Regina Fue una noche maravillosa llena de amor y sorpresas increíbles, creo que después de tanto haber luchado, nuestras metas al fin se van cumpliendo. Llego a mi oficina y mi becario en turno me entrega los pendientes para hoy, en realidad no son tantos, creo que el podrá resolverlos. – Hoy iras a juzgados tú ¿Qué dices? – ¿Enserio? – Claro, haz hecho un excelente trabajo estos meses, creo ya es hora de soltarte la rienda, siendo mi sombra prácticamente, creo que estas más que preparado para resolver. – Le prometo que no la voy a defraudar. – Lo sé, por eso te mando solo. De lo contrario ya estaríamos en camino ambos. – Excelente, checo solo los folios, tomo lo que me falta y salgo. – Dice todo tan rápido que con trabajos entiendo lo que dice. – Tranquilo hombre, ni tú en

