No me contuve más. Casi sin darme cuenta, me vi soltando mis primeras lechadas dentro del coño de la mujer de mi hermano. Fue algo delicioso. Notaba como me venía dentro de su v****a, una y otra vez. Cuando por fin acabé me quedé recostado sobre el cuerpo sobre el de la mujer, como montándola. Sorprendentemente mi venida había sido la más copiosa que recordaba. Cuando me salí de ella, me agité igualmente al ver que resumía una hilera de semen por su raja. Charlot se giró, me miró a la cara, diciéndome: joder vas a ser tan semental como tu padre. ¡Cabronazo me has llenado mucho! En ese momento, papa tomó a la nuera, y la aventó sobre la cama boca arriba. Le abrió las piernas, y dirigiendo su enorme falo a su v****a, la clavó totalmente de dos estocadas, sin dejarla siquiera respirar. La m

