—¿Quien eres tú?— Brooklyn. Lo miré con una sonrisa, había llegado por fin a casa, solo pedía descansar, mi cuerpo lo exigía. —Ese traje te queda bien, se ve costoso, ¿donde lo conseguiste?— ladeé la cabeza al cerrar aquella puerta detrás de mí, modelé a su dirección, el traje era mi favorito, Nilüfer había hecho un buen trabajo. —El trabajo me lo prestó, debe ser costoso— le aseguré al dejar caerme a su lado en aquel sillón, el hombre foráneo veía un programa de televisión sobre comedia local, no era divertido y eso lo hacía algo entretenido; Morbo puro. —Son a las doce de la noche, debes dormir— arrojé aquellos zapatos brillosos lejos de mi, para desabotonar el saco y así estar más cómodo. —Thea te ha venido a buscar— tenia que mencionarlo, quería olvidarme de ese mal

