—Gustavo lo llamó para conversar unos temas. Otra vez. —Pobre de él —rodé los ojos, Gustavo nunca nos dejaba en paz. En especial a Joe, como tenía novia, cada día eran sermones y sermones, lo que buscaba él era que terminasen, le daba miedo que su relación oculta saliera a la luz. Eso si que sería un grave problema. Pero no podía obligarlo a que terminasen, es decir, sí a que no los vea la prensa, pero con su vida privada no se podía meter. —¿Por qué lo elegimos de manager? —Nadie lo eligió, la disquera lo asignó… —¿Y cómo haríamos para deshacernos de él? —Es complicado Mike… solo hay que esperar a que se termine el contrato… —¿Qué? ¿No piensas renovar? —¿Te gusta vivir limitado? —Pues por el momento no me quejo, tal vez en unos cinco años ya sea problema… ¿Tú quieres dejar la ban

