Un ruido proveniente del pasillo, nos alertó. Rápidamente me salí de su v****a, casi sin haber terminado, me subí apresuradamente el pantalón, y la ayudé a bajarse, haciendo lo propio la joven con su pantalón malla. No le dio tiempo ni a limpiarse, por lo que parte de mi semen emergió y se mostraba alrededor de sus labios vaginales. Nos percatamos que era mi esposa. Aunque aún no debía levantarse, lo había hecho, y se hallaba en el pasillo. ¿Néstor. que ocurre? Escuche que preguntó. Le dije a Vanesa que se metiera rápidamente en la despensa, y salí fuera, preguntándole a mi esposa: ¿Qué te ocurre? Pero…¿porque te has levantado?. ¡estas loca!. ¿Acaso no recuerdas lo que te dijo el médico? -Hay Néstor. Me pareció escuchar gemidos por parte de Vanesa. ¿Dónde se encuentra ella? Me preguntó,

