–Todo lobo autorizado para salir al reino humano tiene un sello mágico, que a su vez le permite atravesar los portales, otra cosa más que tu tonta madre no te enseñó por lo visto –dijo ella entre risas y ahora si ya no aguanto.
–Lily, esta bruja se atreve a insultar a mamá –le digo y ella no logra responderme ya está gruñendo como loca.
Suelto bruscamente mis manos de las suyas, transformo solo mis garras y en un movimiento muy rápido rasguño su lindo vestido justo por su abdomen, me llevo un poco de carne de su abdomen. Si me van a arrestar que sea por esto, maldita sea, mamá se ha esforzado muchísimo para sacarnos a las dos adelante, somos solo ella y yo, no permitiré que una simple aparecida este por ahí insultándola.
Amelia se quedó plantada en el suelo de la impresión, se mueve lentamente observando su cuerpo y su vestido, podrías decir por su expresión que acerté en dañar principalmente su vestido ya que todo su rostro se transfiguró en una horrorosa expresión asesina.
–¡Tu! ¡¿cómo te atreves?! –grita y gruñe fuertemente, alcanzo a percibir movimiento a mi lado derecho y es ese gorila que antes me estaba arrastrando, trata de alcanzarme nuevamente, lo esquivo rápidamente yendo hacia atrás, pero lo que no había alcanzado a ver es que justo cerca se encontraba otro sujeto acercándose por mi izquierda y este tipo no perdió el tiempo para darme un golpe muy rápido y fuerte en la mandíbula, lo que me desestabilizó por un momento, intentó sujetar mi antebrazo izquierdo y velozmente moví mi mano izquierda hacia el lado derecho mi cuerpo, mi codo izquierdo se elevó un poco e impactó con su mano, en un instante utilice mi mano derecha con la palma abierta para impactar su nariz muy fuerte desde abajo, el tipo se fue gimiendo hacia atrás en reacción a mi golpe, sin embargo, todo esto le permitió al primer sujeto acercarse a mi e inmovilizarme sujetando desde atrás mi cuello, enseguida atrapando mis brazos pasando el suyo encima de ellos por mi abdomen.
–Pequeña sabandija dime: ¿dónde están tus padres? –pregunta este remedo de princesa.
–Están muertos –titubeo mintiéndole y creo que ella se da cuenta.
–¿En serio? ¿por qué será que no te creo? –dijo colocando una sonrisa macabra, se puso prácticamente a centímetros de mi cara.
–Mírame –ordenó Amelia, la mire con desafío.
–Te ordeno que me digas dónde está tu madre –ladró su orden viendo directamente a mis ojos, pude ver como estos cambiaron de un marrón a un amarillo brillante y sentí un muy pequeño hormigueo recorrer mi cuerpo.
–Intenta terriblemente en darnos un comando alfa –dice una Lily muy divertida, disfrutando como la orden de Amelia pasó como si nada.
–Están muertos –repetí, pude ver como su cuerpo y su rostro se relajaron, esta vez me creyó.
–Espósenla de una vez, para que no pueda cambiar de nuevo y no me importa cómo lo van a hacer, pero la meterán en el maletero, ni loca la llevaré junto a mí –ordenó a los dos guardaespaldas–. Esta zorra arruinó mi vestido favorito –murmuró mientras se dirigía a una SUV. Los tipos hicieron lo que ella dijo, me colocaron unas esposas metálicas muy gruesas, pesadas y apretadas, al colocarlas sentí que mi vínculo con Lily se adormecía.
–¿Lily estás bien? –digo y al no recibir su respuesta un escalofrío recorre todo mi cuerpo, siento como si colocaran un cubo enorme de hielo en mi pecho que quema.
–¡¿Lily donde estas?! –digo en panico, pero no recibo ninguna respuesta de su parte.
–¡¿Idiotas que me hicieron?! –les gritó a los guardaespaldas, forcejeo y trato estúpidamente de liberarme de ellos tratando de patearlos, pero lo siguiente que sé es que soy golpeada y mientras se me apagaba el mundo veo cómo me meten en un apretado maletero.
