Los días pasan en tensa calma. Teresa se instaló permanente en el apartamento. Paso cada día para atender sus necesidades, charlamos y la acompaño. Deseo programar una cita para acompañarla en el control del embarazo. Sin embargo me responde que ya fué por este mes. - Bueno, será para la próxima cita. - Oh sí, será lindo que nos lleves.. Mira estás son las vitaminas que nos recetó el doctor. Ah y todo marcha bien. Gracias a Dios. - Me alegro que tú y el bebé gocen de buena salud. - Siii, yo te puedo demostrar lo feliz y saludable que estoy. - comenta seductora. Su actitud sensual me es desagradable. No puedo evitar rechazarle. - Nos desprecias. - me reclama molesta.- vienes cada día, cenamos o conversamos pero.. pero.. no nos das amor. - Eres la madre de mi hijo.. cuido de ustedes.

