*** LAURA *** Salgo de la última clase del día, sintiendo el peso de las horas de estudio. Le marco a mi papá, para ver si me puede recoger, pero el teléfono suena hasta que se va al buzón. Frunzo el ceño, ya que él siempre contesta rápidamente; sin embargo, no le doy tanta importancia, y decido tomar el autobús. En el trayecto, solo pienso en llegar para poder abrazar y besar a mi pequeña. Es muy difícil separarme de ella, así sea por poco tiempo. Al llegar, abro la puerta y entro, encontrando un silencio abrumador en la casa. —¿Mamá? —la llamo, empezando a recorrer cada rincón, pero no hay rastros de ella ni de mi bebé, por lo que la angustia empieza a nacer en mi interior. Marco su número y mis alarmas aumentan al escuchar sonar su celular en la sala. No le marco a Ana porque ella ten

