*** —Creo, que sería bueno que las chicas descansen y ustedes pueden estar más tranquilos —sugiere Rodrigo a mis padres, yo sé muy bien cuáles son sus intenciones. —Yo quería que se quedaran con nosotros—responde mi madre. —Si igual yo —secunda mi padre. —Claro, sería maravilloso, pero luego de lo ocurrido mi pensar es que, nuestro querido Dan, necesita tranquilidad, mañana sábado prometo traer las chicas antes de almuerzo. —Sí, será lo mejor —concuerda papá mientras se nos acerca —. Mañana la buscaré yo o su tío las traerá, así que descansen que pronto estaremos todos en casa. —Esta bien papi —acepta Alejandra. —Bien, hasta mañana —me despido de ambos y nos encaminamos a la salida. Abajo Rodrigo le indica a la niña que suba en la segunda camioneta que nosotros nos desviaremos

