Capítulo 17

1139 Palabras
ROMINA Marco se acerca y me abraza, no le importa que estaba en los brazos de Morata. Cuando estuvimos en el campo, desarrolle un idioma que solo nosotros, con Luca, entendemos, son sonidos y algunas vocales, empiezo a hablarle en nuestro idioma. - ¿Por qué estás acá? - tomo su rostro, para asegurarme de que es real. - Me fui Rom, me salí de la organización hace cuatro años, te busqué por mucho tiempo, pero no pude encontrarte, eres la mejor, escondiéndote - me dice mientras sus lágrimas no paran, y sonríe, Marco siempre ha sido el más sensible de los tres. - El sacerdote dijo que no podíamos estar juntos, no pude despedirme - me abraza muy fuerte. - ¿Qué haces acá? - me pregunta. - Tengo un objetivo - me mira y después miro a Morata - Es mi objetivo. - No es malo, lo investigué, está limpio - me dice - ¿por qué la iglesia lo quiere? - las imágenes llegan a mí como un rompecabezas. - Ahora entiendo todo, es por ti Marco, ¡te han encontrado! - le digo - mi objetivo no es Morata, eres tú - le digo y bajo mi cabeza. - Sabes que confío en ti, jamás me harías daño - Marco acerca sus labios a mi boca, me sorprendo demasiado, este beso no se siente bien, lo beso más por comprobar que no me gusto, no como el de Apolo. Me separo, de él, cuando Morata habla, y miro a Marco para preguntarle por Luca. - Él murió, Rom. Una emboscada, lo busqué por cielo y tierra, todo apunta que es verdad - mi corazón se estruja y me niego a creerlo, Luca es tan bueno como yo, jamás se dejaría matar, quizás estuvo herido, pero muerto, no lo creo. Apolo le pregunta algo a Marco y le pide un momento. - No te creo, Marco, él no puede estar muerto, ¿enviaste las señales? - Envíe las señales por radio durante un año, nunca fueron respondidas - se sienta frente a mí - está muerto, si no fuera así, estuviéramos juntos - me dice. - ¡Voy a buscarlo! - me levanto de la silla - y lo voy a encontrar. - Espera - me dice Marco- me salí de la organización por qué me mandaron a matar, lo descubrí antes de que ejecutaran el plan, estuve en las peleas callejeras por un año hasta que encontré a Morata, ha sido mi amigo por todo este tiempo, el tipo está limpio, no trafica mujeres, ni niños, y si tu objetivo soy yo, ¿qué vas a hacer con el sacerdote? Vuelvo a sentarme, tengo que pensar las cosas muy bien, antes de hacer cualquier cosa. Miro a Morata y después a Marco. - Entiendo, vas a idear un plan, pero tienes que incluirme - me dice Marco en nuestro lenguaje. Marco se levanta y se va... siempre ha sido, de esa manera, el lenguaje que no decimos, pero que entendemos perfectamente. Me quedo en silencio, pensando en lo que voy a hacer. Si le llevo a Morata al sacerdote, va a saber que estoy haciendo una emboscada, él me envió por Marco, sabía que él me estaba buscando y a diferencia de él... me envió a la boca del lobo. De alguna manera está probando mi lealtad, quiere saber si soy leal a él... pero, el mando a matar a mis amigos, mis hermanos... la pregunta es, ¿por qué? ¿Qué saben ellos que no le conviene a la organización? Morata me saca de mis pensamientos, y me invita a descansar. Los planes cambiaron, no necesito investigarlo más... todo lo que podría conocer de él, Marco puede decírmelo. Por primera vez, voy a relajarme en una misión. Llegamos a una habitación, el aroma delata el dueño de ella... huele a Morata, Indudablemente. Quita mis zapatos y se queda un momento mirándome, su mirada quema en mi piel, supongo que es normal que me desee, pero ¿por qué lo deseo yo a él? Está por irse de la habitación, pero lo detengo, quiero saber por qué escogió a Marco para que fuera su mejor amigo. No es difícil de adivinar la relación que tienen... Marco no sería un lava perro, ni por todo el dinero del mundo... si está aquí, es por un vínculo. - Intuición tal vez - esa es una respuesta real. - ¿Es bueno en lo que hace? - pregunto, sabiendo la respuesta. - ¡Es el mejor! - sonrió, claro que sí. Me mira y hace una pausa... cierra la puerta y se devuelve a mi lado, se sienta. - Hablemos entonces... - dice - quiero saber si puedo o no puedo tocarte, no quiero meterme en un triángulo amoroso - me dice muy serio. - ¿Tocarme? - pregunto más por mí... ¿Dejaría que él me toque? - ¡Sí! Quiero saber la razón de tu beso con Marco ¿Por qué carajo te beso, si son hermanos? - No lo sé... la impresión de volvernos a ver después de tanto tiempo - levanto los hombros... me siento un poco ridícula dando este tipo de explicaciones a alguien, nunca lo he hecho. - ¿Y? - alarga esa palabra. - ¿Qué? - no entiendo. - Me besaste, después lo besaste a él... ¿Qué sentiste? - Bueno... el beso con Marco no se sintió bien - soy sincera. - ¿Ósea que no te gusto besar a Marco? - niego y lo veo hacer esa mueca como sonrisa - ¡No lo vuelvas a besar! - ¿Es una orden? - sonrío. - Sí, lo es. No quiero que beses a nadie más, nunca más - se levanta de mi lado y se para frente a mí - Tus besos son míos - hace que me levante de la cama y quede frente a él - tú eres mía, quiero que lo sepas. Ahora que estoy sin tacones, la diferencia de estatura es bastante notoria. - ¿Entendiste? - susurra y niego. - No recibo órdenes tuyas - susurro a centímetros de su boca. No sé en qué momento lo dejé acercarse tanto. - ¡Lo harás! Su boca atrapa la mía en un beso devorador, no es como antes, este beso es algo diferente. Cierro los ojos y me dejo llevar por las sensaciones. Mis manos van a su cuello y él pega su cadera a la mía, hay un bulto en mi abdomen y me carga haciendo que enrede mis piernas en su cadera. No entiendo qué le pasa a mi cuerpo, pero reacciona en todos los lugares donde nos rozamos. Suelta mis labios y me mira, la luz serena y el aroma de este cuerpo están haciendo que mis sentidos fallen... es eso.
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