Regreso al batallón de infantería para continuar con las labores que me llevaron acá. No logro concentrarme, mi cabeza da vueltas y vueltas sobre lo poco que puedo recordar. Algunos comentarios de los compañeros que estaban en el pub, no se hacen esperar: -Mi alférez, usted sí que estaba alegre ayer. - Ya lo creo, con esas hembras. Fue la envidia de todos .. Nosotros pasando tanta sequía y usted con ese mujerón. Me retiré del grupo y salgo a buscar a un soldado que también estaba en el pub. Es un muchacho de tropa al que conozco por su carácter, y proceder correcto. Al fin lo consigo ocupado en la faena del día. Al verme me saluda con el respeto de rigor. Mi alférez, saludo -Saludos, soldado Ramos. Descanse. contésteme unas preguntas. -Mande mi Alférez -Usted me vió ayer antes

