•Capítulo 08•

1744 Palabras
—¿Donde has estado scooter?— la voz de aquel hombre el cual era mi compañero de dormitorio hizo que levantara la vista a su dirección, ¿por que no podía estar solo?... ¿por que siempre estaban detrás de mí? —Si no estás durmiendo, te desapareces... ¿Que tanto haces?— Brooklyn ese era su nombre, suspiré para prepararme colocando aquella manzana en el plato sin dejar de seguir escuchando sus preocupaciones. —te desapareces y vuelves a esta hora con una cara de perro feliz.— ladeé la cabeza harto, no podía decir nada de aquel acuerdo o a quien veía.     —Salgo a trotar... me estoy preparando para las principales. Además no tengo porque darte explicaciones de mi vida.— respondí serio mirando como el tipo se sentaba en aquella mesa, interrumpiendo mi receso y espacio.       —Eres muy bueno y debes entender que nadie es perfecto, te matas comiendo bien y cuidándote...— reclamó de nuevo, accedí mirando la manzana... preparado tomé mis cubiertos partiéndola en pequeños pedazos. —¿Que carajos haces?— soltó confuso.       —Comiendo.—       —Eres un caso perdido Laco, ¿Por que mierda comes así?— bufó. —Estamos en un instituto y no es un restaurante.— seguí cortando aquella manzana con sutileza, cuidando mi postura ante todo.       —¿Estoy cometiendo un delito?— reté al hombre  el cual sonrió al verme comer de aquella manera.       —Ya, vale, deja de ser un raro de mierda, no entiendo por que las mujeres te miran y no ven tu rareza.— alce los hombros sin importancia, no quería volver a repetir lo mismo que con Foster, aquella mujer había conocido tanto de mí que era difícil de olvidar... además por esa razón no quería involucrarme con mujeres a las cuales podía; hacerles daño y terminar esta vez en prisión.        —Hola, ¿por que comes así?— una tercera voz nos hizo girar encontrándonos con el hombre pelirrojo que ahora sabía su nombre; Jeffly, negué pues sabía que pronto aquella mesa estaría repleta.     —¿Por que no comer así?— contradije a su dirección, una risa de su parte me hizo dejar de practicar pues sería imposible seguir haciéndolo, además no estaba ella... ¿quien me calificaba o explicaba como hacerlo?.       —Buen punto, esta noche habrá una fiesta... a la cual tenemos que ir, será difícil estar sin alcohol, pero debemos disfrutarlo.— accedí, no pasaría nada malo... solo conocería más gente, tenia que desestresarme.       —Yo voy.— murmuré después de pensarlo un poco. —También yo.— insistió el castaño con nombre de un lugar, sería al menos interesante.       —Hola hombre s...— miré a la mujer... su nombre era Thea, conocía todo el lugar y a todas las personas de pie a cabeza, si querías saber algo del lugar tenías que ir con ella... si querías destruir a alguien te juntabas con ella; era fácil. —Hola Laco.—        —Laco irá a la fiesta Thea... estaba pensando en que pueden conocerse más.— siguió Jeffly, la mujer accedió sin entusiasmo o al menos lo escondía bien.        —Claro.— balbucee, podía sentir que la castaña era alguien apasionada al igual que yo, no sería bueno... Ni un solo beso, ya que no se conformaría... lo mejor era no involucrarme.        —Me encantaría.— la miré, está mantenía una sonrisa orgullosa a mi dirección.      —Bien, entonces nos vemos en la entrada a las nueve.— soltó el organizador, negué... hoy vería aquella rubia para practicar por segunda vez.       —Dame la dirección, llegaré.— pedí.        —¿Que harás?— preguntó uno de ellos con valor, alce los hombros para sonreírles cínico.       —Trotar.— metí.        —Bien, debemos aceptar que eres un hombre raro y te enviaré la dirección por mensaje... ¿Thea en verdad esto quieres como novio?— aquello hizo que la mujer se avergonzara bajando la cabeza.       —Bueno, me voy... tengo clase.— informé mientras me levantaba de aquella mesa dejándolos solos, no quería saber más de ellos pues solo quería estar en paz... tranquilo.       —Laco.— giré encontrándome con la mujer de lentes la cual estaba siendo mí compañera en un proyecto, accedí a su dirección deteniéndome frente a los hombre. —He avanzado con el proyecto, ¿Tienes tiempo hoy para terminarlo?— giré mi vista a los sujetos los cuales negaban con la cabeza.       —¿Lilian no tienes otra cosa más que hacer?, ese proyecto se entrega en un mes.— retó Thea, la miré de mala manera haciendo que esta negara. —Lo siento.— se disculpó.       —no tengo tiempo hoy, pero podemos hacerlo mañana... puedes venir al edificio y lo terminamos juntos ¿Que te parece?— pregunté, la rudeza de sus ojos me examinaban por completo.       —Claro... si, podemos reunirnos en tu edificio y terminarlo, será increíble.— verla tan entusiasmada me dio mala espina; solo no esperaba otra admiradora, además de la mujer en la mesa.       —Bien.— solté para seguir con mi camino lejos de los sujetos, al salir de la cafetería dirigí mis pasos a mi pequeño casillero.        —Laco.— cerré los ojos antes de girar, Lilian... ese era su nombre, era una gran persona; muy carismática y buena en ciertos temas.       —¿sí?— insistí.        —No me has dicho a qué hora puedo ir mañana.— accedí al darme cuenta, pues solo había huido de ese lugar. —¿Seis de la tarde?— preguntó de una forma tímida.        —Seis de la tarde.— repetí con una sonrisa.  —Bueno, nos vemos.— solté.       —¿Irás a la fiesta?— llevé mi vista a todo el lugar buscando una excusa o algo que la distrajera, al no conseguirlo accedí apenado.        —si, iré a la fiesta ¿Irás tú?— pregunté esperando que fuera un si de su parte para hacerme sentir menos culpable, por no querer terminar aquel proyecto.        —Si... puede que nos veamos, iré con mis amigas.— contó con un tono más ligero, como toda una niña.       —Bien, nos vemos más tarde.— sin esperar una respuesta de su parte giré para caminar esta vez a mi clase, era un alivio no compartir con ellos aquella clase pues podía concentrarme más.                    [...]                       —Muy bien Señor Scott.— accedí dejando aquel plumón y Pizarrón en paz, al menos tendría más puntos posibles y menos probabilidades de recursar. —Así se debe hacer una operación.— siguió el hombre explicando cada parte de mi trabajo.        Regresé a mi asiento el cual era cómodo y alejado del resto, el sonido de mi móvil captó mi atención de inmediato; Ocho de la noche, en la misma dirección... Espero que hayas practicado lo debido, Nilüfer también lo espera, no llegues tardes.— Paris A.       Sonreí al leer el mensaje repetidas veces, aquella mujer era dura conmigo... Deduje que le había caído mal. Respecto a la práctica, había ensayado poco, aunque esperaba hacerlo mejor frente a ella; Nilüfer Smituz. Era una locura la cual le iba a contar a mis nietos...           […]       —Nilüfer estas son las presentaciones de los modelos, las agencias acaban de mandarlas, mira las fotografías y decide por ti misma para iniciar con el proceso.— accedí alejándome de aquel ordenador en el cual capturaba medidas y clasificaba telas.       —Gracias Paris no sé qué haría sin ti...— me detuve al tomar aquellos curriculum principalmente el de mi hermano. —Nixon Smituz Walker.— leí en voz alta.       —Tu madre lo vino a dejar personalmente, y dijo que sería una buena idea meter a Nixon para así aumentar la audiencia de su reality, el cual estará grabando todo el desfile.— accedí pues mi madre era astuta en cualquier sentido, no lo necesitaba pero tampoco rechazaría a mi hermano.       —Cita a Nixon y Khloe para la siguiente prueba... si mi madre quiere morbo pues eso le generaré.— la mirada de la mujer me hizo sentir culpable. —Lo se, será como retar a mi madre... pero es mi empresa y no de ella, debe entenderlo a estas alturas.— solté dejando aún lado el currículum de mi hermano.       —Bien, les enviaré la bienvenida a ellos por el momento... hay algo que no te va agradar dentro de esas imágenes.— accedí con gestos; eran buenos modelos, de los cuales solo necesitaría diez contando a mi hermano y su pareja.       —¿Que pude ser peor que Corina Harper como modelo?— nombré aquella mujer con la cual había sido vinculado Barron por una infidelidad en el pasado, la había vetado de mi marca al verla feliz por la atención, dando testimonios falsos para subir más su popularidad.       —Corina Harper envió sus fotografías y un regalo que te espera a bajo... ¿La aceptarás?— insistió la mujer con una sonrisa burlona.        —No, gracias a TMZ se que ha estado viendo a Barron así que no, además no es una buena modelo...— expliqué seria buscando sus fotografías en especial. —No lo hago especialmente por Barron, solo no es una buena modelo, se cayó el año pasado en la pasarela de Prada y lloró como una Magdalena siendo nada profesional.— recordé con una risa burlona, no odiaba a la mujer solo no la toleraba.       —Bien, y deja de reírte de ella... Es mala, tonta, infantil pero a tu ex amor le encantan esas cualidades.— aquello había sido un golpe a mi pecho.        —Si, bueno, tienes trabajo que hacer y yo también, adiós.— murmuré dejando en la mesa aquellas fotografías de la mujer castaña, sin pensarlo Paris las recogió llevándoselas.         Era tan estresante aquella planeación pues todo era un lío, luces, escenario, equipo de belleza, Backstage, presentadores, música, platillos, fotógrafos, público, mi madre y su programa... era una locura.       —Bien... terminaré con la recepción.— accedí mirando como dejaba mi oficina; después de ser solo un sueño... NLF SMITUZ era una fortaleza en el centro de la ciudad con un edificio alto y lleno de mandos todos dirigidos por una niña de veintidós años... La cual era yo.        —Lo harás bien Nilü.— susurré mirando a las primeras mujeres, eran bellas, realmente atractivas.  Sin duda aquella selección sería difícil. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR