—¿Qué? —Es lo único que logro articular. Desconcertada y confundida por lo que acabo de escuchar, me separo de Liam y me siento en un sillón. Eso me asusta, es decir, ¿por qué tienen que ser parecidas a mí? Quizá y espero que solo sea una equivocación de Liam. Ahora entiendo su preocupación y la forma tan persistente para que no vaya a la fiesta. Él solo quiere protegerme. —No tengas miedo, yo estoy contigo y te protegeré de quien quiera hacerte daño. —Se arrodilla frente a mí. —Por eso es que no quiero que vayas a esa fiesta. —Murmura acariciando mi cabello. —No vayas por favor. —Está bien, no iré. —Digo forzando una sonrisa. —¿Pero quién querría hacerme daño? –susurro extrañada. Entonces recuerdo al chico del estacionamiento, él dice que me había estado buscando. ¿Estará eso ligado c

