Esta historia inicia un día viernes, justo al final de las clases, cuando un par de amigas me contaron sobre una fiesta que se realizaría en una casa a unas cuantas cuadras del colegio. Como de costumbre estaba sentada en un pequeño graderío que estaba ubicado a unos cuantos metros de la puerta del colegio, esperando que el conserje abriera las puertas para que pudiéramos volver a nuestros respectivos hogares.
No todos los cursos salían a la misma hora, algunos tenían que asistir a sus respectivos clubes o realizar actividades extracurriculares, por lo que a la hora antes de la salida, casi todas las personas que no realizan ningún tipo de actividad extracurricular se reunían en ese graderío.
También era un momento en el que tenías la oportunidad de conocer a personas con las que normalmente no hablarías debido a que están en cursos diferentes.
Cabe mencionar que mi colegio no era particularmente grande, apenas contaba con tres edificios y solo había tres cursos por cada nivel académico. Es decir, había tres cursos de primer año, tres cursos de segundo y así sucesivamente.
Uno de los edificios estaba dedicado específicamente a las materias prácticas y laboratorios, por lo que realmente solo dos edificios eran aulas, el edificio que estaba destinado para usarse como laboratorios de química, ciencias y física, era llamado la casa vieja.
Frente a ese edificio había dos pequeñas canchas de futbol y básquet respectivamente y junto al edificio una pequeña cancha de voleibol. Ese era mi colegio.
Ciertamente podría haber estado en otro colegio mucho más costoso, pero debido a que mi hermano tuvo problemas en sus otros colegios terminamos asistiendo a un colegio que nadie conoce, porque ningún otro colegio acogería a un chico problema como mie hermano.
Afortunadamente el curso en el que estaba mi hermano era el curso 4B, el curso más infame de todo el colegio. Probablemente te preguntes el motivo por el que digo que algo como eso es afortunado y la respuesta es simple.
Si mi hermano hubiese asistido a cualquier otro curso, probablemente no hubiese cambiado para bien. Quiero decir, la razón por la que mi hermano fue expulsado de su anterior colegio era porque tenía problemas para controlar su ira. Sumado a eso, tenía bastante dinero para desperdiciar y un físico capaz de intimidar a la mayoría de chicos de su edad, por lo que siempre terminaba inflando su ego al ver que los otros estudiantes le temían y respetaban.
Ese siempre fue el caso hasta que llego al curso 4B, donde por mucho dinero que tuviera o muy fuerte que fuera, era tratado como una mosca, ya que había tipos mucho peores que mi hermano. El curso 4B era famoso no solo por tener a los chicos más fuertes del colegio, sino también los más atractivos e inteligentes.
Por ese motivo el desmesurado ego de mi hermano se desinfló bastante cuando llegó a ese lugar y poco tiempo después de entrar al colegio su actitud cambio mucho, pero no en mal sentido. Ahora me escucha y habla conmigo. La mejor parte es que ya no presume de sus peleas o desperdicia el dinero como lo hacía antes.
Fue por eso que empecé a interesarme en las personas que ocupaban el curso 4B y usando a mi hermano como excusa fui a visitar ese rumorado salón de clase.
Cuando me asomé a la ventana para ver cómo era el lugar y llamar a mi hermano con la excusa de que necesitaba algo de dinero, finalmente fui capaz de ver el lugar y saciar mi curiosidad.
Debo decir que todos los rumores que escuche sobre el curso 4B se quedaban cortos, había muchos chicos guapos, todos parecían poner atención a clases y bromeaban entre ellos y con el profesor ocasionalmente y para mejorar las cosas había solo dos chicas.
Vamos, cuando vi el lugar por primera vez, no se parecía en nada a lo que decían los rumores. De hecho, era el paraíso para una chica.
Quiero decir, solo imagínenlo. Estar rodeada de todos esos chicos lindos prestándome atención y al haber solo dos chicas siempre seriamos el centro de atención de todos esos chicos lindos, sería una sensación similar a ir a un bufet donde puedes comer todo lo que quieras… ¡GRATIS!
¡Uhum! Me tranquilizo. Bueno, dejemos eso de lado por el momento y centrémonos en lo que nos ocupa, la fiesta de la que me hablaban mis amigas.
—“Así es Mary, dicen que los chicos del 4B asistirán a la fiesta.”
Mary es una de mis amigas más cercanas y actualmente está conversando con una de las chicas de otro curso. Por cierto, Mary y yo estamos en el curso 2A.
—“Vaya, en esa fiesta seguramente habrá una pelea o algún tipo de escándalo.” Dijo Mary de manera reflexiva.
—“¡Jajaja! De eso no hay duda, son un grupo muy escandaloso.” Respondió Jhoana, una amiga del curso 2C.
—“Ah, pero solo pensar que Marlon irá a la fiesta ya me convence, ¿saben?”
—“¿Marlon? ¿No es un chico muy normal? Quiero decir, el 4B hay mejores opciones, ¿no piensas igual Amelia?” Jhoana me tomó desprevenida mientras escuchaba su conversación casual.
—“¿Eh? Pues… aunque me preguntes eso no sabría responderte.”
—“¿Por qué? Tu hermano asiste a ese curso, ¿no?” Esta vez fue Mary quien aplicó presión. “Ahora que lo pienso… tu hermano tampoco está nada mal.”
—“Vamos, no digas cosas espeluznantes Mary” Dije con una profunda incomodidad y molestia.
