Mi nuevo empleo

447 Palabras
   Katherin se marcha y me quedo en mi escritorio observando todo es una oficina algo amplia está mi escritorio, un mueble de cuero n***o  con una mesita, tras mi escritorio un ventanal de vidrio desde el techo hasta el suelo, a la derecha dos puertas una es el baño y la otra es un cuarto de archivos me quedo sorprendida por el cuarto de archivo porque tiene muchos archiveros con muchas gavetas con números en una esquina parecen fechas, 1999-2000-2001 pero caminando más adentro veo unos que tienen 1700-1701-1702.  Enseguida pienso -no, no pueden ser fechas-      Luego escucho un ruido, salgo inmediatamente del cuarto de archivos y solo veo la puerta de la oficina del Sr. Duncan cerrar, —ooh — llegó el Sr. Duncan y no me pude presentar -será que le tocó la puerta para decirle que soy su nueva secretaria-      Cuando camino hacia la puerta y levanto la mano para tocar, suena mi interno corro a mi escritorio y contesto, escucho una vos algo ronca y muy varonil y sexi — Srta. Smit en el escritorio le dejé los pendientes por favor ocúpese de eso y no me moleste a menos que sea algo muyyy importante gracias, cuelga sin darme tiempo de decir nada y me quedo mirando la bocina como esperando que me hable.     Sacudo la cabeza y tranco, y sin poder creerlo tomo los documentos que están frente a mi, en mi escritorio y comienzo a trabajar      Paso la mañana escribiendo en mi computadora, archivando, cuando miro mi reloj ya es hora de almuerzo  Enseguida suena mi interno y es Katherin —Leila te espero abajo para ir a almorzar juntas  —Si enseguida bajo.     Tranco voy al baño me retoco me arreglo y al salir del baño me viene un pensamiento será que le aviso al sr. Duncan, meneo la cabeza desechó la idea —mejor no, él dijo que no lo molestara.     Al salir del elevador está mi amiga esperando en la puerta, sentí una alegría como nunca tanto silencio ya me estaba asfixiando, camino al restaurante le cuento a Katherin como fue la mañana y lo escurridizo que fue el jefe ella se ríe. —Leila acostumbrate a eso tengo entendido que al Sr. Duncan no le gusta hablar ni interactuar con las personas yo muy poco he hablado con él creo que solo lo de tu contrato y fue por teléfono. Se queda pensativa como tratando de recordar algo. —no entiendo ¿cómo un hombre así es millonario? y ¿dirige una compañera multimillonaria? ¿Cómo hace para hacer negocios? — Creeme Leila nadie lo sabe, y se encoge de hombros con un gesto de no saber.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR