Llevo varios minutos deleitándome de la diversión que hay fuera de estas cuatro paredes, deseo ser la acompañante de uno de ellos, ¡quiero divertirme! No le veo nada malo hacerlo, ya que me alegraría la noche, aparte soy de buena suerte y de paso mi presencia le haga ganar, solo tengo que ver quien será la persona indicada.
Sí, soy demasiada exigente con las personas que determino que esté en a mi lado y también para hacer el sexo. No me acostaré con cualquiera, hasta es posible pedirle su hoja de vida.
Mi momento de conversación de mi misma se esfumó en el preciso instante que ambos hombres se posan ante mi gran mirada de confort. Dejo la copa sobre la mesita que está casi a mis pies, mientras le digo a ese par que se pueden poner cómodos, ya que están interrumpiendo mi vista.
Ellos con un poco de diversión me dicen que deje de desnudar a los hombres que están saboreando a las muñecas del club y el imbécil de Lewi me dice que es injusto robarle el trabajo a las putas.
—Con tal que no le quite el trabajo a tu zorra personal, creo que está demasiado perfecto —y mis palabras fluyeron hasta llegarle al hombre de piedra.
—Ay, no es posible, no sé qué es lo que tienen ustedes, primero no me dejaron follar en paz, bueno, no termine y segundo, esta es nuestra reunión y tenemos que hablar de muchas cosas —Louka se queja, se aleja de Lewi para venir hacia mí—, Elliana, pon de tu parte y dime qué ha ocurrido con el negocio, quiero qué más hoteles estén bajo nuestro dominio.
—Eso está solucionado y todo está absolutamente controlado —me levanto del sillón, doy un par de pasos llegando a la gran pantalla y sin querer quedé a la par de Lewi.
—Acostándote con todo los hombres…
—¿Te importa? —sin mirarle le hago la pregunta del siglo—, he traído las bitácoras que muestran cada vez más nuestras ganancias.
—Pufff… Para nada y por mí no tienes que preocuparte Louka porque también he estado trabajando en ello.
Esperando respuesta de Louka de cómo le está yendo a él doy media vuelta y busco la mirada de Louka y me quedo perdida porque él nos dice que hay un intruso en nuestra organización, lo único que no sabe quién es.
—¿Por qué lo dices hasta ahora? —explota Lewi, pasando su mano hacia su rostro—, tenías que llamarnos desde antes, entiendes que esto no se puede dejar pasar, ¡nos puede arruinar, maldita sea!
Louka se queda en silencio porque sabe que Lewi es capaz de partirle su bello rostro si empieza a decir algo que no justifica el no habernos llamado de antemano.
—Ah, mi lema es y será “soluciones”, así que necesito opiniones, quiero que resolvamos esto —penetro la mirada en Lewi, llevando mi mano a su hombro—, no conseguiremos nada enojándonos, tenemos que estar unidos y buscar a esa rata—sin medir mi fuerza dejo enterrar mis uñas—, tengo tanta furia peor o igual que la tuya, pero si estamos en discordia no conseguiremos nada—abruptamente la aparto al ver que lo estoy lastimando, aunque en su rostro no muestra ninguna emoción de dolor.
Me alejo de Lewi para ir donde Louka y decirle que me diga la sospechas que tiene porque de que correrá sangre, correrá sangre por todo este lugar.
Louka me dice que hay muchas pérdidas de mercancía y en una zona específica y es con la nena que le trabaja a Lewi.
¡Mierda! Esto no puede estar sucediendo, cierro mis ojos, respiro profundo y voy hacia el imbécil de Lewi, pero fue inútil porque el imbécil de Louka me capturó, entrelazó sus manos en mi cintura, ya que sabía que me iba a ir sobre el estúpido y confiado de Lewi.
De qué sirve que tenga un buen material si en su cabeza solo tiene mierda… Aaaahhh, como deseo darle un par de cachetadas o molerlo a golpe y no me importa que me responda, pero en realidad se lo merece porque el infeliz se ha confiado demasiado.
—Te tienes que controlar Elliana y no solo ella está metida en el complot —me paralizo al escuchar eso, tengo ganas de matarlo, pero también quiero escuchar esa enorme lista, solo espero que ninguno de mi equipo esté metido en eso porque juro que no la contarán ellos y ninguno de su descendencia—, la nena es una de las mulas y como es de tu confianza no fue necesario que desconfiara porque la puta me ha robado a mí y no a ustedes, lo que les quiero decir es que creo que nos quedaremos un par de semanas aquí, tenemos que hacer una limpieza y lamento decir que de una las pagan todas y… Empezaremos a marcar a nuestros trabajadores y para ello tienen que pasar por nosotros, es mucho trabajo, pero eso de que quieran conspirar, no… Ningún hijo de puta viene aquí a apoderarse de lo que nos pertenece.
—Todo ya se dijo y mientras ustedes conversan de lo que harán yo tendré que arreglar un par de cosas —las fracciones de su rostro se endurecen.
—No, ella me confesó todo y si lo sé es…
—Porque es una maldita soplona y una traidora, y no te preocupes, que le daré un mejor viaje —y eso fue lo último que dijo para ver como se aleja junto a sus sombras.
Esa visita fue demasiada corta…
Louka me suelta y me dice que Lewi jamás será de las personas que razonan y piensan antes de actuar, a él no le gusta que lo traicionen y menos da segundas oportunidades como las da él.
—No me jodas Louka, deja de decir estupideces que tú no perdonas así por así, tú siempre te llevas algo de ellos y si no es su dignidad es algo más preciado
Me alejo de él y le digo que esta reunión ha sido la más corta que hemos tenido, así que es mejor que siga follando porque a mí me han dado ganas de irme con unos de los que estoy viendo ahora.
—No folles por despecho reina, recuerda que el toque de Lewi es llevarla al cielo para luego bajarla de una vez por todas dejándola en el infierno.
Me suelto del agarre de Louka y le digo a tenaza que la reunión ha terminado, pero la fiesta apenas empieza, chasqueo mis dedos y le digo que ponga música bailable y que si en cuenta un hombre del que pueda hacer negocios que lo haga pasar al lugar que a mí me gusta.
Tengo meses de no hacer nada, hasta puedo confirmar que tengo telarañas en la entrada de la puerta del placer.
—No, yo te acompañaré, además tengo que vengarme de haberme arruinado el momento que tenía con mi muñeca, ya Elliana, deja de pensar en Lewi, sabes que la nena y él tenían una relación más allá del trabajo…
¡Palabras sabias dice mi conciencia!