Narrador
En la mansión se quedaron los dos hombres con la boca abierta. El abogado sostenía su taza de café sin dar siquiera un trago.
—¡Vaya, vaya! El c*****o ya salió y se convirtió en una hermosa mariposa.
Daniel reía de manera irónica, y pasaba su mano por su barbilla.
—¡Mariposa! será Osa, que estaba hibernando y ya salió, es una fiera salvaje, es más vámonos que ya se hace tarde.
—No puedes negar que en persona es mucho más bombón, muy hermosa, te sacaste la lotería hermano—dando palmaditas en su hombro.
Los caballeros salieron riendo y abordaron el auto había mucho trabajo por hacer, pero Daniel iba perdido en sus pensamientos.
—No puedo creer que la mujer de anoche se haya convertido en ese mujeron, uf, de verdad que es hermosa, su piel Blanca de porcelana , sus cabellos en onda muy sensuales, su maquillaje muy sobrio nada extravagante, labios carnosos, sus ojos de verdad me encantan son grandes oscuros no se si negros pero muy expresivos, sus cejas gruesas, pobladas y oscuras y pestañas largas naturales, a mi gusto hermosa de verdad.
¡ah! no seas pendejo y no pienses en esa mujer que muy bien debe ser de esas que usa sus encantos para lograr sus caprichos, pero conmigo no le servirán, puede ser hermosa pero con ese temperamento de los mil demonios mejor paso.
—Ya deja de pensar en ella, que por lo visto ni te pela, además creo que me estaba mirando a mi, tal vez le gusten los morenos— Alirio interrumpió los pensamientos de Daniel, él se exaltó un poco y respondió.
— ¡Te la regalo!—dijo Daniel muy serio.
—¡ Uy! siento un aire tenso, esa mujer te ha tocado hermano— riendo— te gusta, hay algo que veo en ti y en ella que no me termina de cuadrar, pero para bien claro está— exclamó Alirio quien no le quitaba la mirada a Daniel.
— Te aseguro que no habrá más, que solo un contrato, un negocio, nada más—Daniel repetía esto, pero muy en el fondo sabía que era vulnerable a Lía algo de ella le atraía y mucho, esa sensación que sintió al verla por primera vez no la podía olvidar.
Al momento en que Lía bajó del auto frente a la comisaría policial algún periodista lo notó y regó la noticia de que ella ya había salido al público nuevamente, después de tres meses, dando su ubicación, en cuestiones de minutos una multitud de periodistas estaban allí, a la espera de ella para preguntarle sobre el caso, ya que se habían filtrado informaciones sobre la muerte de su hermana mayor.
¿¡Buenos días en que puedo ayudarle!? pregunta un oficial en la recepción de la comisaría.
— Buenos días quisiera entrevistarme con el detective a cargo del caso Eva Thiago, por favor, yo soy Lía Thiago.
— Por supuesto señora pase adelante y tome asiento, el detective ya vendrá.
Ella estaba con Yuli se sentaron a esperar al detective, no pasó ni un minuto cuando la figura de una persona conocida se detiene frente a las chicas, sus ojos se abren muy grande, estaba impresionada e intentó abrazarlo pero con una sola seña entendió perfectamente que no debía, ahí no.
Era mi gran amigo, Eduardo estudiamos juntos fue mi primer novio y bueno me aventure con él para estudiar ciencias policiales, por que yo quería ser policía pero de las buenas, las que no se dejan corromper, las que son incorruptibles, pero el abuelo se enteró y solo estuve un día en el curso de preparación, me fue a sacar y pase vergüenza delante de todos. Eduardo nos muestra la oficina y pasamos ante todos siempre nos trató con mucho profesionalismo y como si no nos conociéramos, ya en la oficina fue diferente.
— Bien Lía espero estés bien solo puedo atenderte un minuto, el caso está en proceso, hay muchas cosas que no nos cuadran, escucha bien nadie debe enterarse de que nos conocemos porque si no me sacan del caso ¿me entiendes?.
