—Noah —añadió un señor con terno que acababa de entrar a la salita.
—¿Noah? —dijimos Mire y yo al mismo tiempo.
—Hola chicas, soy el manager de Vibing —nos extendió la mano.
—No estoy entendiendo nada —repliqué.
—Les haré un resumen. Pero antes quiero aclararles que esto saldrá en la película, no hay inconveniente en ello ¿verdad?
—¡¿Me está diciendo que saldremos en el documental de Vibing!? —chilló Mire —Necesito un vaso con agua.
—Michael, un vaso con agua por favor y diles a los camarógrafos que vengan a grabar material —le indicó el manager al vip.
—Bueno resulta que Michael comentó por interno lo que estaba pasando, preguntó si tal sorteo existía, dijimos que nosotros no teníamos nada que ver con eso, rechazamos la solicitud de entradas que hizo pues vio a una de ustedes llorando, incluso nos mandó una foto —rio el señor —pero Noah le quitó la radio a uno de nuestros encargados, dijo que te conocía y que quería que entren y bueno. Esta es la magia de los conciertos y hoy les tocó a ustedes. Al comienzo me negué claramente, pero me pareció buen material para la película ¿no creen?