Cuando desperté pude sentir dolor en todo mi cuerpo, principalmente en mi espalda y brazos ya que seguía esposada con las manos atrás y los dos guardaespaldas me arrastraban por los brazos. Cuando vi a mi alrededor, mis ojos se abrieron de golpe, como si una mano invisible me estuviera ahorcando se me cerró la garganta, en mi estómago se abría un agujero que me atravesaba, mis pies se congelaron ¡Diosa sálvame por favor! este lugar fue el que vi en mi sueño: es de noche, está muy oscuro ya que hoy hay luna nueva, estoy en medio de un bosque y siento como el suelo rasguña mis piernas, ya que me arrastran hacia un enorme arco de piedra tallado que emite una tenue y lúgubre luz desde su interior, en el interior de este arco se sigue viendo el mismo bosque pero como si fuera visto desde un espejo.
Trato de reaccionar, me retuerzo para liberarme de los guardaespaldas, lo consigo, pero caigo gloriosa y duramente de cara contra el suelo, ya que mis piernas siguen sin responder, gimo por el dolor y esto causa una risa histérica proveniente de Amelia quien estando frente a mi presenció todo el espectáculo.
–Por lo menos sirvo para divertir a Su Alteza –alcance a decir casi sin aliento desde el suelo, ella se acerca a mí y asesta una fuerte patada en uno de mis costados, aun llevaba puesto sus tacones de plataforma y tacón de aguja, me dio una segunda patada y no me permití emitir un solo sonido, luego me dio una tercera patada con tacón incluido, el cual perforó hasta mi piel y se escuchó un chasquido de lo que creo era una costilla, porque después un dolor abrasador se extendía por todo mi costado izquierdo donde ella estuvo golpeando y fue imposible para mi tomar el aliento nuevamente, sentía como si mis pulmones tuvieran fuego en su interior, perdí el conocimiento otra vez.
Me despierto sobresaltada y al tratar de respirar profundamente para enfocarme, duele horrores respirar como si tuviera varios cuchillos clavados entre mis costillas, trato de tomar respiraciones suaves y cortas para recuperarme, pero es muy agotador.
–Lily por favor ¿dónde estás? –ruego llamando a mi loba, ahora puedo sentirla pero muy levemente, percibo destellos de la ira que siente, el miedo y la confusión por estar desconectada de mí.
Levanto la vista para ver a mi alrededor y parece que ya es de día, aún llevo esas dolorosas esposas, esa basura es la causante de que no me pueda conectar con Lily y sospecho que también es la causa de por qué no estoy sanando, no tengo mi fuerza y resistencia tampoco.
Me tienen en el suelo incómodamente atada al centro de un bloque enorme de concreto y recostada sobre este mismo; estoy en lo que creo que es un salón del trono, pues es un salón enorme con un largo pasillo y un trono al final, aunque casi todo está construido en mármol blanco: el suelo, las columnas que hay posicionadas a los costados del salón talladas en espiral, mismas columnas que siguen y rodean el trono, sobre él hay una especie de cúpula tragaluz con una cristalería hermosa, y en el trono, el cual también es de mármol tallado, alcanzo a ver un gordinflón resoplando por la nariz mirándome con ganas de arrancarme la piel con un cortaúñas y a su lado con un rostro muy complacido esta la bruja que me arrastró a este lugar donde quiera que sea.
–¿Terminaste de admirar las vistas, niña? –pregunta el gordinflón quien asumo debe ser el rey.
–Me disculpo Su Majestad, en efecto estaba admirando su hermoso salón –digo suavemente, no queriendo molestarlo más de lo que ya lo parece.
–Tienes buen gusto o mucha labia, ya veremos eso –dijo el rey pensativamente, sin embargo, pude verlo observando fijamente mi cuerpo y relamiéndose los labios–. Mi hija me ha contado todo lo sucedido -empezó el rey–. Me indicó que estabas viviendo ilegalmente en el mundo humano trabajando como músico, yo mismo examine tu cuerpo y no veo rastros del sello mágico en ninguna de tus muñecas, también me indicó que intentaste escapar en dos ocasiones, le faltaste al respeto y la atacaste a propósito ¿Es cierto? –pregunta el rey, pero me hace temblar pensar en que dijo “examine tu cuerpo”.
–Es cierto Su Majestad, vivo en el mundo humano desde bebé… –trato de explicar, pero el rey me interrumpe gritando.
–¡Es decir, que si le faltaste al respeto y la atacaste! –grita el rey a todo pulmón, parece que es peor haber atacado a la bruja de Amelia que haber vivido en el mundo humano.