—Por supuesto, yo ni te conozco—dije en modo de juego.
—Ja, ja, ja, Lía por la tarde pasaré por la empresa con la excusa de entrevistarte, pero exclusivamente será para ponerte al día, tenemos mucho de qué hablar.
—¡Perfecto no se diga más!, nos vemos en la empresa!, así adelanto trabajo.
Cuando nos disponemos a salir una horda de periodistas estaban en las afueras, que fastidio esto, le preguntaba a Eduardo que debo decir por qué definitivamente esa gente quería saber sobre la muerte de mi hermana.
—Señora Thiago no se preocupe saldré con ustedes y yo hablaré— dijo Eduardo.
Salieron de la comandancia y enseguida el detective se puso al frente respondiendo todas las preguntas de manera muy cortante pero sirvió para que la prensa se calmara un poco y la empresaria pudiera salir de allí
Narrador.
Al llegar a la empresa todos estaban expectantes de volver a ver a la jefa, pero ella estaba regia, seria como siempre, pero muy sociable, saludó a todos y subió a su oficina, al entrar había lotes exagerados de carpetas con documentos, balances, estadísticas todo era una locura, Yuli le informa que tiene una llamada en altavoz, del intermediario y socio de Daniel, Joaquín.
— ¡Pero qué quiere si me acaba de ver en la mansión por Dios!— ella se había confundido y creía que Alirio era el intermediario.
— Buen día Lía , soy Joaquín, disculpa no te he visto en mucho tiempo, solo quería avisarte que los representantes de las empresas deportivas del extranjero van para allá quieren una respuesta inmediata.
— Escucha Joaquín estoy llegando ni siquiera he revisado la propuesta, deben darme más tiempo—No había terminado la llamada cuando entran unos hombres en trajes.
— Señora Thiago o Blanchard, como sea, llevamos dos meses esperando su respuesta y la verdad si no la recibimos hoy no los tomaremos en cuenta para esta negociación ni para negociaciones futuras mi jefe está esperando respuesta, la verdad que a ustedes les conviene mucho, sabemos por lo que está pasando tu empresa—El hombre imponente de voz fina y mirada fría, se acercó al escritorio y se sentó de lo más cómodo, punto a su favor para que se ganará un insulto de la empresaria.
— Para empezar ¡soy la señora Blanchard!, y no permito que entren a mi oficina personas groseras y prepotentes, así que agradezco que se retire—ella sigue revisando mis carpetas y el hombre se queda pálido por la respuesta, Yaili estaba tan pálida como él y en el teléfono seguía Joaquín en línea escuchando todo, pero no dijo nada, seguramente también estaba pálido.
—¡Disculpe!—Dijo el hombre en forma irónica, pero Lía lo tomó como una disculpa ofrecida para ella y le respondió.
— Si está bien lo disculpo, pero no deja de ser grosero y para nada de mi agrado— Le dijo y el hombre estaba que se desmayaba de la ira.
— Señora Blanchard, me parece que usted está equivocada y no sabe con quién está haciendo negocios, le sugiero...
lo interrumpe, porque de verdad no quiere seguir escuchando lo que viene.
—Yo le recomiendo a usted que para dirigirse a mí sea más educado, no entiendo como una empresa tan reconocida como lo es "Extremo" tenga un representante tan grosero y maleducado como usted, les exijo me envíen nuevamente la propuesta y esperen a que yo haga el estudio correspondiente el tiempo que me tome hacerlo, yo no trabajo bajo presión, si no lo he revisado es por situaciones personales bastantes dolorosas que no pienso explicar a usted, entendió señor.
Tan temprano y este hombre había molestado a la fierecita de Lía Thiago.
—Creen que porque representan a una empresa grande pueden exigir y ser groseros, pues no señor conmigo se equivocaron—concluyó Lía.