CAP 19. Las artes perdidas

1692 Palabras
POV Alexander Las preguntas de Emma me dejaron completamente fuera de base y también me hizo pensar en la clase de reputación que se debe rumorear sobre mí, tanto así que una persona encarcelada escuchó algo de eso. Normalmente no me preocupo por el “qué dirán” pero la imagen que tiene de mí mi compañera me hizo pensar en ello. Sin duda tendré una gran tarea por delante, que es construir su confianza en mí, pero, aunque me tome una vida pienso hacerlo, la gallardía que muestra esta mujer es admirable y parece que ni ella se da cuenta de lo valiosa que es. Habiendo terminado nuestra conversación y aclarado el punto de que no seré un mujeriego, le enseñé el guardarropa, ella se sorprendió solo con ver que tenía un guardarropa del tamaño de una habitación, pero no estuvo tan sorprendida como cuando le mostré que estabamos adaptando y llenando la mitad para ella. –Es demasiado, ¿cuándo se supone que use todo eso? –dice ella completamente perpleja, lo cual me hace mucha gracia. –Siempre habrá un momento para todo, te sorprenderías –le digo entre risas–. Por esta puerta tambien se tiene acceso al baño, imagino que querrás darte un gran baño. Se hace evidente las ganas de un buen baño cuando sus bellos ojos verdes se iluminan ante la mención de uno y en efecto asiente. –Uno muy largo y relajante es precisamente lo que necesito ahora –dice Emma. –Tomate tu tiempo –le digo saliendo del guardarropa–, a no ser que quieras que te acompañe –digo mirándola y su rostro cambia al más tierno rosa. –Creo que por ahora ire sola, gracias –dice colocándose aún más sonrosada. Dejándola tranquila para que tome su baño decido recostarme y averiguar como le fue a Andrew con la tarea que le di, ¿estaría Amelia en casa? –No importa, cualquier castigo no será lo suficiente para que pague por lo que le hizo a mi compañera –dice Rhys y estoy completamente de acuerdo con él. –¿Andrew? –lo llamo por medio de enlace. –Alex –responde –¿Cómo te fue con la tarea? –pregunto. –Uf – se queja–, un caos, ella estaba alli cuando llegamos, tuvimos que irrumpir a la fuerza y se defendió, sus guardaespaldas llegaron al poco tiempo, pero al saber que las ordenes eran tuyas apoyaron deteniéndola, ella estaba hecha una furia arañando todo y a todos. –¿Le informaste sobre el dinero para zapatos y la limpieza? –No se decir cuando fue peor, si cuando rompimos los zapatos o cuando trajimos las cosas de limpieza y le dije que apartir de ahora ella se encargaría de su propia limpieza. Al final solo se tiró al suelo a llorar. Se quejó diciendo que le informaría al rey –dice Andrew, lo que parece un chiste ya que en papeles yo soy el rey. –Esto será solo el comienzo, ya se me ocurrirán nuevas formas divertidas para que pague por su sadismo. Entre otras cosas ¿localizaste a la mujer que estuvo cuidando de Emma? –Si señor, de hecho, esta en turno ahora, solo es que me digas y la llevare contigo. –De acuerdo, en un rato será entonces. –Alex, los alfas han estado preguntando si reanudaras tus visitas, de momento solo les he dicho que se presentó una emergencia en el castillo y que estoy esperando tus órdenes. Si me preguntas, creo que lo mejor es que continues con el viaje ya que cuando tomes el trono estarás aquí clavado y volver a salir por un periodo prolongado seria complejo y muy demorado. –Tienes razón, aunque, tendría que llevar a Emma con nosotros, ni loco la dejaría sola en esta ratonera, pero primero tengo que tantear el terreno con ella. Viejo me siento como un idiota aquí, normalmente las mujeres se lanzan a mi y agradezco a los dioses que ella no es asi, pero me siento como tonto cuando intento avances. –Conociéndote, seguramente estas siendo demasiado sugerente, tienes que aprender como es ella y como podrías acercarte. Tambien ten presente que por lo que sabemos creció entre humanos y ellos tienden a ser un poco mojigatos. Lo otro es que se conocen hace cinco minutos. Paciencia. Corto la comunicación y me quedo mirando al techo, estoy siendo impaciente es cierto, ella creció entre humanos no puedo pretender que acepte tan rápido a un compañero cuando probablemente no conoce las relaciones entre lobos. No se cuánto tiempo pasó, quizás unos 40 minutos, pero una renovada Emma salió de la puerta del guardarropa, llevaba unos jeans que le acariciaban perfectamente las piernas, una camisa abierta de color azul claro con una blusa blanca ligeramente escotada debajo, sencilla pero hermosa. –¿Ya mejor? Te ves radiante –dije. –Muchísimo mejor, gracias por esperarme –dice tímidamente. –Es con gusto, asi pude apreciar