POV ALEXANDER
La desesperación se está apoderando de mí, no encuentro a mi familia por ninguna parte, Tifany esta con Dylan, pero mi esposa y mis hijos no, llamo a mis padres y no saben nada, los guardaespaldas no contestan, es como si se los hubiera tragado la tierra.
Mi única esperanza es que Tifany y Dylan sepan algo de ellos, así que los llamo, pero en ese momento veo que entran a la casa.
- ¿Ustedes saben dónde está Juliana y los niños? No están en ninguna parte y no me contestan las llamadas -indago angustiado.
-ALEXANDER, no te mortifiques, mi hermana me llamo hace unos minutos, me pidió que hablara contigo, ellos están bien, solo quieren darte el espacio que necesitas para que encuentres a tu hija, Juli se siente culpable de que no estés con ella, y está muy dolida por que los dejaste plantados dentro de un auto por más de una hora, los niños tenían mucha ilusión de ir a ese parque y tú les dañaste eso, ella está bien, solo se fue para la antigua casa, pero me pidió que te dijera que no la busques, que primero soluciones tus problemas, esas fueron sus palabras.
-No, yo tengo que verla, explicarle, ella no se puede ir, es peligroso. Yo…
-Nada ALEXANDER, déjala sola, ella lo necesita, yo soy mujer y si Dylan me hiciera lo que tú, lo mandaría a la mierda, no lo perdonaría, déjala, ella lo necesita, yo solo vine por algunas cosas, porque mi hermana me necesita en este momento, ella sufre, entiende que sufre por las consecuencias de tu traición -expone Tifany enojada y sube para buscar sus cosas.
-Amigo, Tifany tiene razón, Juli está muy dolida, deja que le pase, en unos días estará aquí contigo como si nada hubiera pasado, o espera a que ella te llame, yo me quedare contigo amigo, Mirian se fue a pasar el fin de semana con su novio, así que no te dejare solo -señala.
Veo que Tifany baja con una maleta.
-hazme un favor, dile que conteste mi llamada, que me permita hablar con ella por teléfono, porque si no lo hace iré sin importar nada.
-Está bien, le daré tu mensaje, pero no enloquezcas, te quiero, cuídate -expresa y deja un beso en mi mejilla.
Dylan la lleva a casa, mientras la soledad me consume de apoco, todos tienen razón, la forma en que reaccione no fue la correcta, y lidiar con una traición no debe de ser fácil para ella, no puedo ser tan egoísta y someterla a esto.
Pasan las horas y estoy esperando su llamada, pero nada, decido irme a buscarla, y suena el teléfono, es un mensaje de texto, lo abro.
Por favor, dame espacio, dame tiempo, entiende que me duele, me duele Alexander Blanco, y lo que más me dolió es que te olvidaras de nosotros, que lastimaras a mis hijos, sabes que desde semanas atrás estuvieron muy ilusionados, no te juzgo por tu niña, solo tengo que aprender a vivir con esto, en unas semanas estaré en casa, por ahora no quiero verte…
Sus palabras sé que están llenas de dolor, pero hare lo que me pide para que este mejor, por ahora me dedicare a encontrar a mi hija, porque no la voy a dejar en manos de una loca como Selena.
Una semana después…
Los días pasan y mi esposa no aparece, no me llama, no he visto mis hijos, ya estoy pensando que no volverá, que me dejo, que renuncio a nuestro amor, quiero buscarla, pero me da miedo lo que pueda decirme, que me confirme lo que he estado imaginando. El detective que contrate para buscar a mi hija no me ha dado resultados, por más que lo intento no encuentro nada.
Voy a mi trabajo cumplo con mis labores, Dylan me dice que todo está bien, que los niños y mi esposa están bien, pero que Juliana mantiene un poco triste, me duele mucho ser yo el causante de ese sentimiento, yo le jure que la haría feliz.
Llego a casa y la soledad que se siente es horrible, tengo ganas de mudarme por unos días con mis padres, para no sentir tanto el vacío, escribo un mensaje a Juli, pidiendo que me deje ver los niños, que los extraño mucho, ella acede y me voy directo a mi auto para ir a verlos.
Llego a la casa y Tifany me espera con los niños en el Jardín, Juliana está en su habitación, sé que es para no verme, mis hijos en cuanto me ven me abrazan y besan, juego con ellos un rato, se hace de noche y Tifany los lleva a Cenar, los niños me piden que cene con ellos y lo hago, luego les doy un baño y los llevo a su cama, Tifany salió con Dylan, esos dos ya no se separan ni un momento, dejo a mis niños en sus camas y salgo de la habitación, y Juliana se disponía a entrar, nuestras miradas se cruzan y quedo perdido en sus ojos, unos ojos tristes, que siento que me miran con dolor. Un dolor del cual el único responsable soy yo.
-Amor…yo… -trato de hablar, pero no me salen las palabras, ella se lanza en mis brazos y se aferra a mí con fuerza, puedo escuchar sus sollozos, sé que está llorando, trato de levantar su rostro, pero no me lo permite, solo me abraza más fuerte, le correspondo con la misma fuerza, no puedo evitar derramar lágrimas de impotencia, por causarle tanto sufrimiento.
-Nena, yo…
-No digas nada, solo abrázame, te necesito -expresa.
-Me haces mucha falta, me siento perdido sin ti -indico.
-Yo también te extraño, pero aún no he podido con esto, aun no sana está herida, cada vez que intenta sanar, llega algo y la abre, hace que sangre nuevamente -señala, terminando con el abrazo y mirándome con sus ojos llenos de lágrimas.
-Déjame ayudarte a sanar, sabes que eres mi mundo, no puedo, ni quiero seguir nada si ti, mis hijos y tu son lo más valioso para mí, amor, lo siento, no fue mi intensión, solo que con todo lo ocurrido no pensé en nada mas en ese instante, si pudiera devolver el tiempo yo...