sentía miedo, frustración y hasta asco, pero la mejor forma de superarlo es enfrentándolo. — Bueno lo intentaré— , dijo más por no parecer una cobarde que porque estuviera convencida. Fue hasta la jaula despacio, sentía que el corazón le latía de prisa y estaba transpirando, con el dorso de la mano se secó el sudor mientras intentaba darse valor con unas respiraciones profundas. “Vamos Sophia tu puedes, unos pollos no podrán contigo” Pero una vez abrió la jaula y uno de los pollos se acercó a ella curioso, perdió el equilibrio cayendo hacia atrás en el lodo y gritando de miedo, — ¡ahhh!, ha intentado atacarme, es un ave del demonio— , y sin más al quedar la pequeña puerta abierta todos los que estaban dentro aprovecharon de escapar. — Pero mujer, ¿Qué has hecho?, ahora deberás perseguirlos y atraparlos de nuevo, que desastre. Hades la observaba a lo lejos y no pudo evitar sonreír, aquella chica debía estarla pasando mal, pasar de princesa a Cenicienta no era nada fácil, así que divertido se acerca con la intención de ayudarla. — Caramba la princesa está en problemas de nuevo pero si me fui hace solo unos minutos. — Sí te vienes a burlar mejor lárgate y ya te dije que no soy ninguna princesa. — No le hable así a su marido, además es nuestro líder y merece respeto…— , intervino la cocinera viéndose interrumpida. — Mi te preocupes Victoria es nuestra manera de bromear,, es solo una careta pues no las llevamos muy bien. Hades le.giño.un ojo con picardía mientras Sophia ponía los ojos en blanco, — Te ayudaré a recapturar a las gallinas cambio de dos cosas. — ¿Qué? — Primero que sonrías, pues me encanta ver tu rostro cuando lo haces, pues iluminas todo el lugar— , Sophia pensó en que aquel definitivamente era un pillo primero le mostró una sonrisa falsa que parecía más cercana a cuando los perros van a morder, sin embargo, poco a poco se fue relajando su sonrisa y se tornó verdadera. — Okey, listo, ¿Cuál es tu segunda petición? — Un beso por supuesto, pues así es como deben terminar nuestras discusiones siempre. — Atrevido, aprovechado. — Vamos nos están viendo y tómalo como el pago anticipado por ayudarte— , susurró con una sonrisa de malicia en los labios, no espero su respuesta sino que tal como si se tratara de una película tomó su rostro entre sus manos y la besó apasionadamente. Victoria aplaudió emocionada, era la primera vez que veía a Hades sonreír y ser espontáneo, mientras Sophia se sentía eufórica, quería detenerlo pero ¿para qué negarlo?, Hades besaba muy bien, tanto que la dejó sin aliento. Luego de separarse él la tomó de la mano para comenzar su labor, corrieron tras los pollos primero de manera individual y luego en equipo, se llenaron de barro, cayeron, jugaron un poco, se empujaron, rieron, ante la mirada divertida de todos. Eventualmente quedaba un solo pollo que había llegado hasta un lago cercano, estaban un poco cansados así que Hades había decidido esforzarse y que Sophia no corriera más, —Tenemos que rodearlo, asustalo y yo lo tomaré. — ¿Y si va hacia el agua? — Es poco probable, no les gusta. — De acuerdo— , pusieron el plan en acción y el pollo en vez de ir hacia Hades corrió hacia Sophia quien cayó en el lago, sin embargo, su compañero actuó rápido y sujetó el animal y logró inmovilizarlo. Cuando Hades vió hacia el lago no encontró a Sophia así que se lanzó de inmediato asustado de que se estuviera ahogando, de pronto vió su pequeño pie nadando a través del agua y la tomó de él. Ella lo pateó pero el se mantuvo firme sacando a la superficie, — Mejor vas a volver loco, pensé lo peor. — Los siento, estoy bien, solo no me pude contener de disfrutar de quitarme la suciedad de la ropa y la piel. En ese momento Hades se le quedó viendo, el cabello húmedo, la ropa se había tornado un poco traslúcida y podía ver sus pechos a la perfección así como sus aureolas rosadas y le pareció increíblemente sensual. La pegó a su cuerpo para poder sentirla y fue Sophia quién ahora se dejó llevar por el momento, lo besó apasionadamente mientras él recorría desde sus hombros hasta sus glúteos con sus manos húmedas. Un suspiro se escapó de los labios de Sophia mientras Hades lo callaba con sus labios, la deseaba era claro, aunque en otros aspectos no coinciden en nada, tenía una química s****l que no podía simplemente ignorar.
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