lo hermosa que te ves –dije, idiota, no puedes pasar cinco minutos sin acosarla, ella solo me regaló una delicada sonrisa. –Tomare mi turno ahora, no tardare, cuando vuelva te mostrare el castillo –dije levantándome de la cama y dirigiéndome hacia ella. Pase a su lado para ir al baño y su delicioso aroma me embriagó por completo. Contrólate, solo piensa en tiernos gatitos, pero pensar en tiernos gatitos me hizo recordar su dulce rostro, tierna como un gatito. Para mi suerte un par de neuronas lograron conectar correctamente y continue caminando hacia el baño, me salve de que viera el estrago que estaba sucediendo en mi pantalón. Me di una ducha fría y rápida, apenas para calmar “el ímpetu”, me organicé y salí. Me alarme al salir a la habitación y no encontrarla, sin embargo, su delicioso aroma me llevó a encontrarla sentada en la terraza disfrutando del paisaje y del buen clima de hoy. –Hola ¿quieres que salgamos ya o esperamos un poco? –le pregunto. –Por favor salgamos, me urge caminar un poco – lo dice y se levanta velozmente dirigiéndose a la puerta principal de la habitación. –Esta ala es toda nuestra, no deberías ver por aquí a nadie de mi familia –digo una vez estando en el pasillo. Emma sigue fácilmente mi paso a medida que voy enseñándole todo en nuestra ala, una pequeña cocina y comedor privado, un salón, mi biblioteca privada y demás, saliendo del ala se encuentra el lugar que más ocupa mi tiempo, mi oficina. –Tengo entendido que prácticamente tu eres quien mantiene en pie el reino ¿es cierto o tambien fueron rumores? –pregunta ella curiosa. –Es cierto, aunque lo frustrante es que muchas veces lo que tanto nos esforzamos por hacer, mi padre lo desarma con sus tonterías, asi que si, por los pelos tenemos en pie el reino. –¿Eso estuviste haciendo estos últimos días? –me pregunta Emma con la tristeza reflejada en su rostro causando que mi pecho duela y se aprete mi garganta. –Si –digo sosteniendo su mirada –, estaba de viaje visitando las manadas para conocer mejor su estado al detalle, aun que ya que lo preguntas, no completé el viaje regresé mucho antes de tiempo. –¿por qué? –Por ti, supe lo que te estuvieron haciendo y tambien tenia una corazonada, asi que vinimos de regreso tan pronto como pudimos –ella asintió y se giró para continuar el camino. Seguimos el recorrido por el resto del castillo, pude notar claramente su aversión por salón del trono lo cual es comprensible, sin embargo, lo que no entendí del todo fue su emoción al mostrarle el gigantesco gimnasio que tenemos a disposición de los guardias del castillo y todo aquel que deseé unirse. No se me escaparon las miradas lascivas que lanzaron a mi dulce Emma, cosa que hizo que Rhys se erizara. –¡Es MI pareja, no se atrevan a mirarla como un pedazo de carne, los veo babeando! –regañe por medio de un enlace a todos los presentes en el gimnasio e inmediatamente cambiaron sus miradas, los que no habían percibido nuestra presencia se giraron curiosos. –¿Paso algo? –pregunta Emma, probablemente al notar un cambio en la atmosfera. –Nada de qué preocuparse. Continuamos nuestro trayecto llegando a los jardines traseros donde me sorprendió ver a Emma corriendo hacia una ventana y viendo a través de ella, se giró para verme con la más increíble sonrisa que le he visto hasta ahora y claramente como si la vida volviera a su ser, corrió de nuevo a mi lado. –¿Y esa sala de música? –pregunta ella evidentemente con la felicidad a flor de piel. –¿Hay una sala de música? –respondí yo, ¿tenemos una sala de música?–, no recuerdo cuando fue la última vez que escuché música y tampoco recordaba que tuviéramos una sala de música–dije y el terror se reflejó en su rostro. –Yo no se que seria de mi vida sin la música ¿Cómo puedes no escucharla? –No es como si tuviera un espacio en mi oficina para músicos. –¿Qué? ¿en que era vives? Ahora hay todo tipo de dispositivos donde puedes reproducir música –dice ella en completo shock por mi respuesta, a lo que yo solo encojo mis hombros. –Recurrimos al mundo humano por cosas de diversas utilidades, la pintura y la música son como artes perdidas en este reino, ya que no le sacamos una utilidad tangible como a otras cosas. –Déjame decirte que la diversión es útil para manejar el estrés y la música puede tanto divertirte como relajarte, asi que no es inútil. Ciertamente al reino le vendría bien liberar un poco de estrés. –Ahora estas pensando como una reina –le dijo y ella se queda con la boca abierta sopesando mis palabras, y yo le devuelvo una sonrisa a mi bella reina.
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