Todavía interna en la clínica recibo visitas de amigos y familiares. No pueden faltar Débora, preocupada por mi salud y mi socia y amiga Samantha, ambas coincidieron el día de visitas. Me reprocharon que no les avise por todo lo que estaba pasando y lamentaron no poder apoyarme en mi situación. - Pero estamos aquí.. y te guste o no vamos a cuidar de tí. Recalcó Débora - y si dices de caerle a la perra esa.. yo misma soy.. esa desgraciada mujer. De momento evito decirles a mis amigas sobre el embarazo, pero pienso reunirlas para darle la buena nueva. - Gracias mis amores, se que cuento con ustedes. Pero estaba muy aturdida y me sumí en mi tristeza. Pensé en ustedes pero al mismo tiempo no quería ver a nadie... Sin embargo, hoy entiendo muy bien, que parte de mi salud es estar con usted