Si lo piensas es algo normal ¿No? El solo pensar que mis amigas veían a mi hermano de esa forma era incomodo, por no mencionar que también era extraño.
—“Jajaja, lo siento.” Ella empezó a sonreír para disimular un poco, pero puedo notar en sus ojos que hablaba completamente en serio. “Entonces… ¿Cuál de los chicos del 4B te interesa? ¿O el chico que te interesa está en otro curso?”
—“Pues ese chico, Julio Cesar me llama un poco la atención.” Respondí con algo de vacilación. Para ser sincera, no es que me interesara para una relación o algo así, pero sí que es verdad me atraía físicamente.
—“¡¿Qué?!”
—“¡¿Qué?!” Ambas parecían algo aturdidas por mi respuesta.
—“¿Por qué reaccionan de esa forma?”
—“Pues, Julio es… tu sabes, uno de los tres intocables…” Mary fue la primera en responder.
—“Ella tiene razón, incluso si logras que te haga caso, tendrás problemas con muchas chicas, ¿sabes?”
—“¿Eh? ¿No están siendo algo exageradas?”
—“Para nada.” Respondió Jhoana. “Hace dos meses, se le declaró una chica y él la rechazó por supuesto, el problema es que poco después esa chica tuvo problemas con algunas chicas de otro curso y terminó siendo un gran escándalo.”
—“E-es así…” No sabía cómo responder para ser honesta. De hecho, daba algo de miedo pensar en ello. “¿De todas formas qué es eso de los tres intocables?”
—“Bueno, en el 4B hay tres chicos con los que las chicas casi no hablan, aunque son muy populares.” Mary parece anormalmente emocionada al contar la historia.
—“¿Y quiénes son esos chicos?”
—“Bueno, el primero es Julio, él es quien te interesa a ti y los otros son Demian y Diego.”
—“Uhm…” En ese momento pensé que sus nombres no estaban mal, pero nada más allá de eso. “¿Qué los hace tan populares?”
—“Bueno, Diego es muy inteligente y se dice que quiere aplicar a la carrera de medicina, Demian es considerado el mejor deportista del colegio y su apariencia no está nada mal y por ultimo Julio, quien es bueno en prácticamente cualquier cosa, pero se destaca por su talento musical.” Mary realmente estaba muy encendida hablando sobre el tema.
—“Suenan como una banda famosa o algo así, ¿sabes?”
—“Oh, ahora que lo mencionas, ¿no sería realmente genial que formaran una banda?”
—“Lo dije en broma Jhoa…”
Fue en ese momento en el que manteníamos una conversación casual y agradable que uno de esos tres tipos se nos acercó.
—“Oye, tu eres la hermana de Leo, ¿no?”
El chico que me habló es muy alto, probablemente mide 185 centímetros, su cabello es lacio y de color n***o, sus ojos de un tono miel muy bonito, es delgado y tiene barias pulseras decorando sus muñecas.
—“Sí, ¿por qué lo preguntas?”
—“Pues, me gustaría pedirte que le entregues esto por favor.” El me extendió un libro de texto. “Lo olvido en clase.”
—“Vaya, es tan descuidado como siempre.” Me quejé cuando tomé el libro. “Muchas gracias, yo se lo entregaré.” Dije cordialmente.
—“Ahora que lo pienso…” el chico se acercó a mí con tal naturalidad que era evidente que estaba acostumbrado a tratar con chicas. “¿Iras a la fiesta de esta noche?”
—“Aun no lo he decidido.” Respondí con una vil mentira. Obviamente asistiría, prácticamente estaba escrito en piedra.
—“Bueno, avísame si asistes, ¿de acuerdo?” Dijo mientras intenta abrazarme disimuladamente. “Estaríamos encantados de tenerte en nuestro grupo.”
—“Ehmm… lo pensaré.” Dije con incomodidad.
—“¡Oye Demian! Deja de hacer el idiota, sabes que Leo es muy protector con su hermana y si te ve habrá problemas.” Un chico no muy llamativo fue quien llamo al chico junto a mí.
—“No seas aguafiestas, Mario.” De alguna manera sentía que la jerarquía estaba clara, ya que la respuesta del Demian hizo que el otro chico se incomodara un poco.
—“Julio dile algo.” Al verse superado, el chico rápidamente buscó un aliado. Espera ¿Julio?
—“Mueve tu trasero Demian, aun debemos entregar el trabajo de física.”
Julio era un chico de 190 centímetros, era un poco más alto que Demian y bastante más fornido. Quiero decir, no llega a ser musculoso, pero es evidente que tiene un cuerpo bien entrenado, además tiene unos ojos de un color que no había visto antes, sus ojos son de un bonito color celeste muy opaco, es un tono muy cercano al plomo y su cabello es de color castaño claro.
Y nuevamente la jerarquía entre ellos estaba bastante clara, probablemente lo veo de esa forma debido a que mi hermano mencionaba mucho ese tema en el pasado. Bueno, dejando eso de lado, la jerarquía era el chico cuyo nombre no recuerdo en lo más bajo, luego Demian y en lo más alto Julio.
Ahora que lo pienso ¿Cuál era la posición que ocupaba mi hermano? Bueno, supongo que lo recordaré a medida que avance la narración… Bueno, tampoco pasa nada si lo olvido.
Ese fue mi punto inicial, luego de eso mis amigas empezaron a armar un gran escándalo y empezaron a hacerme todo tipo de pregunta.